
Después de escuchar la meditación del Viernes Santo propuesta por los Jesuitas, casualmente apareció el vídeo de presentación del libro de José María Rodríguez Olaizola, sobre las contemplaciones de papel de la Pasión. Él confesaba, que comenzó a escribir porque no le era fácil expresar todo lo que su alma experimentaba cuando hizo los ejercicios de San Ignacio de un mes.



















