Homilía del XIII Domingo del T. O.
Ordenación de un Diácono
Lecturas bíblicas: 2 Re 4,8-11.14-16; Sal 88 (R/. Cantaré eternamente las misericordias del Señor); Rm 6,3-4; Aleluya: Ef 1,17-18; Mt 10,37-42
Queridos hermanos y hermanas:
La lectura del evangelio que acabamos de escuchar prolonga el discurso apostólico de Jesús, en el que la vinculación del discípulo a Jesús, verdadero y único maestro, es quien envía y al que debe plena y total fidelidad el enviado. El discípulo ha de mantenerse unido a Jesús por un amor que supera todo otro amor, porque él es el quien le ha elegido y quien ha enviado al discípulo a la misión.



















