“Tejer redes”, el acto que congregó con el Santo Padre al mundo de la cultura, la economía y el deporte. Entre los asistentes, un grupo de profesores de la UGR con la Pastoral Universitaria y su delegado diocesano.
La cultura, la economía y el deporte también tienen su hueco en la agenda de la Visita apostólica del Papa a nuestro país en su primera sede de Madrid. Tras la multitudinaria Eucaristía y procesión del Santísimo Sacramento por algunas de las calles de Madrid, con la custodia portada por el propio Santo Padre, y la asistencia de 1,5 millones de personas, la tarde del domingo quedó reservada para “Tejer redes”, un acto con representantes del mundo de la cultura, la economía y la empresa y la academia.
A este acto asistieron 20 profesores de la Universidad de Granada con la Pastoral Universitaria y su delegado diocesano D. Israel Castillo, que califica de “maravilloso” y “un encuentro increíble” lo vivido en el Madrid Arena.
El objetivo de este encuentro dentro de la agenda pontificia es abordar cómo fortalecer los lazos de colaboración y compromiso al servicio del bien común. En su alocución, León XIV ha instado a que “la universidad no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad; que la actividad empresarial no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses; que el arte no tengo como fin sólo a las élites; y que el deporte no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio”.

“La Iglesia, consciente tanto de sus aciertos como de sus errores a lo largo de la historia, anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo”, señaló el Papa. “en el ADN de la humanidad está radicado el deseo de bien, de belleza y de verdad; y es a partir de esa aspiración profundamente humana y de nuestra experiencia plurisecular, que la Iglesia propone caminos para una vida digna y el bien”, subrayó.
“Todos hemos experimentado algo hermoso, tanto que nos cambió interiormente: una canción, un poema, una iglesia silenciosa, una voz, una mirada, incluso un partido de baloncesto vivido con amigos”, dijo el Papa, sobre la cultura como instrumento que conduce a la fe cristiana.

En el acto participaron distintas personalidades de estos ámbitos, desde el acto Antonio Banderas, hasta las deportistas con medallas olímpicas Carolina Marín y Teresa Perales, así como representantes del mundo empresarial procedentes de la CEOE y CEPYME o de los sindicatos, CCOO o UGT.
La labor de la Iglesia como “experta en humanidad” fue destacado por el Papa, recuperando un interrogante recorrido en su primera encíclica “Magnifica Humanitas”, sobre qué significa verdaderamente ser humano. También defendió la necesidad de “establecer un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana”.
El acto se cerró con la actuación musical de Rozalén con la canción “Y busqué”, un recordatorio de la imposibilidad de alcanzar una paz social verdadera si no cultivamos primero la propia paz individual. Antes de abandonar el recinto, el Santo Padre impartió la bendición.
Foto portada Magan Luis

