
El sábado, vigilia del Domingo III de Cuaresma, el Obispo diocesano bendijo la magnífica talla de san Agustín, imagen titular de la parroquia del mismo nombre, de la capital. La parroquia de san Agustín ha pasado hace todavía poco más de un lustro a ser gestionada pastoralmente por sacerdotes diocesanos. Los Franciscanos que desde los años veinte del pasado siglo tuvieron a cargo esta iglesia parroquial, construida por el Obispo de Almería, Fray Bernardo Martínez Noval (1921-1934), religioso de los Agustinos Eremitas, y confiada a los Franciscanos, para que junto con la casa conventual que ellos construyeron regresaran desde Murcia a Almería, después de las décadas de expulsión tras la obligada exclaustración del siglo XIX.