
Los restos mortales del misionero salesiano Antonio César Fernández ya descansan en su localidad natal, Pozoblanco (Córdoba), después del funeral celebrado ayer en la parroquia de Santa Catalina. El obispo de la diócesis de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, presidió la celebración de una multitudinaria eucaristía en memoria del misionero salesiano asesinado el pasado 15 de febrero en un ataque terrorista en Burkina Faso. Entre las personas congregadas allí para despedirlo, había autoridades civiles y representantes de la Familia Salesiana y la Iglesia.



















