Ntra. Sra. de los Ángeles comienza con esta retransmisión en directo los actos para celebrar el 50 aniversario de la parroquia
Con motivo del 50 aniversario de la parroquia Ntra. Sra. de los Ángeles en el barrio de Alcolea a lo largo de 2026 se van a celebrar distintos actos. El primero será la retransmisión en directo de la misa dominical en Canal Sur Televisión el 11 de enero, a las 10:00 horas, solemnidad del Bautismo del Señor. El administrador parroquial, Pablo Lora, ha explicado que la intención de esta retransmisión es que se conozca en Andalucía “la vida de los barrios” y la “vivencia de la fe en las parroquias pequeñas situadas en las periferias de las ciudades”.
Esas pequeñas comunidades son también un núcleo “de fe, de esperanza y de caridad para esos barrios”, ha destacado el sacerdote diocesano. Su religiosidad popular, su vida de catequesis y su coro parroquial quieren vivir y celebrar la eucaristía como cada domingo, pero en esta ocasión mostrando la alegría del Evangelio a toda Andalucía.
Otra de las actividades del prevista en el programa de actividades del 50 aniversario de la parroquia es la participación de Misión País, que estará en la parroquia el 18 al 25 de enero. Misionarán el barrio puerta por puerta “para renovar y rejuvenecer la vida espiritual de la vida del barrio”.
El tercer y último gran acto será la consagración del altar y la bendición del nuevo ambón, prevista para el 7 de febrero. Consagrará el altar monseñor Santiago Gómez Sierra, obispo de Huelva, quien fuera párroco de Ntra. Sra. de los Ángeles de Alcolea en sus primeros años de ministerio.
El Seminario Diocesano acogerá el viernes 26 de diciembre a las 20hrs una Vigilia por las ordenaciones de los que serán nuevos sacerdotes, Eduardo José Pérez Cebada, José María Pavón Maraver y Miguel Ángel Paredes Rojas.
El primer templo de la Diócesis de Asidonia-Jerez acogerá el próximo 27 de diciembre a las 11:00 horas la ordenación sacerdotal de Eduardo José Pérez Cebada, José María Pavón Maraver y Miguel Ángel Paredes Rojas. Esta celebración, presidida por Mons. José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, será una fiesta para la Diócesis, ya que veremos a tres nuevos sacerdotes, los cuales tras la Eucaristía comenzarán su labor pastoral al servicio de la Iglesia local de Asidonia-Jerez.
Por este motivo, desde el Seminario Diocesano se ha preparado una Vigilia a las 20hrs para rezar por estos sí generosos al Señor, siendo así presencia de Cristo en el mundo. Asimismo, cabe mencionar que también será momento para orar por todas las vocaciones presentes en nuestro seminario, además de las que ya ejercen el sacerdocio en nuestra Diócesis en las distintas parroquias o capellanías
La iglesia colegial del Divino Salvador acogió la noche del lunes, 22 de diciembre, la misa final del triduo de Navidad de la Hermandad del Rocío de Sevilla, que sirvió, además, para cerrar los actos conmemorativos del 75º aniversario de la primera peregrinación de la corporación rociera a la aldea almonteña. La misa fue presidida por el arzobispo de Sevilla.
Mons. Lorca presidió el viernes la Eucaristía en el monasterio del Corpus Christi de Murcia, cuya comunidad de Agustinas Descalzas se traslada a Benigànim, en Valencia.
Las Agustinas Descalzas del monasterio del Corpus Christi de Murcia se trasladan, debido a la falta de vocaciones, al monasterio de la Inmaculada Concepción, San José y Beata Inés de Benigànim, en Valencia, para continuar su vida de oración junto a la comunidad de Agustinas Descalzas de esta localidad.
El obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, presidió el viernes la Eucaristía en la iglesia conventual del monasterio del Corpus Christi para, antes de la marcha de la comunidad, compartir con ellas esta celebración y dar gracias a Dios por los más de 400 años de presencia de esta orden en la ciudad «intercediendo por tantas generaciones de murcianos», en palabras del obispo.
«El amor de Dios que vosotras nos habéis enseñado con vuestra vida entregada está grabado en la memoria de todos los murcianos, porque habéis evangelizado intensamente y nos habéis dejado una huella imborrable», les dijo el prelado en su homilía, animando a la comunidad a continuar su misión en esta nueva etapa: «No tengáis miedo a este reto, vais con vuestras hermanas, pero nuestro Señor siempre está cerca (…). Que no os puedan las dificultades, ni la amenaza de una edad avanzada; porque el tesoro del que sois portadoras, por la gracia de Dios, es más importante de lo que se pueda imaginar el mundo».
