
El Obispo ha pedido a los diocesanos que hagan suya la llamada del Papa.
Mensaje del Obispo de Cádiz y Ceuta.

El Obispo de Guadix, Mons. Ginés García, ha convocado a toda la diócesis a vivir una jornada de ayuno y oración por la paz, el próximo sábado 7 de septiembre, sumándose así a la iniciativa propuesta por el Papa Francisco para toda la Iglesia. La convocatoria ha tenido lugar mediante una carta que el Obispo ha enviado a los sacerdotes y comunidades religiosas para que, en las parroquias y templos, se tengan momentos de oración por la paz el próximo sábado.
Carta del Obispo de Guadix convocando a una Jornada de Oración por la paz este sábado.

Habrá una misa el sábado día 7 en la Catedral y sonarán todas las campanas de la Diócesis a las 12 del mediodía.
La Iglesia está llena de grandes personas que con su generosidad viven su vida entregados a los demás, poniendo sus facultades y todo su cariño al servicio de todos. Muchos, en las parroquias, movimientos, asociaciones, etc. entregan lo mejor de si mismos de una manera altruista y voluntaria, prestando una gran colaboración hacia aquellos que se encuentran en su camino.
El recorrido los hizo presentes también en Ars, ante la tumba de San Juan María Vianney, y en el convento burgalés de las hermanas de la Iesu Communio.
Ayer, 1 de septiembre, comenzaron los cultos a la Virgen de las Angustias, la Patrona de la Diócesis, enmarcados en el Año Jubilar Mariano que celebramos con motivo del Primer Centenario de la Coronación Canónica.
Hasta ahora la fe vinculaba a los pueblos europeos; desde ahora será el sentimiento nacionalista el elemento aglutinante de cada pueblo.
El predicador de la novena ha señalado en el día tercero de los cultos a la Patrona Santa María de la Victoria que «en el mundo actual donde nos pasamos media vida o algunos toda la vida, luchando por sobresalir y ponernos por encima de los demás buscando el poder, los privilegios, los honores y oropeles, los primeros puestos inclusive en la vida de la Iglesia… el evangelio es una invitación a la conversión abandonando cualquier forma de orgullo y soberbia e ir por la vida con una verdadera actitud de humildad y sencillez.»