Mons. Eloy Santiago ha subrayado que “La visita del Papa a las islas Canarias es altamente significativa en este contexto migratorio. Somos el primer contacto con Europa. En todas las islas, en los pueblos encontramos una presencia grande de migrantes. Es la frontera sur de Europa. Vienen en cayucos y es el primer contacto con Europa. Es la primera acogida, amable, con vistas a que después pueda iniciarse el proceso legal. Es una realidad que a veces nos puede”.
Así, ha apuntado que la isla de El Hierro ha sido testigo de todo ello. “El año pasado recibieron 25.000 personas. Es un esfuerzo inmenso para toda la isla, de infraestructuras, logística… El Papa Francisco destacaba la generosidad del pueblo canario. Nos sentimos muchas veces impotentes. La visita de León XIV visibilizará el drama de la migración en esta ruta atlántica tan peligrosa”.
La dignidad de la persona, en el centro
Por su parte, Mons. Mazuelos ha explicado que las islas es la puerta de entrada entrada a la inmigración, a través de esta ruta atlántica, que es mortífera. Hay que acogerlos y cuidarlos si se quiere ser cristiano. Y no solo cristiano, sino humano”.
En este sentido, ha destacado que se experimenta esa solidaridad en todas las islas. “Queremos acabar con la ruta atlántica y la ruta del Sahara. Esperemos que la visita del Papa ayude a frenar esto. Es un problema global. Hay que buscar también responsabilidad a los países de origen. Hay que luchar con las mafias y buscar fórmulas para que los migrantes puedan venir de otra forma ante la demanda de trabajo que tenemos. Cuando llegan a Canarias tenemos que acogerlos, que se vea que les tratamos con dignidad.
“Si se quiere ser humano, hay que atenderlos y cuidarlos. Los pescadores son los primeros en ayudar a personas que llegan hacinados en cayucos tirados en el atlántico», ha apuntado Mons. Mazuelos.
“Tenemos que estar al lado de los últimos”
Por su parte, Caya Suárez, secretaria general de Caritas diocesana de Canarias (Las Palmas), ha añadido que hay que poner en contexto todo el tema migratorio y el Viaje del Papa: Canarias se encuentra en pobreza estructural. 25,5% de la población canaria es migrante, está en exclusión social, según el informe FOESSA. Hay que entender que nuestro papel como Iglesia es estar desde que llegan, hasta la inserción laboral. La dignidad de la persona tiene que estar en el centro siempre».
“Como Iglesia tenemos que estar al lado de los últimos. Acogida, promoción e integración de las personas inmigrantes, poniendo la persona en el centro. Hay que proteger las vulneraciones de derechos y denuncia este tipo de situaciones. Llegan en situaciones muy sangrantes. A partir de ahí acompañar desde la asistencia y la formación”.
El mensaje del Papa tiene tres grandes pilares: la unidad, la belleza y la caridad. Todo esto está en esta ruta atlántica. “Trabajamos con los últimos, que es lo que debe hacer la Iglesia. Poner el rostro de Jesús en las personas que acompañamos. Este compromiso lo vivimos como una gracia para la sociedad canaria. Las diócesis españolas ponen también sus mecanismos a nuestra a disposición. Canarias quiere estar acompañando el proyecto de vida de esas personas”.
Después, también ha el papel como Iglesia “es ayudar a las personas a conocer los trámites del proceso de regularización de migrantes. Acompañar a las personas para que accedan a sus derechos.”
También ha explicado que es el corredor de hospitalidad: “Es una herramienta de comunidades acogedoras, nuestra labor como Iglesia es que los jóvenes mayores de edad que no tengan una red de apoyo puedan tener una oportunidad de vida. En Canarias no son suficientes, nos ayudan otras diócesis”.
Con todo ello, ha ofrecido datos escalofriantes: “Hemos atendido a 1.118 migrantes llegados en cayucos desde principios de año. Más de 19.000 personas han muerto en la ruta atlántica. La migración en Canarias, es forzosa, no voluntaria”.