La jornada tendrá lugar mañana, 22 de octubre, en el Auditorio San Juan Pablo II del Obispado de Asidonia-Jerez, con el objetivo de continuar avanzando en el trabajo conjunto en torno a la nueva normativa diocesana.
La Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías de Asidonia-Jerez celebrará mañana, jueves 22 de octubre, un encuentro de formación sobre la nueva Normativa Diocesana sobre Piedad Popular y Hermandades y Cofradías, dirigido a los secretarios de las juntas de gobierno de las hermandades y cofradías, así como de los consejos locales de la Diócesis.
La reunión tendrá lugar en el Auditorio San Juan Pablo II del Obispado de Asidonia-Jerez, con la bienvenida a los participantes a las 19:45 horas y el inicio del encuentro a las 20:00 horas.
Esta jornada tiene como finalidad seguir avanzando en el trabajo conjunto para la aplicación de la nueva normativa diocesana, favoreciendo la coordinación y el acompañamiento de las distintas corporaciones en este proceso.
El encuentro, anunciado durante la anterior reunión con los hermanos mayores y presidentes de los consejos locales, permitirá continuar profundizando en el conocimiento de la normativa y en su desarrollo en la vida de las hermandades y cofradías.
Adelaida Ledesma es voluntaria de Pastoral Penitenciaria. En nombre de dicha delegación y de las personas que colaboran con ella, lanza una invitación a participar como voluntariado y a aprovechar la oferta de formación de este curso.
Voluntarios de Pastoral Penitenciaria con el delegado, Pedro Fernández Alejo OSST
El pasado 24 de septiembre celebramos el día de Nuestra Señora de la Merced, Patrona y Protectora de presos y cautivos, una fecha que nos recuerda que, detrás de los muros de una prisión, hay personas que necesitan ser escuchadas, acompañadas y miradas con dignidad. Desde la Pastoral Penitenciaria queremos invitar a las personas de nuestras comunidades y parroquias a participar en la formación de voluntarios que comenzará el 21 de octubre, a las 20.00 horas, en la parroquia de Jesús Obrero, una forma de descubrir otra manera de vivir el compromiso cristiano y acercarnos a quienes nuestra sociedad muchas veces excluye y olvida. Nuestro compromiso nace del Evangelio, de su manera de mirar, acoger y caminar junto a quienes necesitan una mano tendida. Pudiera ser que esta formación sea para ti una llamada. Atrévete a conocer esta realidad y descubre que también entre rejas hay caminos para sembrar Esperanza.
Formación de voluntarios de Pastoral Penitenciaria:
Fecha de inicio: miércoles, 21 de octubre, a las 20.00 h.
Parroquia Jesús Obrero, Calle Cabriel, 5. Palma-Palmilla (se cuenta con zona de aparcamiento)
Contactos:
Pedro Fernandez Alejo OSST, delegado de Pastoral Penitenciaria
La intervención ha permitido recuperar cuatro vidrieras históricas, realizadas en 1888 por la prestigiosa firma alemana Franz Mayer & Co., gracias a la colaboración de las instituciones, el Seminario y sus benefactores.
La capilla del Seminario Conciliar San Bartolomé ya luce sus vidrieras restauradas, después de una intervención destinada a recuperar y conservar este valioso conjunto artístico. El administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, bendijo ayer las vidrieras, en un acto que puso de relieve la importancia de preservar el patrimonio histórico y artístico de la Iglesia.
Los trabajos han sido posibles gracias a la colaboración de las instituciones, del propio Seminario Conciliar San Bartolomé y de sus benefactores, cuya contribución ha permitido llevar adelante esta actuación de conservación.
Un conjunto artístico del siglo XIX
Las vidrieras forman parte de la capilla del Seminario, un espacio de carácter ecléctico con marcada inspiración neogótica. Fueron realizadas en 1888 por la firma alemana Franz Mayer & Co., con sede en Múnich, una empresa de reconocido prestigio internacional en la elaboración de vidrieras y mosaicos, que también desarrolló trabajos en Andalucía.
El conjunto presenta representaciones de distintos santos vinculados a la tradición cristiana: santo Tomás de Aquino, san Vicente Mártir, Nuestra Señora del Rosario, san José, san Pedro, san Bartolomé, san Servando y san Germán. Su valor artístico se suma al significado histórico y religioso que estas piezas han mantenido dentro de la vida del Seminario.
Una restauración para garantizar su conservación
El paso del tiempo y la exposición a las condiciones ambientales habían provocado un deterioro progresivo de las vidrieras, con daños en la estructura de plomo, fracturas y pérdidas de algunas piezas de vidrio.
La intervención ha incluido la reparación de la red de plomo, la consolidación de las uniones, la limpieza de las superficies y la recuperación de los fragmentos dañados. Allí donde ha sido necesario, se han repuesto piezas siguiendo criterios de conservación y atendiendo a su ubicación, visibilidad y relevancia iconográfica.
