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¿Poseen los animales derechos humanos?

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Ariane Nicolas

Antiespecista

Madrid, Rialp, 2020

El especismo es la doctrina de quienes en la teoría discriminan o en la práctica maltratan a los seres animados que pertenecen a otra especie que no es la humana. Es una forma de exclusión basada en la pertenencia a otra especie. El Diccionario de la Lengua Española lo define como la “discriminación de los animales por considerarlos especies inferiores” o la “creencia según la cual el ser humano es superior al resto de los animales, y por ello puede utilizarlos en beneficio propio”. El antiespecismo, por el contrario, rechaza la diferencia en el trato a los humanos y al resto de los animales.

La manifestación práctica del especismo es el veganismo, una teoría y una práctica que está en contra de la explotación y de la discriminación sistemáticas de los animales no humanos. No consiste sólo, por lo tanto, en la decisión de alimentarse saludablemente ni siquiera en ser coherentes con la voluntad de respetar la vida de los animales sino una concepción filosófica sobre la libertad y sobre el bienestar de los demás seres que poseen deseos e intenciones, aunque no estén dotados de lenguajes ni de reflexión consciente. Como movimiento político, los antiespecistas se sienten comprometidos con el propósito de luchar contra toda forma de discriminación.

La periodista francesa Ariane Nicolas, en este libro titulado Antiespecista, además de identificar su origen en la filosofía utilitarista de Jeremías Bentham, explica las diferencias de los activistas de este movimiento y los simples vegetarianos. Recuerda que el vegetarianismo (el hecho de no comer carne) existe desde hace milenios en las sociedades accidentales y su práctica ha sido teorizada por numerosos pensadores. Los veganos, por el contario, además de la carne y del pescado, también excluyen los huevos, el queso y la miel, el cuero, la lana y las pieles e, incluso, los cosméticos y los medicamentos extraídos de animales. Exige explícitamente que se prohíban aquellas prácticas que consideran opresivas como la caza, los toros o los parques zoológicos.

La razón de esta eliminación estriba en la convicción de que los animales, por estar dotados de sensibilidad física y emocional, merecen igual “consideración” que los seres humanos porque todos estamos igualmente sometidos al imperio del placer y del dolor. A juicio de la autora, en la legitimación de este discurso han influido tres factores principales: las campañas de comunicación de las asociaciones defensoras de los animales, las investigaciones científicas que han descubierto que los animales, aunque estén privados del lenguaje, experimentan sensaciones y sentimientos, y, también, el amplio impacto de las nuevas tecnologías y de las redes sociales.

En opinión de Ariane Nicolas esta ideología adolece de una sólida fundamentación moral, y sus deseos absolutos de radicalidad la conducen a una peligrosa relectura del pasado y a unos cambios sustanciales de nuestros hábitos actuales de vida. El horizonte que preconiza anuncia una mayor dependencia de las máquinas que de los animales. Según ella, “se parece más a un antihumanismo que a un zoocentrismo”.

A sus preguntas sobre la verdad que encierra esta nueva ideología y hasta qué punto hemos de otorgar a los animales derechos fundamentales similares a los humanos, ella responde de manera categórica: Lejos de encarnar la revolución ecológica que necesita el siglo XXI, “esta ideología, que pretende maximizar el bienestar general de la colectividad, se olvida de la preservación de los recursos naturales y de la mejor manera de redistribuir las riquezas”.

José Antonio Hernández Guerrero

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LAS DISTINTAS REALIDADES ECLESIALES DE ASIDONIA-JEREZ RETOMAN SU ACTIVIDAD

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Cursillos de Cristiandad o los Equipos de Nuestra Señora vivieron durante este fin de semana la celebración de una eucaristía para retomar de nuevo la actividad tras la mejora de la situación sanitaria.

La realidades eclesiales de la Diócesis de Asidonia-Jerez van retomando la actividad tras la mejora de la situación sanitaria. Tras el parón sufrido durante los meses de enero a marzo con motivo del empeoramiento del estado pandémico, los Cursillos de Cristiandad o los Equipos de Nuestra Señora entre otros, han retomado durante este fin de semana el primer encuentro como movimiento que forman. Siguiendo las correspondientes medidas higiénico-sanitarias, ambas realidades han celebrado una eucaristía, además de poder proponer y organizar distintos retiros y actividades para lo que queda de curso.

