
La XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada lleva por lema “¿Para quién eres?”, en sintonía con el Congreso de Vocaciones. Como cada año, esta jornada se celebra en la fiesta de la Presentación del Señor.
La celebración diocesana será el 2 de febrero con la Eucaristía presidida por el obispo Eloy Santiago en la Catedral, a las 18:00 h.
En esta ocasión, se ha querido invitar a los cristianos a centrar la mirada en las personas que, mediante la consagración, dedican su vida a Cristo.
Asimismo, la jornada busca rescatar todas las enseñanzas del Congreso de Vocaciones que se celebró hace casi un año. El aniversario de este encuentro de “comunión fraterna entre todas las vocaciones” motiva a la vida consagrada para seguir “construyendo la cultura vocacional” y tomar conciencia de que cada persona es “una vocación para la misión”.
De igual modo, el lema ahonda en la pregunta esencial de toda vocación. Una pregunta que tiene como respuesta el amor y servicio a los demás, como afirmó Mons. Luis Argüello en el propio Congreso de Vocaciones.
“¿A quién llamas?”, “¿a quién buscas?” y “¿a quién sirves?” son los tres interrogantes desarrollados por los obispos de la Comisión en su mensaje, en un recorrido que concluye con el reconocimiento de que “el corazón de la persona consagrada se vuelve menesteroso y agradecido a su Señor”.
El vicario para la Vida Consagrada, Francisco Rivero ha invitado a hacer partícipes, de una manera especial, a los miembros de vida consagrada en sus respectivas parroquias en las misas del 31 de enero y 1-2 de febrero. En este sentido, Rivero ha sugerido la oportunidad de compartir algún testimonio, realizar la renovación ante la comunidad o llevar a cabo un acercamiento a los grupos, catequesis, movimientos, etc.