Mons. Lorca también les encomendó que trasladaran su aprecio y estima a las hermanas de Benigànim que van a acogerlas. «Saludadlas en mi nombre y en el de todos los hermanos de esta querida Diócesis de Cartagena, donde todos los días intentamos ser fieles a Dios. Tened la seguridad de que rezamos por vosotras; os queremos, hermanas agustinas, y gracias, gracias, gracias por vuestra vida y por todo».
Comunidad, oración y Eucaristía
Las Agustinas Descalzas desarrollan su vida contemplativa desde un triple carisma, viviendo la espiritualidad de san Agustín, la de santa Teresa de Jesús y la de san Juan de Ribera, el fundador de esta orden. Una vida centrada en la comunidad; en la oración y la austeridad del estilo carmelitano; y en la adoración y reparación al Santísimo Sacramento, todo ello por medio de la oración contemplativa, la Liturgia de las Horas y la Eucaristía.
Con presencia en la ciudad de Murcia desde 1616, esta comunidad continuará su labor en Benigànim, donde seguirá viviendo su carisma.
Fotografía de la Parroquia San Andrés y Santa María de la Arrixaca de Murcia.
El pasado jueves, 18 de diciembre, se produjo el robo del sagrario de la capilla del Hospital General Universitario Santa María del Rosell de Cartagena. Según Lázaro Gomariz, capellán en este hospital, fue una chica la que dio el aviso del robo al ir a rezar ese mismo día a la capilla por la tarde y ver que el sagrario no estaba.
El sagrario contenía formas consagradas, por lo que además de ser un robo es una profanación, por eso tiene que realizarse un acto de desagravio que consiste en celebrar la Eucaristía con la especial intención de reparación. El vicario de Cartagena, José Abellán, presidió ayer por la tarde el acto de desagravio en la capilla, en el que participaron unas cien personas. «La capilla se quedó pequeña, fueron muchos los fieles que acudieron para participar en esta celebración», destaca el sacerdote.
Tendrá lugar el martes, 30 de diciembre, a las 11:30 horas, en la Mezquita-Catedral y ya se pueden hacer las inscripciones
El Secretariado Diocesano de Patrimonio Cultural y el Cabildo Catedral están preparando el encuentro con la Sagrada Familia para el próximo martes, 30 de diciembre, en la Mezquita-Catedral, a las 11:30 horas. El encuentro está dirigido a familias y consistirá en una visita a la capilla de la Inmaculada Concepción de la Catedral de Córdoba, dirigida por Jesús Daniel Alonso, director del Secretariado Diocesano de Patrimonio Cultural.
Aquellas familias interesadas en participar en el encuentro pueden hacer su inscripción a través del correo museo@diocesisdecordoba.es
La Iglesia celebra este año la Jornada de la Sagrada Familia el domingo 28 de diciembre con el lema «Matrimonio, vocación de santidad».
Como cada año, el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, ha hecho público su mensaje de Navidad, que en esta ocasión ha sido grabado en el Belén Belén del Monasterio de Santa Clara de Jaén, y con el que ha querido entrar, una vez más, en los hogares de los jiennenses para anunciar “la mejor noticia de la historia, la noticia que no envejece ni pasa de moda: Dios no se ha quedado al margen de nuestra vida. No ha mirado la historia desde lejos. Ha entrado en ella. Y lo ha hecho de la forma más sencilla y más desarmante: como un niño. Frágil. Pobre. Vulnerable”.
En su felicitación navideña, el Pastor diocesano ha subrayado que este misterio de la Navidad viene a decirnos “algo muy claro: que ninguna vida es irrelevante y que ninguna oscuridad del alma es definitiva, que siempre hay esperanza”, recordando, además, que en la conclusión del Año de la Esperanza “cuánto hemos aprendido sobre ella. ¡Cuántas semillas ha sembrado y cuántos frutos está dando!”.
El Obispo ha puesto, además, el acento en que “este 2025 hemos descubierto cuál es la esperanza con mayúsculas: Dios se encarna, toma nuestra piel y nuestro corazón. Comparte nuestra historia, se hace uno de nosotros”, afirmando que Dios “conoce de nuestras heridas y cansancios; nuestras alegrías y esperanzas; y tanto ayer como hoy, sigue actuando, cada día”. Desde esta certeza, ha exhortado a todos, y de manera especial a los cristianos, a elegir “otro camino: el camino que nos conduzca a la paz, al diálogo y al encuentro”, en un mundo marcado “por la crispación, por la desconfianza y por la polarización que tanto daño hacen”.
