
Desde el pasado día 8, la Catedral de Sevilla alberga durante un año la exposición ‘La mirada de la santidad’ con motivo del IV Centenario del nacimiento de Murillo. Una exposición cuyo objetivo, según expresó el Arzobispo de Sevilla en el acto inaugural, no es otro que “descubrir al hombre y al pintor que fue capaz de plasmar en sus lienzos la visión de un cielo amable, claro y límpido; que quedemos cautivados por la belleza de un rostro, por la delicadeza de unas manos, por lo etéreo de esos rompimientos de gloria que conectan el cielo con la tierra, que unen a Dios con el hombre de forma definitiva y total desde el momento en que el Verbo se encarna en las entrañas purísimas de la siempre Virgen María”.