En especial, Cursillos de Cristiandad organizan del 18 al 20 de junio, cumpliendo todas las medidas sanitarias establecidas por las instituciones publicas, la celebración de un retiro en la Casa de Espiritualidad de la Milagrosa, para poder participar en él puede llamar al 669 223 673. Asimismo Emaús, es otra de las realidades que prepara sus retiros para vivir juntos como comunidad la alegría de la resurrección de Cristo.

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EL ESPEJO | Tertulia de actualidad sobre el pontificado de mons. Asenjo (30-04-21)

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EL ESPEJO | Tertulia de actualidad sobre el pontificado de mons. Asenjo (30-04-21)

En una nueva edición de El Espejo de la Iglesia en COPE Sevilla (99.6), Adrián Ríos aborda uno de los temas principales de la actualidad eclesial: el nombramiento del nuevo Arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Meneses.

La noticia se dio a conocer el pasado 17 de abril y desde entonces son muchos los ecos en la prensa. En este programa, Ríos analiza el pontificado de monseñor Juan José Asenjo de la mano de sus contertulios mensuales: Isabel Orellana, Isabel Cuenca, Paco Correal e Ignacio Valduérteles.

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“¡Jesús te necesita, aquí y ahora! Sé su voz y sus manos”, una llamada a ser jóvenes misioneros

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“¡Jesús te necesita, aquí y ahora! Sé su voz y sus manos”, una llamada a ser jóvenes misioneros

Pastora Guerrero es una joven con gran inquietud misionera que ha participado en diferentes voluntariados. Entre ellos, los campos de trabajo organizados por la Pastoral Juvenil de Sevilla en Tánger, donde “ves una realidad que no estás acostumbrada” y en la que vives “días de trabajo, de convivencia, de encuentro y experiencias únicas e irrepetibles”.

Pero, además de estas experiencias en el extranjero, Pastora reconoce que las tierras de misión también pueden estar muy cerca: “Toda experiencia misionera parte de donde estás destinado a vivir. Nuestra misión es atender todas las necesidades que nos rodea”, explica.

Al respecto, añade que “mi vocación es ser misionera en mi tierra mientras voy encaminando mi vida”. No en vano, actualmente está acabando sus estudios y orientando su futuro laboral, a la vez que se sigue “formando, preparando y viviendo la misión desde los cauces que tengo más cercanos”.

Uno de ellos es la Delegación diocesana de Misiones, con la que Pastora colabora cada vez que lo necesitan. Gracias a ésta, también ha podido participar en el XVII Encuentro Misionero de Jóvenes que se celebró de forma telemática el pasado mes de abril.

Del encuentro, esta misionera destaca “la buena organización y preparación” y lo describe como “una experiencia enriquecedora con mucho entusiasmo, entrega y con muchas ganas por el compromiso social y misionero de los jóvenes”. La cita organizada por las Obras Misionales Pontificias dio la oportunidad a Pastora de participar en una dinámica de grupo bajo el título ‘Entregarse compensa’ y de “disfrutar de una conferencia de monseñor Joseba Segura, Obispo auxiliar de Bilbao, y varios testimonios que me animaron a reflexionar sobre mi vocación misionera”.

En esta línea, Pastora opina que “la formación para un cristiano es fundamental, todo radica en la relación íntimamente con Dios, de conocerlo siempre más y escuchar su palabra. Es necesaria para nuestro desarrollo personal y para que forme parte de nuestro potencial y así que llegue a los demás especialmente a los más necesitados”.

“¡Jesús te necesita, aquí y ahora! Sé su voz y sus manos. No temas, Él está junto a ti”, es la llamada de Pastora Guerrero que tiene claro que todos podemos y debemos ser misioneros porque “la misión de cada persona está a nuestro alrededor, en el presente, en todos los ámbitos que nos rodea empezando desde la familia y amigos, colaborando en nuestras parroquias y hermandades, en los movimientos y asociaciones, trabajando por los demás”. Por eso, anima a otros jóvenes a “no tener miedo” y a no olvidar que “somos evangelizadores y el mundo debe conocer el mensaje de Jesucristo”.

