
Javier Martínez es un joven de Baza, de 33 años e ingeniero de profesión, que ha tomado la decisión de darle otro rumbo a su vida: lo deja todo para dedicarse a ayudar a los demás como misionero. Y lo hará junto a Patricio Larrosa, en Tegucigalpa, en la misión que este sacerdote de la diócesis de Guadix tiene emprendida desde hace más de 25 años. Cuando ya prepara las maletas, le hemos entrevistado.
