Los trabajos también han contemplado actuaciones sobre los elementos de carpintería, los perfiles metálicos y los paramentos, así como la mejora de los sistemas de protección exterior. Estas medidas contribuirán a preservar las vidrieras y facilitarán su mantenimiento futuro.
La restauración permite recuperar la lectura artística de las vidrieras y mejorar la entrada de luz natural en la capilla, al tiempo que refuerza las condiciones necesarias para su conservación.
Con esta actuación, el Seminario Conciliar San Bartolomé continúa trabajando en la protección de su patrimonio histórico y artístico. La colaboración de las instituciones, de la propia institución académica y de sus benefactores ha sido fundamental para hacer posible la recuperación de estas piezas, que forman parte de la historia y de la identidad del Seminario y de la Diócesis de Cádiz y Ceuta.
La Capilla Real presta dos piezas a “Granada. Capital imperial”, la exposición con la que la Universidad de Granada recuerda la estancia de Carlos V e Isabel de Portugal en la ciudad en 1526.
Hasta el 17 de enero de 2027, quien visite el crucero del Hospital Real encontrará allí dos obras que pertenecen a la Capilla Real de Granada: la escultura del rey Gaspar del retablo mayor y una dalmática del llamado terno negro de la Emperatriz. Las dos forman parte de “Granada. Capital imperial”, una de las dos exposiciones del proyecto “1526. Isabel de Portugal y Carlos de Habsburgo en Granada”. La otra, “Los palacios reales de la Alhambra”, se presenta en el Palacio de Carlos V.
La muestra la organizan la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, el Patronato de la Alhambra y Generalife y la Universidad de Granada, con la colaboración principal de la Fundación “la Caixa”. La comisarían Rafael López Guzmán y Francisco Sánchez-Montes González. Su punto de partida son los meses que la corte pasó en Granada, del 4 de junio al 10 de diciembre de 1526. El 7 de diciembre de aquel año el emperador firmó la real cédula que dio origen a la Universidad.
Carlos V vino a Granada, entre otras razones, porque aquí estaban enterrados sus abuelos, los Reyes Católicos. Las dos piezas prestadas por la Capilla marcan los extremos de la relación del matrimonio imperial con su panteón: un rostro del emperador tallado antes de que pisara la ciudad y unos ornamentos de luto llegados con el cuerpo de la Emperatriz trece años después.
UN REY MAGO CON LA CARA DEL EMPERADOR
El rey Gaspar es una escultura de madera tallada, policromada y estofada, de unos noventa centímetros de altura. Pertenece al retablo mayor, obra de Felipe Bigarny entre 1520 y 1522, y ocupa uno de los nichos abiertos en las basas de las columnas principales, junto a la Epifanía del banco. Viste a la moda de su tiempo, sostiene en la mano izquierda el recipiente del incienso y levanta la derecha abierta.
La historiografía se ha fijado en sus facciones. El historiador del arte Julián Gállego consideró que el parecido del joven rey con Carlos V era demasiado marcado para atribuirlo al azar. Si la identificación es correcta, la Capilla Real tuvo un retrato del emperador en su retablo varios años antes de que él llegara a Granada. La escultura se restauró en 2015.
Mientras dure la exposición, el hueco del rey Gaspar quedará vacío en el retablo mayor. La pieza volverá a su sitio tras el cierre de la muestra.
Foto: Armando Bernabeu Granados
EL LUTO DE LA EMPERATRIZ
La dalmática es de terciopelo de seda negro. Lleva bordados sobrepuestos en hilo de oro y sedas de colores: tiras de hojas entrelazadas que bajan por el pecho y la espalda, dos grandes fruteros en las bocamangas y, en los faldones, escenas de la vida de la Virgen. En esta pieza se reconocen el Encuentro de san Joaquín y santa Ana ante la Puerta Dorada y la Natividad de la Virgen.
Foto: Sonia López Velasco
La documentación de la Capilla Real cuenta el terno negro entre los ornamentos “que se truxeron con el cuerpo de la Emperatriz”. Isabel de Portugal murió en 1539 y sus restos llegaron a Granada el 16 de mayo de ese año. Reposaron en la Capilla Real de forma provisional, porque Carlos V había decidido convertir la capilla mayor de la Catedral en panteón de su familia. En 1573 Felipe II los trasladó a El Escorial.
CONDICIONES DEL PRÉSTAMO
El préstamo lo ha acordado el Cabildo de la Capilla Real. La Oficina Técnica de Restauración del Arzobispado de Granada elaboró en septiembre los informes de estado de conservación de ambas piezas y las acompaña como correo en sus traslados. Las dos se exponen en vitrina, con luz, temperatura y humedad controladas, y ninguna puede recibir tratamiento alguno sin consentimiento de la Capilla Real.
VISITA
“Granada. Capital imperial” se puede ver en el crucero del Hospital Real hasta el 17 de enero de 2027. Abre de lunes a sábado, de 11:00 a 14:00 y de 17:30 a 19:30; domingos y festivos, cerrado. La entrada es libre hasta completar aforo.
