
Las parroquias de la diócesis han comenzado desde anoche a vivir la más importante celebración de los cristianos. El tiempo de la Pascua comienza con la «Vigilia Pascual» una vez que ha llegado la noche. No se trata del último acto del Sábado Santo sino que es ya, para la Iglesia Católica, la celebración del Domingo de Pascua, la solemnidad de las solemnidades, la “noche amable más que la alborada”.





