
En estas fechas muchos se olvidan de lo realmente importante y se dejan llevar por el consumismo, los banquetes y los excesos. Por eso, la Iglesia Católica invita a vivir una Navidad santa y una buena y bonita forma de hacerlo es con la bendición del Belén en casa, así como de la mesa de Nochebuena y la de Navidad.




















