
Hombre de entre 45 y 55 años de edad, con estudios, casado o con pareja y en situación de desempleo. Este es el perfil más habitual de las personas que son atendidas por Cáritas Diocesana de Tenerife en el Proyecto Drago, una Unidad de Atención a las Drogodependencias (UAD) especializada en los trastornos relacionados con el consumo de alcohol. Con motivo de la celebración mañana del Día Internacional Sin Alcohol, se ha publicado el informe anual elaborado por dicha unidad, que se asistió el año pasado a un total de 213 personas y 105 familiares.