Del mismo modo, ha destacado el papel de la Iglesia, llamada a ejercer, como lo ha hecho siempre, “de voz profética. Como Iglesia, nosotros debemos anunciar el Evangelio con valentía; denunciar todo lo que hiere la dignidad humana; acompañar, con misericordia, a quienes quedan en los márgenes; en las periferias existenciales, que le gustaba decir a nuestro querido Papa Francisco”.
El Prelado del Santo Reino ha dirigido también una palabra especial a los jóvenes, animándolos a no tener miedo y recordándoles que “Cristo no apaga vuestros sueños. La Iglesia os necesita: No os conforméis con una vida pequeña; soñad a lo grande y dejad que el Señor nazca también en vuestro corazón y os convierta en sembradores de esperanza”.
Ensu mensaje, Don Sebastián Chico Martínez ha querido tener, también, un recuerdo agradecido para el Papa Francisco, por el legado dejado a la Iglesia, así como para el Papa León XIV, que continúa guiando “el rumbo de la barca de Pedro”, subrayando la comunión de la Iglesia diocesana de Jaén con el Santo Padre.
Del mismo modo, el Obispo de Jaén ha tenido palabras de acción de gracias por la beatificación de los 124 mártires del siglo XX, “testigos de la esperanza que no defrauda”, cuya memoria “no nos ata al pasado, sino que nos impulsa a vivir el presente con mayor fidelidad y más entrega”.
Asimismo, ha puesto la mirada en el 2026, “un año que se abre con retos y muchas posibilidades”, invitando a crecer como Iglesia diocesana “en sinodalidad, a seguir caminando juntos y fortaleciendo el sentido de la corresponsabilidad. La Iglesia es la casa de todos, y por eso es, también, tarea de todos”.
Finalmente, a las puertas de la Navidad, el Obispo ha querido acordarse de quienes viven estos días en la soledad, la enfermedad, el duelo o la incertidumbre, para decirles con sencillez: “no estáis solos. Dios ha querido compartir vuestra fragilidad. Y la Iglesia, que es madre, también os abraza”. Su mensaje ha concluido poniendo el nuevo año bajo la protección de María y deseando, desde Jaén, “Feliz y Santa Navidad y bendecido 2026”.
La Diócesis de Almería celebrará el próximo domingo 28 de diciembre la clausura diocesana del Año Jubilar “Peregrinos de Esperanza” con una solemne celebración en la Catedral de Almería, a las 11:00 horas. Este acto pondrá fin a un año especialmente intenso de gracia, peregrinación y renovación espiritual para toda la Iglesia particular de Almería.
La jornada comenzará a las 10:30 horas con una procesión de inicio, que partirá desde la Iglesia de San Juan Evangelista (Sagrario de la Catedral) hasta la Catedral. En esta procesión participarán las parroquias jubilares que han vivido especialmente este Año Jubilar: Pechina, Abla, Huércal-Overa y Berja. Cada una de ellas portará las cruces jubilares que recogieron al comienzo del año y que han permanecido en sus comunidades como signo visible del camino recorrido, de la fe compartida y de la esperanza vivida a lo largo de estos meses.
La clausura diocesana se une a la celebración que, en esta misma fecha, tiene lugar en numerosas diócesis del mundo, donde las Iglesias particulares cierran el Año Jubilar con celebraciones solemnes en sus catedrales, agradeciendo los frutos espirituales recibidos y renovando el compromiso cristiano para el futuro.
Una clausura en comunión con la Iglesia universal
Este acto en Almería se inscribe dentro del calendario general del Jubileo “Peregrinos de Esperanza”, que se está clausurando también en diversas basílicas de Roma durante los últimos días de diciembre. Finalmente, el 6 de enero, solemnidad de la Epifanía del Señor, el Papa León XIV presidirá en Roma la clausura solemne de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, gesto con el que se dará por concluido definitivamente el Año Jubilar a nivel universal.
La clausura diocesana en Almería es, por tanto, un momento de acción de gracias y envío: una invitación a que todo lo vivido durante este Año Jubilar —la conversión del corazón, la reconciliación, la caridad y la esperanza— continúe dando fruto en la vida cotidiana de las parroquias, comunidades y fieles de nuestra diócesis.
Ayer lunes, 22 de diciembre, tuvo lugar la tradicional felicitación navideña del clero diocesano en la Casa de Espiritualidad de Aguadulce, donde los sacerdotes fueron convocados a las 12:00 horas para compartir un encuentro fraterno con motivo de la Navidad.
