
Este año se cumplen 50 años desde que se publicase la edición típica del Misal Romano, aprobado por el papa san Pablo VI en 1970, desarrollando así la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II. Uno de los cambios introducidos es que la memoria del Inmaculado Corazón de María se trasladó de fecha y quedó así más estrechamente vinculada a la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.

















