
Será el lunes día 26, en la Basílica de las Angustias, a las 20 horas. Nuestro Arzobispo ha escrito una Carta sobre la puesta en marcha en la diócesis de esta iniciativa, que tiene como objetivos «acompañar a estas personas heridas, que con mucha frecuencia caminan solas con ese peso, para indicarles y facilitarles caminos de sanación y de reconciliación consigo mismas, con el hijo o la hija perdidos, y con Dios, mediante el perdón y la reconciliación», explica Mons. Martínez.




