El sábado 23 de mayo tendrá lugar el encuentro diocesano de Pentecostés, en la Parroquia matriz de San Lorenzo, de 10:00 a 13:00 h. La delegación para el Laicado, la delegación de Familia y Vida y la delegación de Migraciones de la Diócesis de Canarias invitan a participar en este espacio, que será, además, una buena oportunidad para la preparación personal y comunitaria de la visita del Papa a las Islas pocos días después. Constará de dos rutas de talleres, una oración por los frutos del viaje apostólico de León XIV a nuestra diócesis y de un gesto solidario.
Animamos y convocamos a todos los movimientos, grupos y asociaciones, así como a todo el laicado de la diócesis, a participar en este encuentro del Apostolado Seglar y la Acción Católica, en el que seguimos haciendo Iglesia enviada a anunciar la Buena Noticia, con la gracia de los dones recibidos del Espíritu Santo en Pentecostés. «Escuchen lo que les voy a decir» (Hch. 2, 14)
Aunque no es requisito indispensable para participar, rogamos que cumplimenten este formulario de preinscripción. Nos ayudará mucho en la preparación del encuentro:
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha detallado desde Canarias el propósito central de la próxima visita del Papa León XIV al archipiélago. Aunque el motivo principal de su presencia en la Diócesis Nivariense, en San Cristóbal de la Laguna, es su participación en el Congreso Diálogo Fe-Cultura, Argüello ha aprovechado para «animar al obispo y a su diócesis» ante lo que considera un «gran acontecimiento».
La visita del pontífice a Canarias tiene un significado especial, ya que busca cumplir un deseo que tenía el Papa Francisco de viajar a las islas. Según Argüello, León XIV quiere «subrayar este aspecto de la acogida tan grande que aquí se está realizando a los que llegan a veces en condiciones muy tremendas, fundamentalmente desde África».
Argüello ha sido contundente al afirmar que la crisis migratoria no es un asunto local. «El problema no es de las islas, ni siquiera es de España, solo es un problema de la Unión Europea», ha declarado, insistiendo en que «pide una respuesta de todos». Ha señalado la importancia de abordar las «causas de pobreza y de violencia» que originan la migración y ha abogado por transformar las antiguas relaciones de colonización de Europa con África en una «fuerte cooperación».
El presidente de la Conferencia Episcopal ha descrito la situación como una «problemática compleja» sin «soluciones de varita mágica». Ha mencionado la influencia de las «mafias», el «capitalismo global» que busca «mano de obra barata», la «caída de la natalidad fortísima» en Europa y cómo la presencia de inmigrantes afecta a que los salarios se mantengan bajos.
La agenda del viaje apostólico
Sobre la organización del viaje, Argüello ha confirmado que una delegación vaticana se encuentra en España para cerrar los detalles de la agenda. Aunque el horario preciso está por definirse, ha asegurado que el Papa «quiere en cada diócesis poder celebrar la eucaristía, en un acto abierto que será multitudinario». Estas grandes celebraciones tendrán lugar tanto en Madrid y Barcelona como en las dos diócesis canarias.
El viaje, calificado por la Santa Sede como de «tamaño medio o largo», durará una semana y ha sido preparado «en no mucho tiempo». Argüello ha revelado que la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal insistió en noviembre ante el Papa para lograr «un viaje más largo» de lo que se planteó inicialmente, una confirmación que llegó en enero.
Más allá de la logística, Luis Argüello ha hecho un llamamiento a la «preparación del corazón» para acoger el significado de la visita. Ha afirmado que es «una llamada grande a vivir la comunión en la iglesia y a reforzar nuestro testimonio misionero» en toda España. En este sentido, ha explicado que las diócesis anfitrionas tienen la «responsabilidad» de acoger al Papa en nombre de «toda la iglesia española».
La parroquia de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, en Cártama Estación, celebra sus fiestas patronales.
Comienzan el Triduo el martes 12 de mayo con la celebración de la Eucaristía, a las 19.30 horas. Ese día se encargan de preparar los actos los portadores del trono y los miembros de Cáritas y de Pastoral de la Salud.
El miércoles 13, la Eucaristía de las 19.30 horas estará organizada por los Grupos de Adultos, las Asambleas Familiares de la Misión y el equipo de Liturgia.
El jueves 14, la Eucaristía de las 19.30 horas estará organizada por los grupos de catequistas y el Centro Infantil, Juvenil y Jóvenes.