La jornada comenzó con la oración de la Hora Tercia. A continuación, nuestro obispo, Antonio Gómez Cantero, dirigió unas palabras a los sacerdotes. En un tono cercano y agradecido recordó que el próximo 1 de marzo cumplirá cinco años entre nosotros: «¡Cómo ha pasado el tiempo! Estoy muy contento entre vosotros».
En su reflexión destacó que «solo quienes viven abiertos a los acontecimientos, con humildad y capacidad de escucha, pueden creer de verdad. Advirtió del riesgo de pensar que se sabe todo o de construir una religión a la propia medida para justificarse y vivir tranquilo, insistiendo en que sin conversión y misericordia no hay fe auténtica».
Invitó a «recorrer los caminos del Evangelio como en los nacimientos tradicionales, donde aparecen dos puntos bien definidos: el castillo de Herodes, símbolo del poder que mira desde arriba, y el pesebre de Belén, donde Dios se hace humilde y nos mira desde abajo. Animó a adorar a Cristo como Príncipe de la Paz, tan necesaria en nuestra tierra, en nuestras vidas y en un mundo marcado por la persecución de tantos cristianos».
Recordó que «los caminos del Evangelio son caminos de misericordia y los únicos que conducen a Cristo y permiten llevarlo a los demás, frente a las divisiones, ofensas y enfrentamientos que nacen del orgullo y conducen al sectarismo. Citando la carta a los Efesios, exhortó a vivir la humildad, la amabilidad y la fraternidad sacerdotal, recordando que no somos los puros y que la autocomplacencia empobrece a la diócesis y al pueblo de Dios».
Tras un diálogo abierto sobre diversos temas diocesanos, se informó también de la próxima beatificación del Cura Valera. El encuentro concluyó con una comida navideña compartida y el canto de villancicos, que anunciaron con alegría la fiesta que se acerca.
Decía el papa Francisco que los pastores se convirtieron en los primeros testigos de lo esencial: la salvación que Cristo viene a ofrecer y así, “son los más humildes y los más pobres quienes saben acoger el acontecimiento de la Encarnación”. Esto nos muestra la bella obra que hoy traemos.
Sólo el evangelista Lucas (2, 8-20) narra la escena de la adoración de los pastores, que fueron los primeros a los que se anunció la gran noticia del nacimiento del Hijo de Dios. San Efrén de Siria (307-373) añadirá algunos datos anecdóticos que tendrán mucha relevancia en la iconografía de este tema, como los regalos que los pastores ofrecieron: leche, carne y alabanzas, que servirán de inspiración para los artistas que representarán pastores llevando también algún corderillo, quesos, así como otros tocando instrumentos, que representarían las alabanzas al Niño. Este cordero que ofrece algún pastor será entendido posteriormente como una imagen del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (cf. Jn 19, 29), Jesús, el Niño que ha nacido, asociando así el momento del Nacimiento del Hijo de Dios con la entrega de su vida por la salvación de la humanidad.
Sin embargo, a pesar de la importancia y belleza de este episodio, no será frecuente su representación en el arte hasta la Baja Edad Media por influjo de las nuevas órdenes, especialmente los franciscanos, que defendían la pobreza como único medio de llegar hasta Dios. Así los humildes pastores de Belén se convertirán en modelo de cómo acoger a Cristo.
La Adoración de los Pastores que hoy presentamos forma parte del renacentista retablo mayor de la Parroquia de Señora Santa Ana de Triana, y es obra de Pedro de Campaña, quien entre 1550 y 1556 realiza las quince tablas que lo componen.
Toda la composición gira en torno al Niño Jesús, que aparece acostado en el suelo, recurso iconográfico que simboliza su humildad basado en las visiones de Santa Brígida de Suecia. Alrededor del Mesías se disponen las demás figuras: María y José, en gesto de adoración; los pastores que aparecen escalonadamente, formando una línea curva que se dirige al Niño; la mula y el buey, cuya presencia se basa en el apócrifo del PseudoMateo, siguiendo a Isaías (1,3); y los ángeles, quienes en originales y atrevidas posturas parecen precipitarse hacia Jesús, a la vez que confieren dinamismo al conjunto. A la derecha, como un cuadro dentro de otro, el autor presenta la escena del anuncio del ángel a los pastores (Lc 2, 8-14), disponiendo un bello paisaje en el que destaca el tratamiento del cielo.
En todo el conjunto sobresalen la belleza de la Virgen, las expresiones de los pastores y de los ángeles, así como el detalle de la pandereta que uno de los pastores ha dejado en el suelo a modo de ofrenda.
Antonio Rodríguez Babío, delegado diocesano de Patrimonio Cultural