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Eucaristía de la Familia en la catedral de Tenerife

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El obispo, Bernardo Álvarez presidirá la Eucaristía de la Familia, en la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, sede provisional de la S. I. Catedral, el viernes 30 de diciembre a las 19:00 horas

Jornada de Oración para catequistas de la diócesis de Jerez

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La Delegación Diocesana de Catequesis organiza este encuentro en la casa de espiritualidad La Inmaculada (El Puerto) e insta a los participantes a inscribirse antes del 12 de enero

Homilía de Navidad del Obispo de Almería

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                              “En distintas ocasiones y de muchas maneras

habló Dios antiguamente a nuestros padres por los Profetas.

Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo…”

(Hb 1,1).

 

Queridos hermanos y hermanas:

 

Es la Natividad del Señor y el gozo llena nuestro corazón. En la misa de medianoche el gran profeta Isaías anunciaba la brillo esplendoroso de la Luz, que brilló para los hombres que “habitaban tierras de sombra” (Is 9,2). Esta luz dimana para el mundo del niño que “nos ha nacido” y el hijo que “se nos ha dado” (Is 9,5), porque este niño es el Verbo eterno de Dios, “la Palabra por medio de la cual fueron hechas todas cosas” (Jn 1,3). Es Jesús, el Hijo de Dios, “luz de los hombres (…) que brilla en la tiniebla” (1,5). Es la luz que brilla en la creación, obra de la Palabra de Dios, y resplandece en cada ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios.

Los pastores acudieron presurosos a ver el prodigio que le anunciaron los ángeles, y contemplaron asombrados el misterio de la luz que brilló en las tinieblas al contemplar al recién nacido. También nosotros hemos contemplado con ellos en la noche santa de la Navidad el amor de Dios que ha hecho su aparición en Belén, como recuerda Pablo a su colaborador y discípulo Tito: “Ha aparecido la Bondad de Dios y su Amor al hombre” (Tit 3,4).

Es el  mensaje de esperanza que el profeta Isaías y el apóstol san Pablo comunican para alentar el corazón de los que, ante la oscuridad del mundo y la experiencia del mal y del sinsentido, fían en Dios y en su palabra siempre es eficaz, porque Dios cumple sus promesas. El nacimiento de Cristo es la gran noticia que hace “hermosos sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz y dice a Sión: «Tu Dios es Rey»” (Is 52,7).  La Natividad de Cristo es motivo de gozo y de alegría por la esperanza recobrada frente a los desánimos y desesperanzas, y hay un futuro para el hombre, porque en el mundo ha nacido aquel que trae la vida de Dios para que el hombre no perezca para siempre.

Dios, en efecto, como dice el autor de la carta a los Hebreos, habló a lo largo de la historia de nuestra salvación, y su palabra fue alentando la esperanza de nuestros padres de llegar a ver la cumplida la promesa de nuestra redención. Habló Dios, dice el autor sagrado, en distintas ocasiones y de muchas maneras a nuestros padres por los Profetas, pero “ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo” (Hb 1,2). La Palabra que “existía junto a Dios y era Dios” (Jn 1,1) antes de que fuera los cielos y la tierra, aquel por cuyo medio se hicieron todas las cosas, y que es invisible por su divinidad, se ha hecho ahora visible en la humildad de un niño, que nos ha sido dado como paz y reconciliación. Los padres de la antigüedad cristiana que venimos leyendo en la liturgia de las horas de estos últimos días, en el tránsito del Adviento a estas fiestas de la Navidad, nos dicen que se hizo visible a sí mismo aquél que hizo oír su voz con su nacimiento, para que el mundo pudiera contemplarlo y alcanzar la salvación por medio de él. Quiso hacerse visible para que todos pudieran contemplar a aquel por quien fueron hechas todas las cosas, pero él no fue hechura alguna sino engendrado eternamente por Dios en su seno, el mismo que se hizo oír en la ley de Moisés y en los Profetas para que anunciaran el designio de salvación universal del Padre, dice san Hipólito enfrentado a quienes negaban la divinidad del Hijo (cf. San Hipólito, Contra Noeto, 9-12: PG 10,815-819).

