El Seminario Diocesano San Fulgencio inicia esta semana un nuevo proyecto evangelizador, en el que los seminaristas compartirán una experiencia misionera en varios pueblos de la Diócesis. «Misión rural», así han denominado esta actividad, que se realiza por primera vez en la Diócesis de Cartagena, durante la última quincena de julio. Este año, los seminaristas harán su apostolado en los pueblos de Valentín, Aledo y Singla.
Según ha explicado el Rector del Seminario San Fulgencio, D. Sebastián Chico, esta misión nace como respuesta a la propuesta de Nueva Evangelización que está haciendo la Iglesia. Se trata de un «acercamiento a la gente, una invitación de cara a la Nueva Evangelización»- expresa el Rector. «Un primer anuncio»- añade D. Sebastián Chico, dirigido a todo el pueblo, desde los niños hasta los más ancianos.
La misión comenzó ayer, con una Eucaristía de presentación y de envío. En cada pueblo, se han establecido siete seminaristas, que durante estos días llevarán la Buena Noticia a los feligreses de las distintas parroquias. El Rector del Seminario ha explicado que esta misión se divide en dos partes. Así, esta primera semana se centra en aproximarse a la gente del pueblo e invitarla a participar en las actividades que se han organizado, especialmente a los niños y a los jóvenes. Por otro lado, la siguiente semana estará dirigida al Primer Anuncio. De este modo, se reunirán por grupos con los seminaristas para profundizar en los temas abordados. La misión concluirá el 30 de julio, con una Misa de Acción de Gracias.
El objetivo de esta «misión rural», según ha comentado el Rector del Seminario, es que «a la vuelta del verano, las parroquias puedan contar con esa gente que ha respondido a las actividades», que se ha acercado al Señor y ha decidido comprometerse como apóstoles evangelizadores.
Desde el Seminario piden oraciones por esta misión que los seminaristas llevarán acabo en los pueblos durante estas dos semanas. Que el Espíritu Santo les ilumine y abra los corazones de los fieles de estos pueblos, para que este Primer Anuncio fructifique y sea una fuente de gracias para toda la Diócesis.