
Desde el Templo del Sagrario daba comienzo, este Domingo de Ramos, la procesión de aclamación a Cristo, con las palmas y los ramos de olivo hacia la Catedral. Antes fueron bendecidas por el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, que estuvo acompañado por miembros del Cabildo Catedral, los diáconos y los seminaristas.



