El viernes 15, fiesta de san Isidro Labrador, a las 19.00 horas tendrá lugar la Función Solemne y procesión por las calles de la localidad.
El domingo 17, a las 10.00 de la mañana, se celebrará la Eucaristía y la Romería de San Isidro, teniendo lugar a las 18.30 horas la recepción del santo patrón.
Este martes 28 de abril ha dado comienzo la instalación de los andamios en la sacristía de la Catedral de Málaga por parte de operarios de la UTE Hermanos Campano y Grupo ORP que lleva a cabo el proyecto de construcción del tejado de la Catedral así como del sistema de evacuación de aguas de las cubiertas.
El andamiaje permitirá la construcción del tejado a cuatro aguas previsto en el proyecto original, lo que supone un nuevo avance en la emblemática intervención sobre el primer templo de la Diócesis de Málaga.
Instalan andamios en la sacristía de la Catedral
El nuevo tejado permitirá acabar con los problemas de filtraciones y humedades que presenta actualmente este espacio al que se accede desde la capilla de San Julián. Hay que recordar que, aunque su uso actual es como sacristía, no fue diseñado para tal fin. Se trataría de una especie de vestíbulo a la proyectada sacristía hexagonal diseñada por Antonio Ramos en el siglo XVIII y que no se llegó a construir, formando parte de la “sinfonía inacabada” de la Catedral de Málaga.
La Plataforma Iglesia por el Trabajo Decente habla alto y claro ante el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo e invita a la celebración del 1 de mayo. En Málaga, la Eucaristía tendrá lugar en la parroquia de Stella Maris, a las 10.00 horas, presidida por el obispo Mons. Satué.
«La precariedad enferma y, en demasiadas ocasiones, mata», afirman con rotundidad en un comunicado en el que ofrecen datos concretos sobre salud Mental, «el riesgo de sufrir problemas psicológicos se multiplica por 2,5 bajo condiciones precarias. En el último año, las bajas por causas psicológicas han rozado las 600.000. El estrés crónico y la ansiedad no son debilidades personales, son consecuencias de ritmos inhumanos»; siniestralidad Laboral: «en 2025, 735 personas perdieron la vida en accidentes de trabajo. En los últimos 30 años (1996-2025) han sido 30.129 las muertes registradas en el trabajo. No son cifras; son familias truncadas por una cultura que antepone la rentabilidad a la prevención; y pobreza Laboral: «el Informe FOESSA 2025 nos alerta de una realidad dolorosa: tres de cada cuatro hogares en exclusión severa cuentan con personas trabajadoras. Trabajar ya no garantiza salir de la pobreza».
Y es que, «ivimos un tiempo de desgaste profundo. El cansancio se ha vuelto el paisaje cotidiano de nuestros barrios y transportes públicos; un agotamiento que no es fruto del esfuerzo sano, sino de una economía que exige demasiado y devuelve demasiado poco. Desde los departamentos de la Pastoral del Trabajo y la Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española, alzamos nuestra voz para denunciar que hemos normalizado la precariedad y que es urgente transitar hacia una ética del cuidado que ponga la vida en el centro«, afirman.
La Plataforma Iglesia por el Trabajo Decente (HOAC, Cáritas y CONFER) invita a unirse a la celebración de la Eucaristía de San José Obrero el 1 de mayo, que presidirá el obispo Mons. Satué, a las 10.00 horas, en la parroquia de Stella Maris, en Málaga ciudad.
La precariedad ya no es una excepción, «sino un sistema que corroe la vida común. Según el reciente Informe PRESME 2025, el 47,5% de los trabajadores en nuestro país vive bajo algún tipo de precariedad. Esta inseguridad estructural impide planificar el futuro, rompe los vínculos familiares y debilita el tejido social. Como sociedad, no podemos permitir que el trabajo, que debería ser fuente de dignidad, se convierta en una herramienta de erosión humana».
«Es un escándalo ético que el 90% de las mujeres jóvenes migrantes en trabajos manuales sufran precariedad severa. Ellas sostienen nuestros hogares, cuidan a nuestros mayores y limpian nuestras ciudades, a menudo sin derechos básicos ni protección. Una sociedad que descansa sobre el sacrificio invisible de las más vulnerables ha perdido su brújula moral. La verdadera justicia exige que quienes más cuidan sean, precisamente, las más protegidas, añaden.
