Tradicionalmente se celebra el 29 de junio pero el Papa Francisco decidió aplazarla a causa del Covid-19.
En la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el 29 de junio, se celebra anualmente la colecta eclesial del “Óbolo de San Pedro”, pero este año el Papa Francisco decidió aplazarla hasta el 4 de octubre, festividad de San Francisco de Asís y onomástica del Sumo Pontífice, a causa del Covid-19.
El “Óbolo de San Pedro” es una colecta de la Iglesia universal cuyas ayudas económicas, ofrecidas por los fieles de todo el mundo, se destinan directamente al Papa para sostener los proyectos caritativos de la Santa Sede y las funciones de los organismos que colaboran en el ejercicio de su ministerio pastoral al servicio de la Iglesia universal.