Entrevista al coordinador del comité local para la visita del Papa a Tenerife, Antonio Pérez
A pocos días de la visita del Papa León XIV a Tenerife, continúan intensificándose los trabajos de coordinación y preparación de todos los actos previstos en la Diócesis Nivariense.
Conversamos con Antonio Pérez, coordinador del comité local para la visita del Santo Padre quien compartió cómo se está viviendo esta recta final marcada por el trabajo, la ilusión y la gratitud hacia tantas personas implicadas en este acontecimiento histórico.
P.- Antonio, estas últimas semanas muchas personas están arrimando el hombro para que este viaje apostólico sea posible.
R.- Efectivamente, así es. Por eso me gustaría que mis primeras palabras fueran de gratitud. Gratitud hacia tantas personas que llevan ya algunos meses y, especialmente, estas últimas semanas, dedicando muchísimas horas de trabajo, ilusión, talento y oración a todo lo que supone la preparación de un evento como este.

Una visita del Papa requiere una enorme coordinación entre instituciones, equipos de voluntariado, dispositivos de seguridad y movilidad, además de todos los aspectos pastorales, celebrativos y de acogida. Son muchos detalles que exigen prácticamente una entrega exclusiva, aunque la vida continúa y debemos armonizar esta responsabilidad con otras obligaciones personales y laborales.
Por eso, quiero agradecer especialmente a todas esas personas que, de manera gratuita y como compromiso de fe, están poniendo lo mejor de sí mismas al servicio de la visita del Santo Padre. Sin ellas, esto no sería posible.
P.- ¿Cómo van los preparativos para los diferentes actos?
R.- En primer lugar, el acto de Las Raíces será un encuentro muy significativo, aunque en principio no contará con público general. Participará una pequeña representación de la Santa Sede, algunas personas de aquí y medios de comunicación. Será un momento muy especial, en el que el Papa podrá acercarse a esta realidad, escuchar el testimonio de algunas personas migrantes y compartir un encuentro que seguramente tendrá una gran profundidad humana y espiritual.
Posteriormente, en la Plaza del Cristo, el acto estará centrado en las realidades de integración de las personas migrantes. Participarán entidades eclesiales, personas migrantes y organismos de la Iglesia que llevan años prestando un servicio fundamental, no solo acogiendo, sino también acompañando, integrando y promoviendo a estas personas dentro de nuestra sociedad.
Y finalmente llegará la misa en la Dársena de Los Llanos, que es el acto más complejo desde el punto de vista organizativo y logístico. En estos días muchas empresas están trabajando intensamente para tener preparados los escenarios, dispositivos y toda la infraestructura necesaria tanto en Santa Cruz como en La Laguna.
A través de las redes sociales y de la página web hemos ido informando del avance de estos trabajos, y esta semana se está dando un impulso muy importante. La verdad es que estamos trabajando contrarreloj.
P.- Tanto para el acto de la Plaza del Cristo como para la misa en la Dársena de Los Llanos es necesario inscribirse. Cuéntanos cómo es ese proceso y qué mensaje podemos trasladar a la población, que a veces está algo inquieta por las confirmaciones, los códigos QR o las validaciones.
R.: Sí, en ambos actos es necesario inscribirse. El acto de la Plaza del Cristo tendrá un aforo mucho más reducido. Hemos abierto alrededor de mil inscripciones, aunque podrían ampliarse ligeramente, ya que gran parte de los asistentes serán colectivos y personas vinculadas a la integración de migrantes.
Las personas interesadas pueden acceder a través de Nivariense Digital, donde encontrarán los enlaces para la inscripción tanto del acto de La Laguna como del encuentro de Santa Cruz, cuya inscripción lleva ya varias semanas abierta.
Muy probablemente, a partir de la próxima semana, comenzaremos a informar a las parroquias, grupos y personas inscritas sobre la confirmación definitiva y la asignación de las zonas correspondientes. Por ejemplo, cada persona recibirá una ubicación concreta —como “Zona 10 B”— y, en el caso de parroquias o grupos organizados, intentaremos que puedan permanecer juntos.
También quiero recordar que el aforo de Santa Cruz se ha reducido porque hemos optado porque todos los asistentes puedan estar sentados, ya que será un acto largo y las condiciones pueden ser exigentes.
Es importante acudir preparados: llevar agua, gorra, protector solar y procurar que la mayoría de las guaguas lleguen a Santa Cruz alrededor de las 9:00 de la mañana.
Respecto a la movilidad, esta semana se ha avanzado mucho gracias a la coordinación con las instituciones, el transporte discrecional y el transporte público.
Quiero insistir especialmente en que las personas que vivan en las zonas metropolitanas o cercanas utilicen, en la medida de lo posible, el transporte público. TITSA reforzará sus líneas y el tranvía circulará con doble composición, lo que facilitará muchísimo la movilidad.
Y, sobre todo, que vivamos este acontecimiento intensamente. Quienes hemos participado en actos multitudinarios sabemos que siempre hay incomodidades y que se requiere esfuerzo, pero estamos ante un momento histórico que probablemente nuestra generación no volverá a vivir. Hay que aprovecharlo como una experiencia de fe, de comunión y de encuentro. Y las pequeñas dificultades, entre todos, las llevaremos con humor y con espíritu cristiano.
P.- Coordinar todo este engranaje organizativo no ha debido ser fácil, pero supongo que también ha supuesto una satisfacción porque has estado cerca de mucha gente que ha prestado su tiempo y su talento. En el fondo, todo ello habla del amor a Dios.
R.- Sin duda. Quiero reiterar nuevamente mi enorme gratitud y pedir también que se intensifique la oración. Y a quienes puedan ofrecer tiempo y talento, estos días necesitamos movilizar todavía más recursos, más personas y más horas de trabajo.
Tenemos por delante tareas como el reparto de la ropa de los 1.500 voluntarios, la formación de equipos, las acreditaciones, el envío de códigos QR… Como ven, son muchos frentes abiertos.
Además, continúan los ensayos de los coros, la banda, los responsables de liturgia… Hay muchísimos detalles que atender y seguimos necesitando personas dispuestas a colaborar y a poner lo mejor de sí mismas al servicio de este momento evangelizador.
Porque el Papa viene a confirmarnos en la fe, y eso es lo verdaderamente esencial para nosotros.
Con gratitud a todos… ¡adelante, vamos!