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El Seminario de Estudios Laicales aborda los retos y oportunidades evangelizadoras de la transformación digital

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El Seminario de Estudios Laicales aborda los retos y oportunidades evangelizadoras de la transformación digital

‘Los retos y oportunidades de la transformación digital en la evangelización’ es el título de la sexta sesión de la presente edición del Seminario de Estudios Laicales ‘Miguel Mañara’. La ponencia será este jueves, 6 de mayo, a las siete de la tarde, y podrá seguirse online a través del canal de youtube de la Archidiócesis de Sevilla.

En esta ocasión los ponentes serán Carlos Luna, profesor de la Universidad Francisco de Vitoria y experto en Pensamiento Creativo, y el delegado diocesano de Apostolado Seglar, Enrique Belloso.

Esta sesión será coordinada por el Movimiento Cultural Cristiano, Acción Católica General y Salesianos Cooperadores, con la colaboración de Cáritas Diocesana de Sevilla.

 

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“Deseo permanecer en Él para poder acercar a la gente al Señor”

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“Deseo permanecer en Él para poder acercar a la gente al Señor”

Ordenado a finales del pasado mes de abril, durante la Solemnidad del Buen Pastor, D. Francisco Morales celebró su primera Eucaristía como sacerdote este sábado 1 de mayo. Fue en la parroquia de la Inmaculada de Dúrcal, lugar al que ha estado vinculado toda su vida.

El 1 de may de 2021 fue un día especialmente festivo para la comunidad parroquial de Dúrcal. Los durqueños, amigos cercanos y varios sacerdotes de la diócesis asistieron a la primera Eucaristía de Francisco Morales, en esta localidad que le vió nacer y en la que fue educándose en la fe.

“Estaba feliz pero nervioso, porque es tan grande el misterio de hacer a Cristo presente en la Eucaristía”, confiesa Morales, al día siguiente de su primera celebración. Una Misa en la que estuvieron presentes, entre otros, el rector y vicerrector del seminario mayor San Cecilio, además de otros cuantos prebíteros de la diócesis, varios de ellos naturales de Dúrcal. “Me siento muy agradecido porque el Señor se haya fijado en mí”, confiesa.

REGALO DEL CÁLIZ Y LA PATENA

El pueblo de Dúrcal se volcó y colaboró cariñosamente con todos los preparativos. Desde la colocación de los bancos, adecuándolos a las medidas sanitarias vigentes, hasta las flores y demás pequeños detalles que contribuyeron a embellecer el templo antes de la celebración. 

Para sorpresa del joven presbítero, la comunidad parroquial de Dúrcal colaboró agradecida con una colecta con la que le regalaron un cáliz y una patena. “Me ha sorprendido mucho cómo se han volcado todos”, nos cuenta el actual párroco de Dúrcal, D. Jorge Ernesto Núñez. “Esa ilusión e inocencia con las que vivió Francisco su primera Misa te recuerda los primeros amores, que a veces los sacerdotes vamos perdiendo con la costumbre y la rutina”.

“DESEO ACERCAR A LA GENTE AL SEÑOR”

Todavía algo nervioso en estos primeros días como presbítero, Morales recuerda con especial intensidad el momento de la consagración. “Es difícil explicarlo. Cuando uno coge el pan o el cáliz y pronuncia las palabras, te quedas sobrecogido porque dice ‘Señor, ya estás aquí. Tú me has usado para hacerte presente’. Es verdad que es un momento de los más especiales”, explica. 

En esta primera etapa de su ministerio, que desempeñará como párroco en la localidad de Válor, este joven sacerdote durqueño dice sentirse con una gran paz y alegría de fondo. “Yo lo que deseo y espero ahora en estos inicios es poder acercar a la gente al Señor. Permanecer yo en Él para poder acercar la gente al Señor”.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social
Arzobispado de Granada

 

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Jóvenes y adultos de Campotéjar, Montillana y Dehesas viejas reciben la Confirmación en la S.I. Catedral

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Jóvenes y adultos de Campotéjar, Montillana y Dehesas viejas reciben la Confirmación en la S.I. Catedral

El pasado viernes 30 de abril, a las 19 horas en la S.I. Catedral, tuvo lugar la celebración del sacramento de la Confirmación de 35 fieles, procedentes de las localidades de Campotéjar, Montillana y Dehesas viejas.

