Esta comunidad de religiosas de vida contemplativa custodia la imagen de la Piedad durante todo el año en su templo
El 8 de septiembre es un día grande en la ciudad de Baza y el obispo D. Francisco Jesús Orozco pasó buena parte del día allí, participando de los actos organizados en honor de la patrona. También visitó la comunidad religiosa de clausura que custodia todo el año la sagrada imagen de la Piedad en el convento de la Merced, donde viven su vida religiosas contemplativa Hijas de la Sagrada Familia.
El obispo las animó a permanecer fieles a la vocación recibida, a perseverar frente a tantos peligros y tentaciones que el mundo pone a nuestro alcance y a seguir siendo luz en medio de Baza, como testimonio del amor de Dios y de la alegría de decir sí a su voluntad, especialmente en esta vocación de especial consagración.
Igualmente, les agradeció su sí al Señor en esta porción del Pueblo de Dios que es nuestra diócesis de Guadix. Agradeció su testimonio de alegría, de felicidad y su oración constante. Y, sobre todo, agradeció el amor a la Virgen de la Piedad y el tener su casa abierta todos los días, para que los bastetanos puedan visitar a la que es su Madre y copatrona.
«Sois un signo y un testimonio para todos nosotros y para todo el pueblo cristiano» le dijo el obispo a las religiosas que recibían el agradecimiento y el reconocimiento del prelado accitano.
Esta visita también contó con la presencia de la comunidad de vida activa de la misma congregación, las Hijas de la Sagrada Familia, que trabaja en Guadix y que se desplazó a Baza para acompañar a sus hermanas en este día tan especial.
Alfonso José García Martos
Maestro de ceremonias

