
El padre Salar Kajo es sacerdote caldeo en Irak. Su suerte está ligada a la de las comunidades cristianas de una zona devastada por el Daesh. Ahora es el momento del regreso a casa, de la reconciliación y el perdón. También de la reconstrucción de sus viviendas y de la vuelta a unas rutinas que parecían imposibles de reanudar. Todo ello resulta más fácil con la colaboración que presta Ayuda a la Iglesia Necesitada a través de la campaña ‘Ayúdales a volver’. El padre Salar ha estado estos días en Sevilla, donde ha compartido su testimonio de fe en un contexto en el que la propia vida llegó a carecer de valor.




















