
El párroco de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Cartagena, Antonio Carpena, está recaudando fondos para realizar una reforma integral en el templo, que se encuentra afectado por aluminosis y humedades. Algunos de sus salones se encuentran cerrados desde hace años y apuntalados, al igual que la casa parroquial, por riesgo de derrumbe. “Tenemos un salón y un cuarto pequeño habilitado para catequesis, pero poco más. En el templo se caen trozos del techo y de la pared, a veces. Además, el retablo (que es de madera) está podrido”, asegura el sacerdote.