Y repiten con claridad que nadie puede decir que no lo sabía pues la precariedad es un hecho público con datos indiscutibles. Por ello lanzan varias peticiones a las distintas administraciones e instituciones:
Gobernar es, en su esencia, cuidar. Exigimos políticas valientes: estabilidad real, salarios suficientes, una inspección de trabajo robusta y la integración de la salud mental en el cuidado de la vida de las personas trabajadoras.
La dignidad del trabajador debe estar por encima de la lógica del beneficio. Las empresas que cuidan no solo son más éticas, sino más sostenibles y humanas.
No podemos ser indiferentes. El cuidado no es una opción secundaria; es la base de una comunidad sana y la mayor forma de justicia.
El cuidado empieza hoy
Inspirados en el Evangelio y en una ética humana universal, afirman: «¡Basta de una economía que mata!, de ritmos que enferman y de muertes que pudieron evitarse. Es tiempo de un país que cuide, donde el trabajo sostenga la vida en lugar de desgastarla. Hacemos un llamamiento a las instituciones, sindicatos, organizaciones empresariales y ciudadanos para despertar a esta urgencia. La dignidad humana no es negociable: Es tiempo de justicia, ¡es tiempo de un país que cuide!».
La Plataforma Iglesia por el Trabajo Decente (HOAC, Cáritas y CONFER) invita a unirse a la celebración de la Eucaristía de San José Obrero el 1 de mayo, que presidirá el obispo Mons. Satué, a las 10.00 horas, en la parroquia de Stella Maris, en Málaga ciudad.
En este 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo y fiesta de San José Obrero, las entidades que formamos la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente alzamos nuestra voz bajo el lema que guía nuestro compromiso este año: “Ante la exclusión, trabajo decente”.
Constatamos con preocupación que el mundo del trabajo sigue siendo un espacio donde demasiadas personas quedan fuera, descartadas. El desempleo, la precariedad, los salarios insuficientes, la temporalidad abusiva, la siniestralidad laboral y el deterioro de la salud mental siguen marcando la vida de miles de trabajadores y trabajadoras.
Como nos recuerda el papa León XIV en su mensaje de Cuaresma de 2026, “la escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación”. Queremos escuchar ese clamor que hoy se eleva desde quienes no encuentran empleo, desde quienes lo pierden con facilidad, desde quienes trabajan sin derechos suficientes y desde quienes aportan a la economía en condiciones de invisibilidad y miedo.
Afirmamos que el trabajo debe cuidar la vida de quienes lo realizan. Sin embargo, lo que podemos ver es una realidad distinta, que no podemos aceptar como inevitable: mueren 2 personas trabajadoras al día en accidentes laborales, lo que supone aproximadamente 700 personas al año en el puesto de trabajo. Detrás de cada muerte hay un rostro, una historia, una familia rota. Son personas trabajadoras que salieron a ganarse el pan y no regresaron. Son hogares que, además del dolor, deben afrontar largos procesos legales, sanitarios y psicológicos.
El papa León XIV ha advertido que los lugares de trabajo deberían ser espacios de vida, pero “con frecuencia se transforman en lugares de muerte y desolación”. Una sociedad que se acostumbra a estas muertes se degrada moralmente. Nadie debería perder la vida por ganarse el pan.
La precariedad también deteriora la salud mental, debilita la estabilidad familiar y dificulta la posibilidad de proyectar un futuro. Los riesgos psicosociales, la sobrecarga, la falta de desconexión digital o los efectos del cambio climático en determinados sectores exigen respuestas decididas.
Sabemos que cuanto mayor es la precariedad laboral, mayores son las consecuencias negativas derivadas de la misma. Por ello queremos visibilizar la realidad de las personas trabajadoras migrantes, que a menudo se ven obligadas a aceptar condiciones más duras y peligrosas. A esto se suma la crisis por la escasez de vivienda asequible, uno de los factores determinantes de la exclusión, más agravado si cabe en el caso de las familias migrantes.
No basta con lamentar estas situaciones. Reclamamos reforzar los mecanismos de inspección laboral, impulsar una verdadera cultura preventiva en las empresas y avanzar en la actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, con un amplio acuerdo, para adaptarla a las nuevas realidades del trabajo.
Pedimos a las fuerzas políticas responsabilidad y altura de miras para alcanzar acuerdos que sitúen la vida en el centro. Exigimos a las empresas un compromiso firme con la seguridad y la salud de quienes trabajan.
