
Nuestro obispo, José Vilaplana, presidió ayer en la Catedral la Misa de Imposición de Cenizas, en un día con el que nos adentramos en el tiempo de Cuaresma. En esta ocasión la celebración contó con la presencia de la Cruz de Lampedusa, que continúa desde su llegada, el pasado 22 de febrero a la Palma del Condado, su itinerario y ante la que rezaron y reflexionaron algunos de los presentes, una vez acabada la misa.