Entendemos que diga san Juan en el prólogo al evangelio, que hemos escuchado como evangelio de esta misa del día, que en Jesús, nacido de la Virgen María, hemos contemplado la gloria del Verbo hecho carne, anunciado por los profetas y a quien Juan Bautista señaló entre los hombres como “el cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, del cual había dicho que“existía antes que yo” (Jn 1,29), el único que tiene como propia la “gloria del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Jn 1,14). La gloria, dirá el autor al final de su evangelio del Hijo que se reveló en la cruz y en al resurrección del Señor, porque el amor de Dios nos redimió en la entrega por amor a nosotros del Hijo de Dios. De suerte que entendemos también que el evangelista añada hablando de Jesús, que “la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio d Jesucristo” (Jn 1,17). La gracia nos vino por medio de Jesús, porque en él fuimos redimidos con su sangre, y porque en su gloriosa resurrección brilló  definitivamente el resplandor de la verdad de Dios: que Dios es amor y vida que se comunica al hombre, para que “todo el que crea, tenga en él vida eterna” (Jn 3,15). Es san Ireneo de Lyón el que, con palabras de san Pablo, dice que “el Hijo de Dios se encarnó «en una carne pecadora como la nuestra», a fin de condenar al pecado y, una vez condenado arrojarlo fuera de la carne. Asumió la carne para incitar al hombre a hacerse semejante a él y para proponerle a Dios como modelo a quien imitar” (San Ireneo de Lyón, Adv. haer. III, 20 2-3: SC 34, 342-343).

Por al encarnación de la Palabra, Dios ha hecho suya nuestra vida y nos ha redimido del pecado. Jesús es nuestro Señor y Salvador, aquel que nos ha revelado el amor de Dios vertiendo su sangre por nosotros y, entregándose por nosotros a la muerte en su cuerpo de carne, nos ha hecho hijos de Dios. El cuerpo que recibió de la Virgen María y que le hizo semejante a nosotros es el templo donde habita la plenitud de la divinidad y el lugar donde Dios se nos ha mostrado con rostro humano. Adoramos con los pastores el misterio del amor de Dios hecho carne por nosotros, y abrimos nuestros oídos a la voz humana de Dios que nos llega en el evangelio. En él Jesús habla palabra de Dios en palabras de los hombres.

Entender el mensaje de la Navidad es responder con nuestro amor al amor del Hijo de Dios hecho hombre por nosotros, y adorar su misterio de amor. Adoración de la que dimana la fuerza evangelizadora de quienes han contemplado la gloria de Dios en el portal de Belén y anuncian al mundo que, si Dios ha nacido entre los hombres, hay esperanza,  porque el amor ha vencido a la muerte. Dios ha vencido todas nuestras dificultades y su solidaridad con nosotros nos enseña a amar a nuestro prójimo, cuya carne Dios la ha hecho suya. El pesebre de Belén, que tan desconcertante amor y tan grande ternura revela, nos descubre que sólo nos ha redimido el amor de Dios, llevado por Jesús al extremo de entregar su vida por nosotros. Los niños contemplan absortos la ternura del belén en el hogar, y los adultos contemplamos el misterio de amor que se expresa en sus figuras, el misterio que “en generaciones pasadas no fue dado a conocer a los hombres, como ha sido ahora revelado a sus santos apóstoles y profetas” (Ef 3,5): el misterio que se hace visible en la humildad de un niño que atrae las miradas de quienes le adoran absortos, y en el amor de su madre y en el cuidado amoroso de José, el padre adoptivo del Niño, que Dios puso bajo su custodia.

Que estas fiestas de Navidad nos acerquen un poco más al amor de Dios, y susciten en nosotros sentimientos de solidaridad hacia los más necesitados, entre ellos los pobres todos de la tierra, y aquellos otros que son pobres también porque no han conocido al Hijo de Dios hecho carne en la Virgen María.