Ante la exclusión, proponemos fraternidad. Queremos relaciones laborales basadas en los derechos, el respeto, la corresponsabilidad y el cuidado mutuo. Queremos escuchar a las víctimas y hacerlas protagonistas del cambio. Queremos una economía al servicio de la dignidad humana frente al afán de ganancia exclusiva que descarta y “mata”.
Este 1º de Mayo renovamos nuestro compromiso con el derecho a un trabajo decente que garantice condiciones justas, seguras y estables. y nos comprometemos a seguir esforzándonos por construir una sociedad en la que se respete la dignidad de cada persona, independientemente de nuestro lugar de origen.
Comunicado de la Hermandad Obrera de Acción Católica HOAC con motivo del Día Mundial por la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el 28 de abril.
Como cada 28 de abril, Día Mundial por la Seguridad y la Salud en el Trabajo, la sociedad recuerda la pérdida de salud y vidas que se dan en el mundo del trabajo.
Como Iglesia de Málaga, nos sumamos a este recuerdo y nos sentimos solidarios de todos aquellos que se empeñan en mejorar las condiciones de vida y de trabajo para erradicar esta lacra. Al mismo tiempo, nos queremos hacer cercanos a las personas trabajadoras que ven mermada su salud o que pierden su vida en el desempeño de su trabajo.
En España, en 2025, se produjeron 735 muertes por accidente de trabajo, en Andalucía fallecieron 121 personas y se produjeron 103.584 accidentes laborales de los cuáles 1.032 fueron graves. De los 121 fallecidos en Andalucía 95 lo hicieron en su lugar de trabajo mientras que 26 In itinere.
En nuestra provincia, murieron 23 personas en accidente de trabajo, que han dejado familias rotas, situaciones económicas adversas e incertidumbre sobre el futuro, además de los problemas psicológicos derivados de estas pérdidas o de las secuelas por un accidente laboral sufrido aunque no se haya perdido la vida.
Llama la atención, en cualquiera de los contextos y niveles en que nos fijemos, la escasa repercusión y eco social que esta tremenda realidad tiene. Poco a poco se va asimilando que la muerte o la pérdida de salud es algo que el trabajo puede traer de manera irremediable.
Sin embargo, como creyentes en Jesús de Nazaret, el Dios de la vida, esta no puede ser una realidad natural y aceptable. Como nos recuerda continuamente la Doctrina Social de la Iglesia, el trabajo es parte de la obra creadora de Dios y su centro y prioridad debe ser siempre la persona (JP II, LE, 25). El Papa Francisco, nos ha dicho: «Las personas son la verdadera riqueza: sin ellas no hay comunidad de trabajo, ni empresa, ni economía. La seguridad en el trabajo significa salvaguardar los recursos humanos, que tienen un valor inestimable a los ojos de Dios y también a los del verdadero empresario. Por ello, la legalidad debe entenderse como la protección del máximo patrimonio, que son las personas. Trabajar con seguridad permite a todos expresar lo mejor de sí mismos mientras se ganan el pan de cada día. Cuanto más cuidemos la dignidad del trabajo, más seguros estaremos de que la calidad y la belleza del trabajo realizado aumenten». (Discurso del Papa Francisco a los miembros de la Asociación Nacional de Constructores de Edificios (ANCE), enero 2022).
EL TRABAJO ES PARA LA VIDA ¡NO MÁS MUERTES EN EL TRABAJO!
La ciudad de Jaén acoge, este jueves, 30 de abril, el encuentro de responsables de la Pastoral de la Salud de las Diócesis del Sur. Organizado por la Pastoral de la Salud de Jaén, ya que el Obispo Don Sebastián es responsable de éste área en ODISUR (Asamblea de los Obispos del Sur de España).
La Casa de la Iglesia acogerá a los participantes que llegará desde todos los rincones de Andalucía.
La jornada dará comienzo con el rezo de Laudes para, después del desayuno tener una jornada de trabajo con el Director del Departamento de la Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española, el sacerdote D. José Luis Méndez. Una charla a la que seguirá un diálogo.
De igual manera, el Obispo de Jaén mantendrá un encuentro con los delegados y responsables de esta pastoral de la Salud para terminar con un almuerzo.
En la tarde previa se ha previsto una visita a la Catedral y un paseo por el entorno de la Plaza de Santa María, donde los participantes del encuentro puedan saborear las tapas de Jaén.
