Antonio Evans, delegado de misiones, recuerda la finalidad espiritual, pastoral y teológica.
Iniciamos la celebración del Octubre Misionero que, a petición del Papa Francisco, quiere que sea siempre un mes misionero extraordinario. Su finalidad espiritual, pastoral y teológica debe consistir siempre en reconocer que la misión es y debe ser el paradigma de la vida y de la obra de toda la Iglesia, de todo cristiano. Con ese objetivo, se inicia con una semana dedicada a la necesidad de tener un encuentro personal con Jesucristo, vivo en su Iglesia, a través de la Eucaristía, la palabra de Dios, la oración personal y la comunitaria.
«La salvación es el encuentro con Jesús, que nos ama y nos perdona, enviándonos el Espíritu, que nos consuela y nos defiende. La salvación no es la consecuencia de nuestras iniciativas misioneras, ni siquiera de nuestros razonamientos sobre la encarnación del Verbo. La salvación de cada uno puede ocurrir solo a través de la perspectiva del encuentro con él, que nos llama. Por esto, el misterio de la predilección inicia -y no puede no iniciar- con un impulso de alegría, de gratitud. La alegría del Evangelio, esa “alegría grande” de las pobres mujeres que, en la mañana de Pascua, fueron al sepulcro de Cristo y lo hallaron vacío, y que luego fueron las primeras en encontrarse con Jesús resucitado y corrieron a decírselo a los demás (cf. Mt 28,8-10). Solo así, el ser elegidos y predilectos puede testimoniar ante todo el mundo, con nuestras vidas, la gloria de Cristo resucitado» (Del Mensaje del p. Francisco a la Asamblea Mundial de OMP).
El Papa Francisco nos recuerda en su Mensaje para el DOMUND que la misión es una respuesta libre y consciente a la llamada de Dios, pero que solo podemos percibirla cuando vivimos una relación personal de amor con Jesús vivo en su Iglesia. Por eso nos invita a que nos preguntemos sobre nuestra disponibilidad a escuchar la llamada a la misión, a ser enviados a cualquier lugar para dar testimonio de nuestra fe, y a ponernos al servicio de la voluntad de Dios sin condiciones.
Antonio Evans
Delegado de Misiones