Tras su debida preparación catequética, condicionada por las limitaciones debidas a la pandemia, un nutrido grupo de 13 jóvenes y 22 adultos acudieron a la Catedral de Granada para recibir el sacramento de la Confirmación de la fe. Acompañados del sacerdote D. Klemens Proszowski, responsable parroquial, los confirmandos fueron recibidos con alegría por el Arzobispo de Granada D. Javier Martínez. 

Procedentes de varias parroquias septentrionales de la diócesis, los confirmandos han sido preparados en estos meses entre su párroco y las familias. “Lo que puedo decir es que me ha sorprendido la colaboración de los padres. No hemos podido tener algunos grupos de catequistas por la pandemia, por eso les pedí a lagunas madres que me ayudasen”, cuenta Proszowski. “A ellas también les ha servido, pues dos han pedido el sacramento de la Confirmación”.

“JESÚS NOS LLEVA DEL BRAZO”

El Arzobispo quiso recordar que la Confirmación es algo que Dios hace por nosotros, un regalo en el que Dios se da con mayor plenitud a cada uno. “Porque Dios no necesita nuestras buenas obras. Dios quiere nuestro corazón. Por lo tanto, solo quiere nuestra libertad, ¡que le digáis que sí! Que le dejéis quereros”, afirmó.

Dirigiéndose a cada uno, el Arzobispo insistió en que la Confirmación es volver a recibir, con mayor consciencia, ese mismo “sí quiero” de Dios que ya comenzó en el Bautismo. “Nuestro destino es Dios y eso, que sería inalcanzable para ninguna de nosotros, lo alcanzamos gracias a su amor. Jesucristo os toma del brazo, como toma un esposo a su esposa, para que luego podamos estar junto a Él en la vida eterna”, remarcó.

Al final de su predicación, Mons. Martínez explicó cómo este sacramento ratifica el camino de la fe, de una fe que está llamada a cambiar nuestra vida cotidiana. “Os aseguro que vivir con esa experiencia, vivir sabiendo que esto es verdad, cambia, cambia la mirada sobre uno mismo, cambia la mirada sobre el mundo, sobre la vida, sobre la enfermedad y la muerte. Todo se vive de otra manera, con un gozo profundo que nadie puede arrebatarnos”.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social
Arzobispado de Granada

 

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“El amor de Dios no se ha echado atrás ante nuestros pecados y ante nuestra pobreza”

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Homilía en la Eucaristía del lunes de la V semana de Pascua el 3 de mayo de 2021.

San Felipe y Santiago el Menor apóstoles

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San Felipe y Santiago el Menor apóstoles

SANTOS FELIPE Y SANTIAGOFiesta de los santos Felipe y Santiago, apóstoles. Felipe, que, al igual que Pedro y Andrés, había nacido en Betsaida y era discípulo de Juan Bautista, fue llamado por el Señor para que lo siguiera. Santiago, por su parte, era hijo de Alfeo, de sobrenombre “Justo”, considerado en Occidente como el pariente del Señor, fue el primero que rigió la Iglesia de Jerusalén, y cuando se suscitó la controversia sobre la circuncisión, se adhirió al parecer de Pedro, para que no fuera impuesto a los discípulos venidos de la gentilidad aquel antiguo yugo. Muy pronto coronó su apostolado con el martirio (s. I).

