Despedida del misionero Manuel Ogalla

Diócesis de Cádiz-Ceutahttps://www.obispadocadizyceuta.es/
La diócesis de Cádiz y Ceuta es el resultado de la unión de la Gadicensis y Septensis bajo un único obispo titular, proceso que se inició en 1857 y culminó en 1933. Es sufragánea de la Archidiócesis de Sevilla y no tiene enclaves territoriales en otras diócesis ni de otras en su demarcación.

Parte hacia Zimbawe.

El pasado día 11 de enero celebró Manolo Ogalla, sacerdote claretiano que en próximas fechas partirá como misionero para Zimbawe, su misa de despedida en la Parroquia de San Lorenzo de Cádiz.  

Acompañado por dos sacerdotes, don Jesús García Cornejo y don José Luis …, y con la Iglesia casi llena, celebró una eucaristía sentida, llena de emociones contenidas y de una fuerza que deseamos le acompañe en su caminar. 

Con la presencia de sus padres y otros familiares y amigos, Manolo nos deleitó  con su energía y cercanía. En sus palabras de Amor hacia Dios Padre, estaba presente siempre el "Habla, Señor, que tu siervo te escucha", 1Samuel 3, 1-20. En su homilía, tras la lectura de Marcos 1, 29-39, nos desgranó la vida de Jesús desde la Palabra, la curación y la oración, mostrándonos el camino para seguirle. Para rezar el Padre Nuestro, subió con él a una niña pequeña y, cogida de la mano, nos hizo orar con la confianza de ser hijos.

El Párroco, don Jesús, lo "despidió" con palabras de agradecimiento, poniéndose a su disposición para cuantas necesidades se le pudieran presentar durante su labor en Zimbawe: "Ya que siendo fundamental la oración, con la que de antemano ya puedes contar, habrá muchas necesidades materiales que necesitarán del apoyo económico, y para eso se brinda la Comunidad". 

Os trasladamos un trozo de la carta que nos remite el nuevo Misionero:

"Cádiz sigue regalando al mundo hombres y mujeres que se lanzan a contagiar a otros la Buena Noticia del Reino. Al menos así lo vivo yo. Me llamo Manuel Ogalla soy gaditano y misionero. Hace algo más de 10 años dejé el Barrio de Santa María, cuna del arte y del buen catar, para responder a la invitación que el Dios de la Vida, el Dios de Jesús, me hacía a entregar mi vida siguiendo su proyecto, a dejarlo todo para enrolarme en una aventura apasionante: ser Misionero al estilo de San Antonio Mª Claret, andariego y predicador, incansable y ardiente apóstol de la alegría del Evangelio."

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