El 7 de enero se abrió en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCR) el plazo de matriculación para asignaturas del segundo cuatrimestre de Bachillerato y Licenciatura en Ciencias Religiosas. El plazo concluye el 28 de enero y los alumnos se van a encontrar con varias novedades a corto plazo en los servicios de este centro formativo superior de la Archidiócesis.
No es verdad que el pasado es mejor que el presente, porque cada tiempo y cada día tiene su afán (esto si es palabra de Dios). Y, el futuro, tampoco nos interesa mucho, porque no sabemos muy bien lo que va a pasar. Por lo tanto, manos a la obra y aplicarnos al presente, a mejorar las relaciones humanas, a trabajar por la paz, por una mejor solidaridad, porque haya menos hambre en el mundo, porque mejore la educación, la sanidad, la política y, hasta uno mismo. Esto sí que nos ha de preocupar. Ya lo decían los clásicos, el mejor proyecto es la preocupación de esculpir cada uno su propia persona, trabajarse por dentro y por fuera, pues de lo que cada uno es para sí mismo y para los demás, depende mucho la vida, tanto la personal como la colectiva.
Pero es que no nos dejan parar, nos quieren hacer y nos quieren manejar para que no seamos personas libres que piensan y deciden por si mismas.
Y todo esto, ¿a raíz de qué? Pues esta reflexión me ha venido a la cabeza tras empezar a leer el libro (que me han echado los reyes) “Emocionario”. Di lo que sientes. Un libro que ayuda a entender y trabajar todo el mundo de las emociones y los sentimientos. Te invita a consultar la página web www.palabrasaladas.com donde puedes encontrar fichas de trabajo y materiales que te ayuden a profundizar y trabajar las emociones y los sentimientos.
“Las emociones son estados afectivos innatos y automáticos que se experimentan a través de cambios fisiológicos, cognitivos y conductuales. Sirven para hacernos más adaptativos al entorno que experimentamos”.
“Los sentimientos son la toma de conciencia de esas emociones etiquetadas. Sirven para expresar, de forma más racional, nuestro estado anímico”.
En fin, te invito a que hagas un recorrido emocional en tu vida, a que hagas gimnasia emocional, porque te hará mucho bien y saldrás fortalecido de la experiencia.
Desde la experiencia de la fe vivida y compartida, te animo a experimentar la alegría. “Algunos la llaman júbilo, contento o gozo. La alegría es causada por un motivo placentero y, por eso, es sumamente agradable. A diferencia de la felicidad, la alegría es de corta duración. Sin embargo, uno puede tener muchísimos ratitos alegres durante el día”. Si esos ratitos los tienes en cuenta en tu vida, “te invadirá un placer juguetón. Tu energía aumenta y tu manera de pensar es más positiva. Lo contrario de la alegría es la tristeza”.
¡Ánimo! desde este blog te iremos alentado a experimentar otras muchas emociones para mejorar tu calidad de vida. Y todo ello, porque el Dios de la misericordia, en el que creo, nos ha creado por amor.