La Delegación diocesana ya anunció su compromiso con la formación de los cofrades en el encuentro anual con el Obispo
La Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías ha celebrado la primera reunión de la Sección de Formación junto al claustro de profesores encargado de desarrollar el nuevo plan formativo dirigido a las cofradías de la Diócesis.
El encuentro ha servido para poner en común las líneas principales del programa, así como para coordinar contenidos, profesorado y organización de las distintas sesiones que se impartirán en los próximos meses en diferentes sedes diocesanas.
Con esta iniciativa, la Diócesis reafirma su compromiso con la formación integral de los cofrades, impulsando un itinerario formativo que busca fortalecer la vida cristiana, la dimensión pastoral y la responsabilidad en el seno de las hermandades.
El proceso de regularización de personas inmigrantes es “un acto de justicia social”. En estos términos se ha referido Miguel Carbajo, director de Cáritas Diocesana de Sevilla, a la medida que se está poniendo en marcha para que más de 550.000 personas consigan una autorización de residencia y trabajo en España. Una disposición que se inició con la iniciativa legislativa popular que han refrendado en torno a 710.000 españoles (la ley establece medio millón de firmas), una cifra sin precedentes en la historia democrática española.
En declaraciones al programa ‘Iglesia Noticia’ de COPE Sevilla, Carbajo recordó que la Iglesia se ha implicado de forma activa en esta iniciativa “fundamentada en la Doctrina Social de la Iglesia y también en el Evangelio”. Además de Cáritas, desde el primer momento han respaldado esta acción entidades eclesiales como la CONFER, la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario y el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal. “Creo que es un momento muy importante de reconocer la dignidad de muchísimas personas que están en una situación de exclusión evidente”, ha afirmado.
“Reflexiones muy interesadas y absolutamente tendenciosas”
Sobre la polémica que ha suscitado la puesta en marcha de este proceso, el director de Cáritas Diocesana ha señalado voces contrarias a la medida, fundamentadas en “un planteamiento yo creo que erróneo, desde el punto de vista social, sobre cómo acercarse a estas personas”. En esta línea, afirma que se están haciendo reflexiones que califica como “inadecuadas, incorrectas, muy interesadas y absolutamente tendenciosas”.
Ha aclarado que los requisitos que deben cumplir las personas que quieran sumarse a esta medida de regularización son “relativamente sencillos”: Haber entrado en España antes del 1 de enero de 2026, carecer de antecedentes penales de manera certificada (en los últimos cinco años de residencia), aportar el informe de vulnerabilidad, o cualquier situación reconocida de vulnerabilidad y tener el pasaporte. En este último punto advierte que se admite también el pasaporte caducado, ya que hay muchos países en los que es difícil acceder a una renovación del mismo.
‘Regularizados’, no nacionales
El director de Cáritas Diocesana de Sevilla adelanta que “estas personas no pasarán a ser ciudadanos españoles a todos los efectos”. Se les reconocerá una autorización de residencia, pasando a ser ‘regularizados’, a tener una autorización de residencia y trabajo. Carbajo apunta que esta autorización les permitirá residir y trabajar, pero no otros derechos que se han publicado de forma errónea. Es el caso del derecho al voto: “No tiene ningún fundamento, porque no podrán votar. Es uno de los bulos más habituales, ya que para poder votar necesitas tener la nacionalidad”, añade. En el caso de las elecciones municipales, se precisa un convenio con el país de origen y un tiempo de residencia superior a los cinco años.
Miguel Carbajo subraya que los derechos de participación social van a estar mermados, “pero al menos se van a subsanar muchos problemas de acceso a la educación y a una sanidad más o menos plena, pero el derecho al voto -reitera- no es factible antes de que consigan la nacionalidad”. La ley, además, establece un tiempo de regularización en nuestro país y superar los exámenes. “El de conocimiento sociocultural que elabora el Instituto Cervantes no es tan fácil”, comenta Carbajo en ‘Iglesia Noticia’.
Respuestas a cuestiones polémicas
Cáritas de Sevilla ha dispuesto una amplia documentación aclaratoria de este proceso, que ha enviado a las parroquias y templos de la Archidiócesis y ha compartido por sus perfiles en redes sociales. Entre ella, un argumentario con preguntas frecuentes y aclaraciones a las cuestiones, muchas de ellas equivocadas, que más polémica han levantado.