Estas semanas se presentan en Málaga dos libros que abordan el hecho religioso: el libro de escritos «La llama desnuda. Papeles de Semana Santa», de Salvador Marín Hueso, y la novela «A mí nada me harán», del diácono permanente Pedro J. Marín Galiano OFS. Este último se presentará en Málaga en breve.
Pedro Marín Galiano OFS (izda) y Salvador Marín Hueso (dcha)
La novela “A mí nada me harán”, de Pedro Marín Galiano OFS, diácono de la Diócesis de Málaga y escritor, aborda una trama rural y costumbrista de tensión creciente donde la figura de don Juan Morillo, capellán del santuario de la Virgen de la Fuensanta de Huelma, en Jaén -donde el autor tiene orígenes familiares-, protagoniza uno de los episodios más crudos y testimoniales de la historia de Huelma. Pedro Marín se inició en la novela en 2015 con “El crisol de lo prohibido y una mujer que desaparece”. Un año más tarde inicia su trayectoria poética con “Lo que jamás sabrás por mis palabras”, obteniendo poco después el primer premio del III Certamen Poético Internacional Manuel Salinas. En 2019 publica un nuevo poemario, “Con mirada limpia”, y su obra poética ha sido recogida en diversas antologías. En 2020 regresa a la narrativa con “Vosotros los que entráis”, una novela que enlaza la intriga policial con los misterios de lo preternatural. Con motivo del grave accidente ferroviario, la presentación de esta obra en Málaga, fijada para el 28 de octubre a las 19.00 horas en el Ateneo de Málaga, ha quedado suspendida hasta nuevo aviso.
LA LLAMA DESNUDA
El libro de Salvador Marín Hueso, escritor, poeta y cofrade malagueño, se presentó el 23 de septiembre, a las 19.30 horas, en la Casa Hermandad del Sepulcro, en un acto conducido por el periodista Rafael Contreras Ojeda y que contó, además, con un concierto a cargo de la Capilla Musical Carmen Doloroso, dirigida por Miguel Ángel Martín Sarmiento. El autor, que se inicio con la obra “Punto y seguido”, presentó el año pasado su segundo poemario, “Las palomas sagaces”, y destina íntegros los beneficios de esta nueva obra a la comunidad de Hermanas Mínimas de la Orden de San Francisco de Paula del convento de Archidona.
La conmemoración incluirá diversas actividades bajo el lema «25 años caminando juntos» comenzando este jueves, 29 de octubre, con una mesa redonda que reunirá a personas vinculadas a diferentes etapas de la historia del recurso. Será en el colegio de las Esclavas a las 18.00 horas.
Personas acogidas en el Hogar Pozo Dulce
El Hogar Pozo Dulce celebra este año su 25 aniversario. Desde que comenzó su actividad en 2001, 364 personas han pasado por este recurso de Cáritas Diocesana de Málaga, creado para acompañar a personas sin hogar que se encontraban en situaciones de exclusión social muy cronificadas y con dificultades para acceder a otros recursos.
La conmemoración incluirá diversas actividades bajo el lema «25 años caminando juntos», entre las que destaca una mesa redondael próximo 29 de octubre en el Colegio Las Esclavas, a las 18.00 horas, donde personas vinculadas a diferentes etapas del centro compartirán la historia, la evolución y los aprendizajes de un proyecto que sigue poniendo a la persona en el centro de cada proceso.
Su origen se remonta al Año Jubilar 2000 y al gesto diocesano «Un gesto, un techo, un hogar», una iniciativa impulsada por Cáritas Diocesana de Málaga y las Hijas de la Caridad que movilizó a parroquias, jóvenes, entidades y ciudadanía para hacer posible la creación de este proyecto. Tras un intenso trabajo previo de acercamiento y acompañamiento a personas que vivían en la calle, el centro comenzó a atender residentes el 27 de septiembre de 2001 y fue inaugurado oficialmente el 11 de diciembre de ese mismo año.
