Ana Isabel González abre la IX Semana de la Pobreza y Exclusión de Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez

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La diócesis de Asidonia-Jerez, conocida también simplemente por diócesis de Jerez, ​ es una jurisdicción de la Iglesia católica de España que comprende el norte de la provincia de Cádiz, tomando como límite y frontera natural el curso del río Guadalete.

Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez celebra un año más Semana de la Pobreza y Exclusión que, en esta ocasión, alcanza ya la novena edición. Con el título «Misericordia y Compromiso» ha comenzado hoy este ciclo cuya primera ponente ha sido Ana Isabel González que ha profundizado en «La Ternura de la Misericordia».

En esta novena edición, Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez enmarca la Semana de la Pobreza y Exclusión con el título “Misericordia y Compromiso”. Un ciclo muy especial en el que se abordarán visiones o perspectivas diferentes de la realidad actual de pobreza y exclusión en torno a la Misericordia, clave de este año.

En este primer día, han estado presentes Monseñor José Mazuelos, obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, Francisco Domouso, director de Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez y Ana Isabel González, del Área de Justicia y Solidaridad de CONFER.

Monseñor José Mazuelos ha sido el encargado de abrir esta tarde y en su intervención ha dado la bienvenida a los asistentes, que han llenado el auditorio, y ha mostrado su satisfacción por la continuación de la celebración de esta Semana.

Por su parte, Francisco Domouso, comenzaba esta Semana de la Pobreza destacando que «un año más nos convocamos para reflexionar sobre las causas y las circunstancias que generan y rodean a las personas empobrecidas» y añadía que «ya que, desgraciadamente la exclusión siempre está presente en sus vidas: en la salud, en la educación, en la política, en el trabajo…».

A continuación afirmaba, haciendo relación al centro de esta Semana, que «en este año jubilar de la Misericordia, tenemos que seguir enfatizando que el amor y la misericordia pueden revelarse como fuentes de creatividad en los procesos para conseguir un mundo más justo y aceptable, por parte de todos los implicados en la vida política», a lo que añadía que «en ello debemos involucrarnos por supuesto todos los cristianos». Asimismo, antes de dar paso a la ponente de la tarde hacía hincapié en que «el amor misericordioso debe ser una constante en la vida del creyente».

A continuación, Ana Isabel González comenzaba su intervención haciendo referencia al Papa Francisco y planteando cómo «nos invita a contemplar el misterio de la Misericordia durante este año». Ante ello, ponía sobre la mesa las dos claves de su intervención: ternura y misericordia. Comenzaba definiendo ésta última como «la compasión con el sufrimiento de otros» y añadiendo que, «en cambio, la ternura es la expresión corporal del afecto, la necesidad que tenemos todos de querer y de ser queridos, un modo básico de vivir la misericordia». Continuaba explicando que «ambas son extremos de una misma línea donde nos movemos en nuestra capacidad de amar». Concluía así esta primera parte, centrada en una visión antropológica de ambos términos, afirmando que «no podemos ser sin amor, sin amar a otros y recibir lo mismo, no podemos vivir humanamente deambulando así por el mundo».

Acto seguido planteaba la ternura y misericordia desde Dios, explicando que «misericordia es poner el corazon en la miseria y si lo que caracteriza a Dios es ser misericordioso, por ello, pone su corazón en nuestra miseria, pone sus ojos en aquello que nosotros nos resistimos a mirar y a coger de nosotros mismos…». Asimismo afirmaba que esa misericordia de Dios se demuestra «en su conmocion ante nuestros padecimientos». En este punto hacía hincapié en que «ese modo en el que Dios se preocupa de nosotros es todo lo contrario a lo que, como dice el Papa Francisco, ocurre con la globalizacion de la indiferencia». Finalmente afirmaba que «el último aspecto de la misericordia de Dios hace referencia a la parabola del samaritano, a ese bajarse para cargar con el otro y con lo que le pesa, como hace Dios», ya que «vivir la misericordia desde el evangelio significa eso, aunque eso en nuestra vida traiga conseciencias como la de compartir la impotencia»

Finalmente planteaba «la importancia de vivir la ternura misericordiosa como una fuerza que transforma la realidad y que abarca todas las dimensiones de nuestra vida, una forma de estar en el mundo, a todos los niveles» y añadía para cerrar su intervención que, «esa ternura vivida en lo cotidiano se materializa en defender la ley del más debil frente a la del más fuerte, en la no violencia y la reconciliación y en vivir en la dinámica del éxodo: salir, involucrarse, acompañar».

Mañana, miércoles 13 de abril, contaremos con Miguel Ángel Vázquez, coordinador general de «Por un mundo más justo» que se centrará en «El Compromiso de la Misericordia» y para cerrar este ciclo, el jueves 14, intervendrá Imanol Zubero, profesor titular de Sociología de la Universidad del País Vasco, que profundizará en «La Misericordia y su visión desde lo Social».

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