Borja Guerrero y Loles Marín pertenecen a la parroquia Ntra. Sra. de la Asunción de La Rambla.
¿Cuáles son los pilares de vuestra convivencia familiar?
Siempre solemos decir que no existen las parejas perfectas, sino las parejas que se aman. Nos queremos mucho, a pesar de las diferencias nos ayudamos y complementamos. Nuestro matrimonio es un don de Dios, y un milagro, así que debemos cuidarlo, y cuidarnos, sabemos que es más importante mirar al tú, que al yo, pensar en un “nosotros”, no ser egoístas, y por lo tanto la generosidad, la comprensión y el respeto hacen crecer nuestro amor.
Comenzar ofreciendo a Dios nuestro día y llegar a la noche, cogernos de la mano, rezar, y ponerlo todo en manos de la Virgen María y de Dios, borra cualquier tontería. Borja cuando llega la noche tiene un listado enorme de personas por las que rezar, nunca se olvida.
¿Qué instrumentos tiene la familia de hoy para manifestarse cristiana?
Como les decían a los primeros cristianos: “¡Mirad cómo se aman!”. Lo primero es el respeto a la familia, como el bien más importante de la sociedad, tratan de individualizarnos, así que debemos proteger, cuidar y sostener el valor de la familia cristiana. Una familia que perdona, que acoge a los más abuelos, que ayuda a los más débiles, y que acompaña y quiere a los niños y jóvenes.
Celebrar la fe que se nos ha transmitido, y celebrarla juntos. Ser Iglesia, más que un hecho, es una actitud.
Defender el derecho a la vida y a una muerte digna, respetar y amar los planes de Dios, aunque a veces no nos gusten.
¿Cuál es vuestra parroquia?
Vivimos en La Rambla, y pertenecemos a la Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción, Borja es de Córdoba, le encanta formar parte de una comunidad parroquial, no era fácil venir de la capital y llegar a un pueblo. Pero en la parroquia se ha sentido muy acogido, muy querido, a pesar de su timidez. No se trata de hacer y hacer muchas cosas, sino simplemente de ser Iglesia y de servir. Borja reza por todos. Sentirnos acogidos, y miembros de una comunidad, donde cada uno aporta los dones que Dios nos ha dado, ya es ser Parroquia.
Ayudamos a los jóvenes con un grupo de GPS, catequesis y acompañamiento. Dar testimonio a otros matrimonios como matrimonio fértil y fecundo a la sociedad.
En la Hermandad de la Caridad trabajando en el banco de alimentos.
Somos oblatos de las Hnas. de Stella Matutina en La Rambla, y también ellas forman parte de nuestra familia, hermanas y amigas, rezar por ellas y con ellas, ayudarlas, estar con ellas, y acompañarlas, nos hace ser Iglesia. Estamos siempre unidos en el Señor. Nuestro Si a ellas, es un Si a Jesucristo y a la Iglesia.
¿Cuál es vuestra aportación familiar a la Iglesia Diocesana?
Quizás sea una aportación mínima, pero estar y servir en Nuestra Parroquia, participando como miembros vivos y comprometidos nos hace ya ser Iglesia Diocesana. Damos un poco de lo que tenemos, remangarte cuando es necesario, ayudar económicamente al mantenimiento de los templos, ayudar a la Iglesia en sus necesidades, acompañar y servir para que otros conozcan el Amor de Dios y seamos testigos del Evangelio, con nuestros pecados y debilidades pero buscando y queriendo ser como Jesucristo. Desde rezar por toda la Iglesia Universal, pertenecer y servir a la Iglesia Diocesana, y finalmente estar y ser en nuestra Parroquia local.
Fecha y lugar del matrimonio: La Rambla el 21 de septiembre de 2013.
Un momento de vuestra historia familiar: Ser padrinos de los sobrinos, lo celebramos como una auténtica fiesta.
Una actividad que comparte la familia en su tiempo libre: Estar con los amigos, salir por ahí, viajar poco, pero algo, ir al campo, pasear juntos, ver una peli, juegos de mesa.
Qué cosas no dejáis de hacer juntos cada día: Rezar, y pasear juntos aunque sea un momento, el salir a pasear solos y sin móviles nos permite estar a solas, hablar y entablar conversaciones que en casa quizás no tendríamos.
Rezáis por algún sacerdote: Nos gustó la idea de “Pon un cura en tu familia”, y rezar por un sacerdote de la Diócesis, nos inscribimos y rezamos por, D. José María Muñoz Urbano, no lo conocemos, nos escribimos, así que ahora nos pondrá cara, por nuestro párroco D. José Ángel, y por muchos sacerdotes amigos, que nos quieren mucho y que han pasado por nuestras vidas ayudándonos.