Durante este cuarto de siglo, Pozo Dulce ha mantenido una misma forma de entender el acompañamiento: situar a la persona en el centro de cada proceso. Actualmente cuenta con 37 plazas para personas sin hogar con trayectorias de exclusión prolongadas. Junto a la cobertura de necesidades básicas, el recurso ofrece atención sanitaria, intervención psicosocial, acompañamiento educativo y apoyo en los procesos de inclusión social.
Para su directora, Belén García, la historia de Pozo Dulce es el resultado de un esfuerzo compartido. «Pozo Dulce es fruto de la entrega de muchas personas y también de todo lo que nos han enseñado quienes han pasado por esta casa. Entre todos hemos ido formando una gran familia en la que acompañamos, pero también aprendemos y nos dejamos acompañar».
Los datos reflejan la diversidad de trayectorias que han pasado por el recurso. En estos 25 años, 288 hombres y 76 mujeres han residido en el centro. Un total de 83 personas lograron recuperar su autonomía y abandonar el recurso, mientras que otras han necesitado acompañamientos más prolongados debido a la complejidad de sus situaciones personales.
La directora subraya que los procesos no pueden medirse únicamente en términos de inserción o autonomía. «No podemos medir todos los procesos de la misma manera. Para una persona, un gran avance puede ser recuperar autonomía; para otra, empezar a cuidarse, relacionarse o volver a confiar. Lo importante es acompañar cada historia desde su realidad y sus posibilidades».
Esa mirada también ha estado presente en los momentos más difíciles. En estos 25 años, 52 personas han fallecido mientras residían en Pozo Dulce. El hogar ha sido para ellas un espacio de cuidado y acompañamiento hasta el final de su vida, evitando que afrontaran esos últimos momentos en soledad.
Actualmente, el centro cuenta con un equipo formado por profesionales de distintos ámbitos y una amplia red de voluntariado que sostiene la vida cotidiana del recurso. A lo largo de estos años, las Hijas de la Caridad, trabajadores, voluntarios y colaboradores han contribuido a construir un proyecto que busca ofrecer algo más que un alojamiento: una oportunidad para recuperar vínculos, dignidad y esperanza.
«25 años caminando juntos»
La conmemoración de este aniversario se desarrollará bajo el lema «Hogar, vínculo y esperanza», elegido por las propias personas acogidas. La programación incluirá distintos actos y actividades a lo largo de los próximos meses.
El primero de ellos tendrá lugar el 29 de octubre, a las 18:00 horas, en el salón de actos del Colegio Las Esclavas, donde una mesa redonda reunirá a personas vinculadas a diferentes etapas de la historia del recurso. Posteriormente, el 13 de diciembre se celebrará una eucaristía de acción de gracias en la iglesia del Sagrado Corazón.
Además de estos actos, el aniversario incluirá actividades culturales, concursos, encuentros y espacios de convivencia dirigidos a las personas acogidas, al voluntariado y a quienes han formado parte de la historia del centro.
Para Belén García, esta efeméride es una oportunidad para agradecer el camino recorrido y seguir mirando hacia adelante. «Celebrar lo vivido tiene sentido si nos ayuda a seguir preguntándonos qué necesitan hoy las personas sin hogar y cómo podemos estar a su lado desde este proyecto misionero. Pozo Dulce tiene historia, pero sobre todo tiene presente y futuro».
El 28 de octubre celebramos la memoria de dos de los colaboradores más estrechos de Jesús, los apóstoles Simón y Judas.
Imagen de san Judas Tadeo que se venera en la ermita de la Virgen de la Cabeza de Vélez-Málaga
//HERMANDAD DE LA VIRGEN DE LA CABEZA DE VÉLEZ
Al primero, los evangelios lo refieren con los apelativos de “el cananeo” o “el zelote”. Aunque el primero de los motes pueda parecer el gentilicio de los de Caná (ciudad conocida por el episodio de las bodas), los expertos apuntan más bien a que es la traducción al arameo del otro apodo, “zelote”. Los zelotes (celosos de la ley) eran un grupo ultranacionalista que se oponía de forma violenta al poder de Roma. Diversas tradiciones afirman que murió mártir serrado en dos, por eso se le representa con una sierra en la mano.
