
El viernes 3 de mayo fue un día especial para el pueblo de Villafranca de Córdoba. Un hijo del pueblo, meses antes había recibido la plenitud del sacerdocio con la consagración episcopal en la sede de San Torcuato, en la ciudad de Guadix. Muchos fueron los villafranqueños, encabezados por su párroco y el Sr. alcalde, los que se acercaron el pasado 22 de diciembre a la Catedral de Guadix para vivir aquellos momentos históricos e inolvidables.















