
La parroquia de Ntra. Sra. del Carmen de Fuengirola ha instalado sistemas para facilitar la participación de personas con problemas de vista y audición, así como un desfibrilador para reanimar a personas que sufran una parada cardiorrespiratoria
Anunciar la buena noticia del Evangelio, llevar a los hombres a la fe y así salvarles y llevarles a la vida eterna es misión de cualquier parroquia. En el caso de la de Ntra. Sra. del Carmen de Fuengirola, esta misión de salvar almas se ha ampliado hace unas semanas con la de salvar vidas corporales, con la adquisición de un desfibrilador y la preparación para su uso de siete miembros de la comunidad parroquial. Se convierte así en la primera parroquia “cardioprotegida” de la Diócesis, lo que significa que en caso de que algún feligrés o persona que se encuentre en los alrededores del templo sufra una parada cardiorrespiratoria, sus posibilidades de sobrevivir se duplican.