La entrada San Felipe y Santiago el Menor apóstoles apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Entrevista a Mons. González Montes con motivo del 75º Aniversario de la Hermandad del “Silencio”

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El 13 de noviembre de 1946, la bella Salamanca vio nacer a Mons. Adolfo González Montes. Castilla y Andalucía, dos autonomías dispares en su manera de entender la vida pero unidas por una misma fe, máximo exponente de sus respectivas idiosincrasias y, por estas azules latitudes mediterráneas, elemento de trabazón entre ambas tierras en la figura de un hijo que aquí es padre. Corre en el calendario el día 15 de abril del año 2002 cuando Almería recibe la noticia del nombramiento de Mons. Adolfo González Montes como Obispo de la Diócesis, tras la renuncia de Mons. Rosendo Álvarez Gastón por motivos de edad. Se abría una nueva etapa que ahora, analizada desde la perspectiva del tiempo, toma la consistencia e importancia propias de los grandes hechos. Afable y cercano, Mons. González Montes ha tenido a bien atender a la Hermandad de “El Silencio” para compartir con hermanos y allegados sus profundas reflexiones en un gesto de sensibilidad que desde estas líneas agradecemos de forma sincera. La primera pregunta, conocido el telón que “decora” el escenario social, es obligada…

¿Cómo está viviendo usted esta terrible situación que, ni en los vaticinios más oscuros, pudiera haberse imaginado?

Con honda preocupación por los miles de personas, más de cien mil los muertos si nos atenemos al INE y a las funerarias, y los más de tres millones de contagiados. Es desolador el sufrimiento inmenso de tanta gente. Mi preocupación es grande por la extensión de la pandemia en las naciones más pobladas y más pobres.

La pérdida de vidas humanas es siempre irreparable, pero esta pandemia nos ha ayudado tomar conciencia de la fragilidad de la vida humana, que es un don de Dios, pero lo ponemos entre paréntesis… y ahora estamos legislando sobre cómo provocar la muerte para quien se quiere desapuntar de la vida.

¿Piensa que el inmovilismo o la desidia de las hermandades pueda traer consigo un grave perjuicio para la Iglesia en un horizonte próximo?

Bien, lo que hace el aislamiento social es protegernos contra el contagio, pero no tiene mayor seguridad para la vida. Siempre estamos en las manos de Dios. Volveremos a celebrar con gozo la Semana Santa con las manifestaciones de fe de la piedad popular, pero nunca dejaremos de celebrar los misterios de la muerte y resurrección del Señor en el Triduo pascual, porque son la razón de ser de la Semana Santa. Ahora, con los aforos controlados, la situación es mejor que la del año pasado.  Tened la seguridad de que volverán las sagradas imágenes del Señor y de la Virgen a la veneración pública que les tributamos. Ahora, aunque sea en tono menor, podemos hacerlo también siguiendo las normas sanitarias; y volverán a desfilar procesionalmente por nuestras calles, contempladas por miles de personas. La Semana Santa es un tesoro de fe cristiana en la redención de Cristo, y de belleza patrimonial para expresar este gran misterio de la fe.

Volveremos a celebrar con gozo la Semana Santa con las manifestaciones de fe de la piedad popular, pero nunca dejaremos de celebrar los misterios de la muerte y resurrección del Señor en el Triduo pascual, porque son la razón de ser de la Semana Santa.

¿Y si pensamos en las nuevas vocaciones que han de surgir?

Siempre que haya familias cristianas que transmitan la fe habrá un futuro cristiano para las nuevas generaciones. La transmisión de la fe comienza en la familia y con ella colaboramos la parroquia y la escuela.

Casi 20 años de episcopado en la diócesis almeriense, ¿recuerda cuándo se lo comunicaron y cómo fue su llegada a un lugar tan distinto a las tierras de Castilla?

Sí, ¿cómo no? Me lo comunicó el Nuncio Apostólico en marzo de 2002. El nombramiento salió el 15 de abril. Vine a conocer la situación diocesana el 10 de mayo siguiente. No me imaginaba que me enviaran tan lejos. Bueno, la cultura en España está fuertemente impregnada por la fe cristiana, y hace que los españoles seamos más homogéneos de lo que pensamos acentuando nuestras diferencias. La diferencia es parte de nuestra riqueza, pero la obsesión por la diferencia nos hace olvidar que somos una nación cristiana que tiene una historia común. Olvidarlo nos debilita y también nos empobrece aislándonos en nuestro territorio, es algo así como un confinamiento.

¿Ha respondido Almería a sus expectativas?