A su compañero Judas se le conoce también como Tadeo, frente al Iscariote que fue el traidor. Tadeo significa “de pecho robusto”, por lo que se le atribuye un gran corazón. Se le representa con un hacha por sufrir el martirio por decapitación.
Considerado como el patrón de las causas difíciles, cuenta con muchas imágenes y numerosísimos devotos a lo largo y ancho de la diócesis. Una de las más veneradas se encuentra en la ermita de la Virgen de la Cabeza de Vélez-Málaga, junto al cementerio municipal, donde, cada 28 de octubre, se celebra una Misa en su honor.
ORACIÓN
Señor Dios nuestro,
que nos llevaste al conocimiento de tu nombre
por la predicación de los apóstoles,
te rogamos que, por intercesión de san Simón y san Judas,
El Monasterio de la Visitación de Santa María, de las Salesas, en Sevilla, acogerá durante el curso 2026-2027 una nueva edición de los retiros Magníficat, una iniciativa dirigida a los jóvenes que busca fortalecer la vida de oración y el encuentro personal con Jesucristo.
Bajo el lema Mi vida en Cristo y por Cristo, estos encuentros mensuales se basan en el carisma de la Visitación y ofrecen un espacio de silencio, oración y formación espiritual para ayudar a los jóvenes a descubrir la voluntad de Dios en sus vidas.
Los retiros comenzarán a las cinco de la tarde con un tiempo de adoración y meditación, seguido del rezo de vísperas a las seis, y la celebración de la Eucaristía a las seis y media de la tarde. Además, se ofrecerá la posibilidad de recibir el sacramento de la confesión.
Un itinerario espiritual a lo largo del curso
La propuesta contempla diez encuentros, cada uno dedicado a un tema concreto de la vida cristiana. El calendario previsto es el siguiente:
27 de septiembre: La oración.
25 de octubre: Santa Misa.
15 de noviembre: Virtudes.
13 de diciembre: María en el misterio de la Navidad.
17 de enero: Medios de perfección.
14 de febrero: Lucha contra el pecado.
7 de marzo: Retiro especial de Semana Santa.
25 de abril: Discernimiento.
23 de mayo: «Haced lo que Él os diga».
20 de junio: Sagrado Corazón.
Al finalizar cada retiro, los participantes tendrán también la oportunidad de compartir un encuentro con una de las hermanas para profundizar en la espiritualidad de la Visitación y el diálogo en torno a la vida de fe. Los retiros Magníficat tendrán lugar en el Monasterio de la Visitación de Santa María (Salesas), situado en la plaza de las Mercedarias, 1, en el casco antiguo de Sevilla.
Más información en el Monasterio de la Visitación: 954 22 53 99
Un grupo de la Pastoral Universitaria de la Diócesis de Cartagena, compuesto por quince personas, participó en el Congreso Internacional sobre Pastoral Escolar y Universitaria, celebrado en Roma la semana pasada, del 22 al 23 de octubre.
Promovido por el Dicasterio para la Cultura y la Educación, el congreso reunió a más de mil participantes de unos sesenta países. Contó con distintas ponencias y mesas redondas en torno a tres grandes temas: el cultivo de la interioridad, lo digital y lo humano, y la educación para la paz; y los participantes tuvieron además una audiencia con el Papa. El delegado de Pastoral Universitaria, Pedro García Casas, destaca que «León XIV invitó a acoger personalmente a los estudiantes, a prestar atención a sus soledades y temores, y a ayudarles a descubrir la belleza del encuentro con Cristo; también alentó a estimular su inteligencia, valorar sus preguntas y favorecer el diálogo entre fe y razón».
