
Situado en la calle San José próximo a la antigua judería, su fundación se remonta a 1472 gracias a una donación de la reina Isabel I a las monjas dominicas que habitaban junto a la puerta de Triana en una zona fácilmente inundable. El traslado tuvo lugar en 1486 y su vinculación a la monarquía continuó hasta el siglo XVIII. En Madre de Dios están los enterramientos de la viuda y dos hijas de Hernán Cortés, y profesó como monja una hija de Murillo. Incautado en la revolución de 1868 la comunidad fue acogida en el monasterio de San Clemente durante nueve años.