Naturalmente que sí.  Han sido años apasionantes de entrega sin descanso al servicio de la diócesis.

¿Cuál sigue siendo la tarea pendiente en nuestra diócesis?

La Iglesia de Almería necesita más vocaciones sacerdotales, aunque no nos faltan. Siempre tuvo menos sacerdotes de los que necesita. Sólo la floración de vocaciones a que dio lugar la inmolación de los mártires constituye un momento privilegiado de su historia reciente, hoy ya lejano. Su memoria es un estímulo alentador. La vida de consagración religiosa está muy mermada y envejecida y falta una militancia cristiana laical verdaderamente comprometida con los retos de nuestra sociedad.

¿Cómo valora usted el rol que está desempeñando la Iglesia en Almería en esta drástica situación que atraviesa la sociedad?

La acción social y caritativa de la Iglesia de Almería se canaliza mediante Caritas Diocesana y las delegaciones parroquiales. Se está trabajando muy bien, tenemos unos talleres para promocionar el empleo y mediante formación profesional, y venimos poniendo en práctica proyectos y programas en favor de las personas marginadas, la mujer y los inmigrantes.  Luego se atiende a necesidades básicas y a los transeúntes.

¿Y desde las vocalías de caridad de las hermandades?

También se trabaja bastante, sobre todo en la provisión de alimentos y ropero. No olvidemos que el programa de “Koopera”, que transforma los tejidos en hilatura y los recicla, ha sido un acierto, pero mucha de esa ropa viene de la que se recoge en parroquias y en las hermandades.

Siguen presentes en la sociedad prejuicios antirreligiosos incomprensibles, de los que no se libera el pensamiento de las élites que se llaman a sí mismas “progresistas”. Sabemos por las duras experiencias del siglo XX qué dan de sí los totalitarismos ateos y anticristianos, pero hay hoy una tendencia al pensamiento único

¿Cree que el mensaje de la Iglesia se ha alejado de la sociedad a la que aspiran los jóvenes?

Los jóvenes tienen hoy un condicionante muy potente para mantenerse como cristianos. Me refiero a la cultura ambiente, agnóstica, hedonista y también anticristiana en muchas de sus propuestas y postulados. Los partidos laicistas en la medida que llegan al poder combaten con mil obstáculos la presencia de la Religión en la escuela, las familias tienen una fuerte desestructuración de vida y no transmiten la fe. Muchos padres jóvenes no enseñan a rezar a sus hijos, porque tampoco ellos lo hacen. Siguen presentes en la sociedad prejuicios antirreligiosos incomprensibles, de los que no se libera el pensamiento de las élites que se llaman a sí mismas “progresistas”. Sabemos por las duras experiencias del siglo XX qué dan de sí los totalitarismos ateos y anticristianos, pero hay hoy una tendencia al pensamiento único, “política y culturalmente correcto” fuertemente influido por las ideologías derrotadas el pasado siglo, y es inquietante la pretensión política de que este pensamiento único domine la escuela. La banalización de la sexualidad, concebida como un bien a disfrutar sin responsabilidad y normas, salvo evitar el embarazo, y el pensamiento transgénero tienen influencia muy fuerte en los jóvenes. Tratar de reorientar éticamente esta opresiva influencia que ejerce la cultura hedonista sobre los jóvenes es algo que las élites laicistas, también muy presentes en el mundo de la educación, consideran contrario el progresismo como ideología globalizadora del “pensamiento correcto”. El Papa Francisco habla de este pensamiento como de una verdadera “colonización del cerebro”. Si pensamos que la escuela católica está asediada, acosada por una legislación injusta, y que muchos educadores católicos sucumben con frecuencia la ideología imperante, pues ¿qué cabe esperar?. Sin embargo, este es el reto que hemos de afrontar sin complejos. Yo he apostado siempre por transmitir en la educación católica una cultura inspirada por la fe sin complejos. No podemos menos de proponer un pensamiento verdaderamente católico sobre el amor, el matrimonio y la familia, si queremos nuevas generaciones abiertas a la fe.

¿Pueden las hermandades, en el radio de acción de este mensaje, hacer algo más?