Además de participar en el congreso, el grupo de la Pastoral Universitaria tuvo la oportunidad de orar ante la tumba de san Pedro, visitar la basílica de Santa María la Mayor y también las catacumbas de Roma. «Una experiencia de formación y de encuentro con el Señor que también ha fortalecido los lazos entre quienes comparten la misión universitaria; el regreso a la Diócesis queda marcado por el agradecimiento y el deseo de seguir haciendo de la Pastoral Universitaria una comunidad donde profesores y estudiantes puedan profundizar en su fe y se sientan llamados a poner sus dones al servicio de los demás», concluye García Casas.
Nueve y media de la noche, comienza en el telediario la sección de deportes, apago el televisor y me retiro… ¿qué he visto?
Muchos días al terminar de ver las noticias o de escucharlas en la radio tenemos la sensación de que el mundo se ha convertido en una perenne discusión. Las palabras son cada vez más duras e hirientes, las posiciones parecen irreconciliables, parece que cada polémica nos insta a que tomemos partido, nos indignemos y respondamos. Sin darnos cuenta acabamos mirando la realidad con absoluta desconfianza, hablando con acritud o escuchando con menos paciencia.
Deberíamos preguntarnos si lo importante es posicionarnos en las controversias o, más bien, detenernos para poder reflexionar sin dejarnos llevar por la vorágine de la crispación política y social. La auténtica cuestión no es dónde me posiciono, la verdadera pregunta es ¿qué está haciendo todo esto con nuestro corazón? Porque podemos estar muy atentos a lo que sucede fuera y, sin embargo, descuidar lo que sucede dentro de nosotros.
No podemos desentendernos de la actualidad, no estamos llamados a refugiarnos en una paz artificial. Se trata de aprender a estar en el mundo sin dejarnos dominar por su ruido, evitar que la confrontación nos haga perder la paz, la lucidez y la capacidad de amar. Un cristiano puede tener convicciones firmes y participar activamente en la vida pública. Pero la firmeza no necesita insultar, la verdad no necesita humillar y la defensa del bien común no exige negar la dignidad de quien discrepa.
Pero ¿cómo resistir? Pienso principalmente en tres claves: la paz del corazón, la caridad en la verdad y la responsabilidad ante nuestras palabras. La primera no es fruto de la huida, sino del corazón arraigado en Dios. La segunda consiste en entender que el amor al prójimo a veces requiere de corrección y siempre necesita el reconocimiento de su dignidad, incluso cuando se discrepa. La tercera es recordar siempre que nuestras conversaciones o publicaciones tienen una dimensión moral y pueden contribuir a la comunión o destruirla.
Quizá podríamos añadir una cuarta clave que nos ayude con todo lo demás: evitar la reacción inmediata recuperando el silencio. Seguro que no podemos cambiar de golpe el clima social o político, pero podemos evitar reproducirlo en nuestro entorno cercano.
Será una jornada para renovar la misión y compartir recursos para la catequesis en la parroquia
La Diócesis de Guadix convoca a todos los catequistas de sus parroquias a un encuentro diocesano que se celebrará el próximo día 7 de noviembre, sábado, en el Salón de actos del CETEP (Parroquia Jesucristo Redentor). Será durante la mañana, de 11 de la mañana a 2 de la tarde. Y se terminará con una comida compartida para los que quieran y puedan quedarse. Desde la delegación e Catequesis, se anima a los catequistas a reservar esa mañana para asistir, compartir y aprender.
Esta jornada se presenta como un espacio de formación, actualización y convivencia, fundamental para abordar los retos actuales en la transmisión de la fe y conocer las últimas herramientas pedagógicas disponibles para nuestra labor pastoral.
A lo largo de la mañana, los asistentes podrán profundizar en los nuevos documentos de la Iglesia universal, conocer los recursos digitales de la Conferencia Episcopal Española y asistir a la presentación del nuevo secretariado diocesano para la Infancia.
