
«La parroquia sigue siendo una referencia importante para el pueblo cristiano, incluso para los no practicantes, aunque necesita de estructuras más adecuadas y, sobre todo, de un nuevo impulso», así se recoge en el artículo 67 de la exhortación apostólica de Juan Pablo II «Catechesi Tradendae». De ahí que, como objetivo general del cuatrienio que engloba el Plan Diocesano de Evangelización, se pretenda revitalizar la parroquia – pastoral y espiritualmente- en su misión de anuncio, celebración y testimonio de la fe; y sea, también, un ámbito de encuentro y comunión al interior de ella misma, y de acogida y evangelización hacia fuera.