Las hermandades pueden contribuir a la evangelización de la juventud mediante un apostolado de juventud bien planteado, coordinado con el plan pastoral de la diócesis. Pertenecer a una hermandad o cofradía es compatible con la pertenencia a los movimientos apostólicos de juventud; pero también las hermandades pueden desarrollar un apostolado específico proponiendo a los jóvenes su entrada en ellas, presentando un buen plan de formación para jóvenes cofrades y comprometiéndolos con algunas de las acciones propias de las hermandades en el campo de la caridad. Antes me he referido a la preocupación por los necesitados, y pienso que las hermandades podían proponer a los jóvenes acciones propias de la Caritas parroquial; y también en la catequesis, teniendo en cuenta que hay pocos jóvenes catequistas y muchas personas mayores, fundamentalmente mujeres. Lo mismo hay que decir del protagonismo, muy necesario, de los jóvenes de las hermandades en el apostolado diocesano de la infancia, y de su presencia en los grupos parroquiales. Sin olvidar, claro está, los grupos de reflexión bíblica y oración, culto al Santísimo Sacramento; por ejemplo, en la adoración eucarística parroquial. Como acabo de manifestar, es muy importante el cultivo de vocaciones sacerdotales y a la vida consagrada en las hermandades, porque dado el volumen de jóvenes que entran en juego en las hermandades cabría esperar más vocaciones al ministerio sacerdotal en el caso de los jóvenes varones, y a la vida consagrada femenina, tan importante parta la vida de la Iglesia.

Las hermandades pueden contribuir a la evangelización de la juventud mediante un apostolado de juventud bien planteado, coordinado con el plan pastoral de la diócesis.

En apenas unos meses, la hermandad de “El Silencio” comenzará la celebración de un aniversario muy especial. En este 2021 se cumplen 75 años desde que, el por aquel entonces Obispo de la Diócesis, D. Enrique Delgado Gómez, ratificara las reglas de una corporación que veía cómo se materializaba el anhelo de un grupo de altos cargos de la Organización Sindical almeriense de crear una hermandad que evidenciara la religiosidad del mundo del trabajo. Además, desde ese mismo año, la cara más inmaculada de Almería es el “Consuelo” de vecinos y cofrades, ¿qué espera de este acontecimiento tan importante en nuestra ciudad?

Una celebración gozosa y hondamente religiosa de los acontecimientos que forman parte de la historia cristiana de Almería, expresión del alma religiosa de la ciudad y de las gentes de esta tierra. Los cofrades tienen que tomar más en serio su fe cristiana, que ha de marcar toda su vida e inspirar la comunión de la familia, el trabajo, y las relaciones de vecindad y ciudadanía; una fe que alimente el testimonio de Jesucristo que todos los bautizados hemos de dar.

¿Qué recuerdos le trae su todavía reciente visita pastoral a nuestra parroquia donde tuvo ocasión de bendecir la imagen titular de la parroquia que realizara D. Enrique Salvo y hacer lo propio con la casa de hermandad?

Tenía ilusión ver la imagen de san Agustín y cuando la bendije me convencí de su valía. Me traje una valoración muy positiva de la asamblea parroquial que celebramos y de los grupos parroquiales, de su labor apostólica, devocional y caritativa. Creo que es una parroquia bien cohesionada, que está afianzando su identidad diocesana. Las mejoras del templo necesitan también la consolidación de espacios. Todo se conseguirá.

El pasado viernes 8 de enero, Almería conocía la noticia de la incorporación de Don Antonio Gómez Cantero como Obispo coadjutor de nuestra Diócesis. Desde la atalaya que ofrece la dilatada experiencia, ¿cuál es el consejo de D. Adolfo al nuevo hermano en el ministerio pastoral con respecto a su labor con las hermandades y cofradías?

Más que un consejo quiero expresar un deseo. Que las tenga muy en estima, porque son fruto de la fe viva de nuestra Iglesia y de la historia cristiana de Almería, y son una magnífica plataforma de evangelización. Hay que seguir trabajando por la formación cristiana de todos los miembros de las hermandades y cofradías y potenciar su identidad eclesial.

Daniel Valverde Miranda

Hermandad de “El Silencio”

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