
La parroquia de Santa María de Benahadux, junto a la parroquia de San Indalecio de Pechina, pondrá en marcha este curso un Grupo de Mutua Ayuda en Duelo Resurrección, una iniciativa destinada a acompañar a aquellas personas que atraviesan el dolor por la muerte de un ser querido. La sede del grupo estará en la parroquia de Benahadux y la primera convocatoria tendrá lugar el miércoles 30 de septiembre, a las 20:00 horas. A partir de entonces, los encuentros se celebrarán todos lunes .
Los Grupos de Duelo Resurrección nacieron de la mano del religioso camilo Mateo Bautista y se han ido extendiendo por diferentes diócesis. Su objetivo es ofrecer un acompañamiento humano y cristiano que ayude a recorrer el proceso del duelo. No se plantean simplemente como grupos de autoayuda, sino de mutua ayuda, haciendo de la escucha, la palabra compartida y la fe herramientas para afrontar la pérdida.
Una de las claves de esta propuesta son las llamadas tres «C»: comunidad, comunicación y comunión. La comunidad ayuda a romper el aislamiento que muchas veces provoca la pérdida; la comunicación permite poner palabras al dolor y compartirlo; y la comunión abre todo ese proceso a la fe y a la esperanza cristiana.
La experiencia no es completamente nueva en la Diócesis de Almería. Anteriormente ya existió un grupo de estas características en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de Almería. Ahora las comunidades parroquiales de Benahadux y Pechina retoman esta propuesta para ofrecer un espacio de acogida y acompañamiento a quienes estén viviendo la pérdida de una persona cercana.
El párroco, Alejandro Moreno, anima a participar en esta iniciativa, que quiere mostrar también el rostro de una Iglesia que acompaña en los momentos de dolor. Desde la fe cristiana, el duelo no consiste en olvidar a quien se ha marchado, sino en aprender a vivir su ausencia desde el amor y abrir el dolor a la esperanza de la Resurrección.