 

S.A. I. Catedral de la Encarnación

Almería, Navidad de 2011

                                                        XAdolfo González Montes

        Obispo de Almería

Felicitación del Obispo de Almería a los religiosos

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Alocución de respuesta a la felicitación de Navidad de los Religiosos y Religiosas de la Diócesis de Almería

Palabras de felicitación del Obispo de Almería a los Medios

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Palabras de felicitación a los Medios de Comunicación en la comida de Navidad ofrecida por el Sr. Obispo

«Manifestar a quien se nos ha manifestado» , Mensaje de Año Nuevo del Arzobispo de Sevilla

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Mensaje de Año Nuevo de D. Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla

«Viva la vida, fuera la muerte», Carta Pastoral del Obispo de Córdoba

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Carta Pastoral de D. Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba

Las Hermandades de Baza organizan un taller solidario y colectas para Cáritas

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Quince niños y niñas de Baza de diversas edades, participaron el viernes 23 de Diciembre en un taller de creación de felicitaciones de Navidad puesto en marcha por la vocalía de juventud de Federación de Cofradías de Baza, que dirige María Muñoz. Los pequeños pasaron la tarde de la víspera de nochebuena realizando felicitaciones que se enviarán a 8 niños de entre 1 año y 11 años procedentes de Haití, que se encuentran en situación de acogida en España a través de la organización “MENSAJEROS DE LA PAZ”. En esta ocasión la Federación de Cofradías ha querido hacer partícipes a todos los pequeños de nuestra ciudad de una Navidad Solidaria, por la que puedan acercarse a niños de su misma edad transmitiéndoles un mensaje de paz y amor en unas fiestas que serán distintas para estos pequeños haitianos. Del mismo modo, se han realizado otra treintena de felicitaciones, para otros tantos mayores cuya vida de acogimiento también gestiona la organización que preside el Padre Ángel, el cual recogió hace unas fechas el premio Príncipe de Asturias a la Concordia. De este modo los niños bastetanos han podido realizar con sus propias manos estas felicitaciones.

Por otro lado, la obra social de Federación ha echado a andar con la cuestación realizada por las Cofradías y Hermandades de la ciudad en la mañana de Nochebuena. Los cofrades bastetanos, salieron a pedir con las huchas de Cáritas de Baza para poder recoger algunos ingresos que serán destinados a labor social que realiza Cáritas en nuestra ciudad. El crecimiento de los gastos y personas que necesitan atención en nuestra ciudad, debido a la crisis que vivimos han hecho que Cáritas necesite más recursos. Por ello las hermandades bastetanas, con el Presidente de Federación, José Gabriel López Carreño, a la cabeza, se han mojado en esta cuestión recogiendo dinero para tal fin. “En estos tiempos de crisis, es más que necesaria la aportación y trabajo de las Hermandades y Cofradías de Baza”, según ha dicho el propio presidente. La obra social de la Federación de Cofradías está comprometida con Cáritas de Baza en el mandato que ejerce José Gabriel López, como ya quedó reflejado en su programa de Gobierno refrendado por los hermanos mayores de la ciudad.

Federación de Cofradías de Baza

Carta Pastoral del Obispo de Jaén para el Día de la Familia

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Muy queridos fieles diocesanos:

1. El próximo día 30 de Diciembre, viernes, celebraremos en nuestra Iglesia esta fiesta, tan entrañable para nosotros, bajo el lema: “Gracias a la familia hemos nacido nosotros”.

Aún permanecen muy recientes las impresionantes imágenes de la reciente Jornada Mundial de la Juventud, que celebramos en Madrid el verano pasado. Aquel ingente número de jóvenes, en torno a los dos millones, hoy dan gracias a sus familias por haber nacido y nos hablan, a todos, de que en la familia se decide el destino del hombre y de la mujer. Proclaman, ante el mundo entero, que esta institución hunde sus raíces en la esencia más profunda del ser humano y que sólo a través de ella, se pueden encontrar respuestas fiables y fundadas a nuestro destino.

 

2. Hemos de estar atentos y despiertos, porque también entre nosotros se intenta minar, desde ideologías y programas, perfectamente diseñados, la identidad y misión de la institución familiar y del matrimonio. Como fruto de tales ideologías nos encontramos ante leyes que, lejos de favorecer y defender el modelo familiar nacido del matrimonio, hacen caso omiso de este modelo insustituible para el bien común de la sociedad y de las propias personas.

Al mismo tiempo, sin embargo, son cada vez más los hogares que están dando una respuesta generosa ante el Señor de la vida y son, cada vez más abundantes, los novios, esposos y familias que buscan una más sólida preparación y crecimiento para su unión matrimonial, fortaleciendo, de este modo, a la institución familiar como respuesta a la gracia del Sacramento al que se acercan o ya han recibido.

