
La realidad del momento presente y la necesidad de salvaguardar la salud pública, obligaron en su día a suspender la anual Romería al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza de Monteagud. En su momento, al tiempo que se hacía pública la dolorosa y prudente decisión, se ofrecía a los fieles la posibilidad de poder subir a la montaña sagrada de forma escalonada para encontrarse con la imagen de la Virgen Santísima y cumplir con sus promesas.













