
Es el canónigo penitenciario de la Catedral y, de su mano, nos sumergimos en la misericordia y la reconciliación en estos días previos a la inauguración del Año de la Misericordia. Después de 61 años de sacerdocio, Ildefonso López sigue afirmando que «toda persona que se acerca al confesionario, normalmente sale totalmente distinta».