Con motivo de la celebración del Día de las Personas Sin Hogar, el próximo 25 de octubre, Cáritas Diocesana de Huelva se suma a la campaña “Un hogar, un lugar al que pertenecer”, una iniciativa impulsada por Cáritas junto a FACIAM, la Xarxa d’Atenció a Persones Sense Llar (XAPSLL) y la plataforma BesteBi para visibilizar la realidad de quienes viven en situación de sinhogarismo y reclamar respuestas integrales que hagan posible una vida digna.
La campaña pone el foco en una idea fundamental: un hogar es mucho más que un techo. Significa contar con un espacio seguro, estable y digno donde poder desarrollar un proyecto de vida, preservar la intimidad, mantener relaciones significativas y sentirse parte de una comunidad. Cuando esa pertenencia desaparece, la exclusión no afecta únicamente a la vivienda, sino también a la salud, el empleo, las relaciones sociales o el acceso efectivo a los derechos.
Desde Cáritas alertan de que detrás del sinhogarismo existen importantes causas estructurales que dificultan que muchas personas puedan salir de situaciones de exclusión. Entre ellas destacan la escasez de vivienda social y el incremento de los precios del mercado inmobiliario, las barreras administrativas para acceder a ayudas y prestaciones, el estigma social y la aporofobia, así como las dificultades añadidas que afrontan muchas personas migrantes en situación administrativa irregular.
En este contexto, Cáritas Diocesana de Huelva continúa acompañando a personas que carecen de un hogar o que viven en una situación residencial extremadamente precaria, ofreciendo atención, orientación y recursos que favorezcan la recuperación de su autonomía, la reconstrucción de vínculos y su inclusión social.
Cáritas Diocesana de Huelva trabaja desde el centro de día de personas sin hogar en el que atiende a casi 750 personas al año y cuentan con 5 recursos de acogida que tienen 46 plazas. Toda esta red consiguió acompañar a un total de 1.018 personas el pasado año con la colaboración de más de 62 personas voluntarias.
Un nuevo recurso para ofrecer acogida y acompañamiento
En este compromiso con las personas más vulnerables, Cáritas Diocesana de Huelva ha puesto recientemente en marcha el Refugio Nuestra Señora del Rocío, un nuevo recurso de acogida destinado a ofrecer alojamiento temporal, acompañamiento y apoyo integral a personas que se encuentran sin hogar o en situación de exclusión residencial, favoreciendo procesos de recuperación, autonomía e inclusión social.
Perfil de las personas atendidas
Durante el año 2025 Cáritas Diocesana de Huelva atendió a 1.018 personas en situación de sin hogar. Del total de personas acompañadas, el 67% fueron hombres y el 33% mujeres, este último un porcentaje que aumenta de forma significativa respecto al año anterior y que confirma la creciente feminización de algunas situaciones de exclusión residencial. Asimismo, el 33% de las personas atendidas eran de nacionalidad española.
La mayoría tiene entre 18 y 55 años, están solteros, tienen baja cualificación y presentan ausencia de apoyo familiar y social. En cuanto a las problemáticas que más les afectan son la salud mental, la escasez de recursos económicos, las adicciones o la falta de permiso de trabajo.
La realidad que Cáritas encuentra cada día en Huelva refleja la complejidad de un fenómeno que no puede explicarse únicamente por la falta de vivienda. Muchas de las personas acompañadas afrontan problemas relacionados con la precariedad económica, la falta de redes de apoyo, dificultades administrativas, problemas de salud o salud mental y procesos migratorios especialmente complejos.
A nivel andaluz, las Cáritas Diocesanas acompañaron durante 2025 a cerca de 5.000 personas en situación de sinhogarismo a través de una amplia red de recursos sociales y residenciales. El perfil más habitual es el de un hombre de entre 35 y 60 años, aunque la realidad del sinhogarismo afecta a personas con trayectorias y situaciones muy diversas. Este trabajo fue posible gracias a la implicación de 118 profesionales, más de 700 personas voluntarias y una inversión superior a los 4,3 millones de euros.
Con motivo de esta jornada, Cáritas Diocesana de Huelva hace un llamamiento a las administraciones públicas para que sitúen el sinhogarismo entre sus prioridades y promuevan políticas que garanticen el acceso a una vivienda digna, una atención social y sanitaria adecuada, especialmente en materia de salud mental, procedimientos administrativos más ágiles y oportunidades reales de inclusión social y laboral.
Asimismo, la entidad apela al conjunto de la sociedad para combatir la aporofobia, los prejuicios y los discursos que contribuyen a la exclusión de las personas más vulnerables. Porque la inclusión no depende únicamente de los recursos disponibles, sino también de la capacidad de construir comunidades acogedoras donde todas las personas puedan sentirse reconocidas, participar plenamente y encontrar un lugar al que pertenecer.