Es cierto lo que afirmaba el Pontífice actual, Benedicto XVI, en su Mensaje para la reciente Jornada Mundial de la Juventud, en el sentido de que son muchos los jóvenes que “manifiestan la aspiración de construir relaciones auténticas de amistad, de conocer el verdadero amor, de fundar una familia unida, de adquirir una estabilidad personal y una seguridad real, que puede garantizar un futuro sereno y feliz” (n. 1).

3. Está profundamente marcado en la propia naturaleza que el matrimonio entre un varón y una mujer no son una mera construcción sociológica casual, fruto de situaciones históricas o económicas concretas.

Frente a ideologías que pretenden presentar como verdadera liberación de las personas otras formas, que también denominan matrimonios, la Revelación de Dios nos enseña que el amor y la unión del varón y la mujer, con sus notas de exclusividad, fidelidad, permanencia en el tiempo y apertura a la vida, pertenecen a la esencia de la comunidad de vida y de amor del único matrimonio.

Es muy cierto que la correcta relación entre un hombre y una mujer, descubren el verdadero rostro humano de la sociedad y nos manifiesta, al mismo tiempo, la esencia más profunda del ser humano.

 

4. Encomiendo a la Vicaría de Pastoral y Delegación Episcopal de Familia y Vida hagan llegar estas reflexiones a las parroquias, comunidades y capellanes de nuestra Iglesia diocesana, al tiempo que expresamos nuestro apoyo incondicional a favor del matrimonio, de la familia y de la vida.

Ruego se eleven preces especiales en todas las iglesias abiertas al culto, suplicando bendiciones divinas de la Sagrada Familia de Nazaret en su favor y que las comunidades cristianas muestren todo su interés en ayudar a descubrir ya a los adolescentes el alcance de su posible vocación para formar un día una familia; a los jóvenes novios para que preparen con ilusión el gran proyecto de su vida y, a los esposos, el secreto de un matrimonio feliz y para siempre, enamorándose cada día, con pequeños detalles cotidianos y en el que la rutina es, sin duda, el enemigo más insidioso.

Que suene ya a todos que, si en el presente curso pastoral nuestro objetivo específico se centra en “el cristiano laico, como verdadero y original testigo de la fe cristiana”, el próximo lo será sobre “la familia, ambiente insustituible para la transmisión de la fe”.

Que la Santísima Virgen de la Cabeza y San Eufrasio intercedan ante el Señor por nuestra Iglesia diocesana y sus familias.

Con mi saludo agradecido en el Señor,

 

¡Feliz año 2012!

 

 RAMÓN DEL HOYO LÓPEZ

Obispo de Jaén

Las Reliquias de San Juan de Ávila dn Palma del Río

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Con motivo de la próxima proclamación de San Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia, durante los días 8, 9, 10 y 11 de diciembre sus reliquias han permanecido en  la Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción de Palma del Río. A lo largo de estos días se han celebrado distintas actos litúrgicos con la participación de un gran número de feligreses.

El domingo 11 de diciembre,  D. José Almedina, rector del santuario de San Juan de Ávila en Montilla, presidió la Eucaristía del domingo, y en la homilía explicó a los niños de catequesis de primera comunión la vida del maestro Ávila.

Durante la Misa se bendijo una placa conmemorativa de esta destacada visita en cuya inscripción figura el siguiente texto:

 Casi quinientos años han transcurrido para que de nuevo el corazón del Maestro Ávila vuelva a “latir” en nuestro pueblo, que un día fue testigo de sus predicaciones y sermones.

Grandes amigos tuvo en Palma del Río, fray Luis de Granada –prior del convento de dominicos- y don Luis Portocarrero, conde de Palma y destinatario del Audi, filia de 1556.

Rdo. De la visita del corazón incorrupto de San Juan de Ávila, patrón del clero secular español.

11-XII-2011 (Domingo de Gaudete).

Al terminar la eucaristía los feligreses (niños y adultos)  besaron la reliquia del corazón del Santo, que continuo su camino para visitar otras parroquias.

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