

La ciudad de Huéscar vivió el pasado 24 de mayo una jornada histórica, llena de fe y emoción, en la solemnidad de Pentecostés, fecha en la que las Santas Alodía y Nunilón fueron proclamadas oficialmente Alcaldesas Perpetuas de la localidad.
A las siete de la tarde, en el templo parroquial, comenzaba la solemne Eucaristía, presidida por el obispo de la diócesis de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco, en un ambiente de gran devoción popular hacia las Santas. Durante la ceremonia, se puso de manifiesto la profunda vinculación histórica y espiritual que el pueblo de Huéscar mantiene con sus Patronas, ejemplo de fe, valentía y entrega cristiana.
El momento más significativo llego a las 8,10 horas de la tarde cuando el obispo bendecía el bastón de mando que acompañará, ya para siempre, a las sagradas imágenes y que fue presentado por el alcalde de Huéscar, Ramón Martínez, colocándolo junto a las Santas. Todos los asistentes comenzaron a aplaudir en este momento, mientras cantaban “Alodia si te vas, Nunilón aquí te espero”.
Este importante reconocimiento culmina un intenso camino pastoral desarrollado durante los cincuenta días que las Santas han estado en Huéscar, donde se han llevado a cabo numerosas actividades encaminadas a preparar espiritualmente este acontecimiento histórico para la ciudad. Entre ellas, han destacado encuentros de oración, celebraciones litúrgicas, actividades formativas y diversas visitas a lugares donde nunca habían estado y que han fortalecido la devoción hacia las mártires.
La proclamación de las Santas Alodía y Nunilón como Alcaldesas Perpetuas hace realidad un sentir que siempre ha estado presente en el corazón de los oscenses, reafirmando la identidad cristiana y las tradiciones religiosas que forman parte de la historia y del patrimonio espiritual del municipio.
La jornada concluyó con la procesión y una ofrenda floral, que este año tuvieron un colorido especial gracias al gran número de hermandades que acudieron, tanto de la parroquia como de otros lugares. Además, las calles, cuidadosamente adornadas para la ocasión, dieron aún más belleza a una celebración que fue el broche de oro perfecto para este día, pasando ya a ser una fecha imborrable en la memoria oscense.
El párroco de Huéscar, José Antonio Martínez, ha expresado su agradecimiento a todas las personas y colectivos que han hecho posible estos días de celebración, en especial, al Ayuntamiento, a la Comisión de Fiestas, a las Hermandades y Cofradías y a los vecinos que trabajaron intensamente en la preparación de las calles y de cada detalle de estos días. Que las Santas, ha dicho, “paguen todos los esfuerzos realizados y hagan que la fe nunca falte en Huéscar”.
Parroquia de Santa María de Huéscar.