Se anima a todos los catequistas de la diócesis a participar en esta jornada, concebida para fortalecer nuestra comunidad y dotarnos de mejores recursos para el día a día en las parroquias. ¡Contamos con vuestra asistencia!
Programa de la Jornada
11:00 h. – Oración de apertura: Momento para iniciar el día comunitariamente en oración.
11:20 h. – Palabras del Sr. Obispo: Saludo y reflexión de nuestro pastor diocesano.
12:00 h. – Presentación pastoral: Venite ad me (consideraciones sobre la transmisión de la fe en el cambio de época), Documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
12:45 h. – Nuevas herramientas y materiales:
Presentación de los portales institucionales de internet de la Conferencia Episcopal Española para catequistas y sacerdotes.
Presentación de la Nueva Guía del Catequista para el catecismo Jesús es el Señor.
13:20 h. – Lanzamiento diocesano: Presentación del Nuevo Secretariado para la Infancia de la diócesis de Guadix y pautas para la colaboración con los catequistas.
13:50 h. – Ruegos y preguntas: espacio de diálogo, consultas e intercambio de impresiones.
14:15 h. – Comida compartida: Almuerzo fraterno para cerrar la jornada compartiendo lo que cada uno aporte.
Del 23 al 25 de octubre ha tenido lugar la primera convivencia del Seminario Menor y los encuentros de Samuel, bajo el lema «Te he llamado por tu nombre», que los acompañará durante todo el curso. Cada convivencia se centrará en un personaje bíblico, en esta primera fue Abrahán el protagonista. La próxima convivencia está prevista para los días 21 y 22 de noviembre.
La convivencia comenzó el viernes con la acogida de los nuevos muchachos que participan este año y de los monitores Daniel e Ismael, seminaristas de 3º curso, que se incorporan al equipo.
El sábado por la mañana, tras el desayuno y la oración, «llegaron los «samueles». De nuevo hubo ronda de presentaciones, pues también en el grupo de los más pequeños han habido nuevas incorporaciones. En ese mismo momento tuvimos la suerte de que nuestro obispo, D. José Antonio, se acercara para saludarnos; le agradecemos mucho el detalle. A continuación tuvimos la catequesis, centrada en la figura de Abrahán, a través del relato de Génesis 12, 1-4 y, aprovechando que el domingo anterior había sido el Domund, quisimos conectar la vocación de Abrahán con la realidad de la misión, tan fundamental en la vida de la Iglesia», explica el seminarista Álvaro Dawid en su crónica en la web del Seminario.
En este fin de semana, los chavales se han movido del Seminario: «marchamos en autobús al barrio de Bailén-Miraflores, y en concreto a la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles. Allí nos esperaba su párroco, Reinaldo Aguilera, varios catequistas de la comunidad y varios niños de los grupos de comunión, con quienes realizamos una pequeña experiencia misionera, a través de testimonios y una gimkana con la temática de la misión. Les agradecemos muchísimo la acogida a todos ellos: nos sentimos verdaderamente como en casa desde el primer minuto. Finalmente nos unimos a la Eucaristía junto con toda la parroquia, en la Misa de las 8 de la tarde. Terminanos el día con una velada chulísima en el Seminario».
El fin de semana vuela y llegó el domingo: «por la mañana, tuvimos un rato de oración, partido de fútbol, mate… Y la gran suerte de contar con el testimonio de Rafael López López (Pachón), del grupo misionero «Proyecto Bolivia», que ha vivido ya varias experiencias misioneras en ese país. Contamos también con la presencia de José Luis Pereyra Quintián, delegado de Misiones de nuestra diócesis. A través de su vida, Pachón nos mostró la importancia de dejarse guiar por el Señor y la belleza de lanzarse a la misión en el extranjero. Gracias a su experiencia personal aprendimos también la importancia de “vivir la vida en clave de misión”, que nos invita a ser misioneros en el ambiente en el que nos situamos».
La convivencia concluyó «de la mejor manera posible, celebrando la Misa junto a las familias de los chicos».