
La Iglesia celebra el Día de Hispanoamérica y da gracias a Dios por la vida y el don de los misioneros que se han ofrecido a desarrollar su labor pastoral por todo el mundo, sirviendo a los más necesitados y llevando el consuelo desde la fe. Un compromiso que mantienen cientos de sacerdotes que viven su misión en países de América Latina y que se desgastan para sostener a los más débiles. En Picota, dos sacerdotes de nuestra Diócesis viven en plena selva amazónica llevando el mensaje de Jesús y el testimonio misionero, Francisco Granados y Rafael Prados.




















