
La diócesis de Córdoba ha celebrado esta mañana la III Jornada Mundial de los Pobres, organizada por Cáritas Diocesana, con una eucaristía en la Santa Iglesia Catedral y un ágape en el palacio Episcopal. Monseñor Demetrio Fernández ha presidido la misa y durante su homilía ha asegurado que “la caridad cristiana se pone en marcha porque se siente movida por el amor de Dios”.












