
El arciprestazgo de Cazorla recibió con ilusión y esperanza la Cruz de la Misión diocesana como pistoletazo de salida a las intensas actividades de oración y pastoral que desarrollaremos en estos meses.
Comenzó por la pequeña pedanía de La Caleruela, pasando por Santo Tomé, el Molar, Chilluevar, Coto Ríos, Burunchel, La Iruela, Cazorla, Peal de Becerro, Quesada, Tíscar, Huesa, Hinojares, El Fontanar y Pozo Alcón.

















