
Cuaresma es tiempo de gracia. Vinculado a la experiencia mística de la conversión, el tiempo santo de la Cuaresma es un momento sagrado de 960 horas, de 40 días, donde se celebra una llamada específica a volver a encontrarnos con el Señor, a revisar a la luz de la fe cristiana el tipo de vida que llevamos y cómo podemos ser cada día más fieles a la voluntad de Dios.











