
El Papa Benedicto XVI acaba de publicar el último libro de la trilogía sobre Jesús de Nazaret, titulado La infancia de Jesús. Una lectura superficial ha dado lugar a críticas injustificadas, sobre algo tan conocido como que en los evangelios sinópticos no aparece la mula ni el buey en el portal, o que tampoco se dice que los magos sean reyes o que fueran tres. Pero centrémonos en lo que dice en la página 102, sobre los magos, que la tradición, para resaltar la universalidad de la salvación, los consideran venidos de los extremos del mundo conocido, «hasta el extremo Occidente (Tarsis-Tartesos en España)».