

Los delegados de Familia y Vida de la Diócesis de Guadix participan en el curso de formación de agentes de Pastoral de Familia y Vida titulado “Una sola carne: elogio de la monogamia”
La delegación de Familia y Vida de la diócesis de Guadix ha participado, junto a agentes de pastoral de toda España, en el Curso de Formación de Agentes de Pastoral de Familia y Vida, celebrado del 9 al 12 de julio en el Complejo Residencial Fray Luis de León en Guadarrama, Madrid.
Bajo el lema «Una sola carne: elogio de la monogamia», este encuentro nacional ha sido organizado por la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española. El objetivo principal ha sido profundizar en la adecuada comprensión y aplicación de la nota doctrinal “Una caro” del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, buscando ofrecer claves teológicas y pastorales que fortalezcan la verdad del matrimonio como unión indisoluble.
Un programa centrado en la belleza de la fidelidad
Las sesiones fueron inauguradas por Mons. José Mazuelos Pérez, obispo de Canarias y presidente de la Subcomisión, quien destacó la importancia de la pertenencia recíproca y la caridad conyugal. A lo largo del curso, expertos como Sonia Ortega, José Miguel Granados Temes, Fernando Vidal y María Álvarez de las Asturias abordaron la unidad matrimonial desde la Sagrada Escritura, la tradición de la Iglesia y los retos actuales de la cultura de la provisionalidad.
Uno de los momentos cumbres fue la intervención de la Dña. Gabriella Gambino, Subsecretaria del dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, con su ponencia “La belleza del amor fiel: anunciar hoy el Evangelio del matrimonio”. Gambino subrayó que la fidelidad conyugal no es un límite, sino una de las formas más elevadas de la libertad humana y un «poder humanizador» esencial para los jóvenes de hoy.
Hacia una pastoral de acompañamiento en Guadix
Además de la formación académica, la delegación accitana participó en sesiones de trabajo sobre los retos de la pastoral familiar y la implementación de los “Itinerarios catecumenales para la vida matrimonial”. El curso también fomentó la convivencia entre las diócesis, destacando los descansos de media mañana y de la tarde donde se degustaron productos regionales y se compartieron alimentos de la tierra y el festival de familias.
Con esta formación, los delegados de Guadix regresan con nuevas herramientas para impulsar una pastoral que anuncie la alegría del matrimonio fiel y ofrezca un acompañamiento integral a las familias y jóvenes de la diócesis, en sintonía con las directrices de la Iglesia universal y la Conferencia Episcopal.
Jesús e Inma
Delegados diocesanos de Familia y Vida. Guadix

