Esta semana en el informativo diocesano hablamos de la celebración del Día de la Cruz, una festividad que se celebra en Granada el lunes, 3 de mayo, cuyo nombre originario es “Invención de la Santa Cruz” en memoria del hallazgo de la Santa Cruz en Jerusalén. Especialmente la diócesis de Granada celebra este día vinculado a la Pascua en el que se venera el triunfo de la cruz.
Además, les acercamos los datos aportados por la Delegación Diocesana de Enseñanza sobre las matriculaciones en la clase de Religión que cursan más de 65.000 alumnos entre Primaria y Bachillerato en nuestra diócesis, junto a otros temas de la actualidad de la Iglesia granadina.
Asimismo, conocemos la invitación de la comunidad bizantina en Granada para participar en la Santa Misa de Resurrección de rito bizantino, que se celebra el 2 de mayo, a las 11 horas, en la iglesia de la Magdalena y se llevará a cabo, a partir de ahora, el primer domingo de mes.
Igual que hicieran a lo largo de la historia diferentes prelados, el Administrador Apostólico de la Archidiócesis de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, ha donado a la Catedral esta joya de altísimo valor histórico artístico.
Al respecto, el Cabildo Metropolitano agradece esta donación que sin duda acrecentará el patrimonio cultural de la Catedral hispalense.
Sobre la Biblia de San Luis
El Cabildo de Toledo le entregó este ejemplar de tres tomos con ocasión de su marcha a Córdoba y ha querido dejar este magnifico regalo a la Santa Iglesia Catedral como recuerdo de su paso por la Archidiócesis.
La Biblia de San Luis, encuadernada en tres volúmenes, fue pintada en Paris entre 1226 y 1234 y se conserva desde la época de Alfonso X el Sabio en la Catedral Primada de Toledo.
Este códice fue encargo expreso de doña Blanca de Castilla, reina de Francia, para la educación cristiana de su hijo Luis IX de Francia, San Luis. Durante los últimos ocho siglos, el Cabildo de la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo se ha encargado de custodiar y conservar minuciosamente esta joya bibliográfica que por méritos propios se puede calificar de única y es motivo de admiración y asombro para cuantos tienen la oportunidad de contemplarla.
Esta Biblia consta de 4.887 escenas historiadas e iluminadas, (ocho por cada página), en las que hay estampado en torno a un kilo y medio de oro. Estas miniaturas es un Espejo de la Francia del siglo XIII y aporta el más amplio repertorio de la Edad Media, mostrando sus vestimentas, costumbres sociales, así como sus creencias.
El texto está escrito en latín aunque una parte también está escrito en francés y las escenas suelen escribirse en medallones. Estos sirvieron como inspiración para la Saint Chapel de París.
Está edición «Casi-original» de la Biblia de San Luis, única e irrepetible, limitada a 987 ejemplares numerados y autentificados notarialmente, constituye un documento de altísimo valor histórico y artístico. Monumento único del arte librario, constituye una mina inagotable para el historiador y una fuente inagotable de representaciones para la inspiración.
La Biblia de San Luis, edición facsimile, podrá contemplarse inicialmente en las vitrinas ubicadas en el Trascoro. Con este presente, Monseñor Asenjo ofrece un inestimable servicio a la cultura, auténtico gozo para los que se acerquen a gustar de las bellezas de una obra que está en la cima del arte bibliográfico universal.
Cabe destacar la importancia de este tipo de gestos, claro ejemplo del legado que ha permitido configurar la mayor parte de los tesoros catedralicios.
Venezuela se llena de júbilo, pues después de 72 años de iniciado el proceso de beatificación del Doctor José Gregorio Hernández, laico, científico, y médico de los pobres, nos reunimos en torno a la mesa del Señor, para anunciar por la voz del delegado del papa Francisco, Mons. Aldo Giordano, Nuncio Apostólico en Venezuela, que nuestro amado trujillano de Isnotú es beato”. Con estas palabras, inició la Santa Eucaristía de Beatificación a las 10:00 a.m. del viernes 30 de abril, en la iglesia San Juan Bautista del colegio La Salle en Caracas; una celebración en la que, aunque de manera presencial acudió un número reducido de personas debido a las limitaciones de la pandemia, fue una multitud de devotos dentro y fuera del país quienes espiritualmente se unieron a este acontecimiento tan anhelado por los venezolanos.
La Ceremonia fue presidida por Mons. Aldo Giordano, Nuncio Apostólico en Venezuela, como representante de la Santa Sede, y concelebrada por el Cardenal Baltazar Porras, Arzobispo de Mérida y Administrador Apostólico de Caracas y el Cardenal Jorge Urosa, Arzobispo Emérito de Caracas, junto a los Arzobispos y Obispos de Venezuela. Acudió Yaxury Solórzano, la niña que recibió el milagro por intercesión de José Gregorio Hernández, junto a su madre y hermana; estuvieron presentes también algunos familiares del Dr. José Gregorio Hernández y un reducido grupo de médicos, entre ellos, parte del equipo médico que trató el caso de Yaxury en San Fernando de Apure, en nombre de los profesionales de la salud para quienes el próximo Beato es modelo a seguir.
Beato José Gregorio Hernández
El Rito de Beatificación tuvo lugar luego del acto penitencial. Inició cuando el Cardenal Baltazar Porras solicitó al representante de la Santa Sede, Mons. Aldo Giordano, la beatificación de José Gregorio Hernández. El vicepostulador, Mons. Tulio Ramírez, leyó una breve biografía del Médico de los Pobres, tras lo cual, el Nuncio Apostólico hizo lectura de las letras apostólicas en las que se nombra como Beato a José Gregorio Hernández, indicando además que la fecha de su fiesta litúrgica será el 26 de octubre, día en que se celebra su nacimiento. “Con nuestra autoridad apostólica concedemos que el venerable siervo de Dios José Gregorio Hernández Cisneros, fiel laico, experto en la ciencia y excelente en la fe, que reconociendo en los enfermos el rostro sufriente del Señor como el Buen Samaritano, los socorrió con caridad evangélica curando sus heridas del cuerpo y del espíritu, de ahora en adelante sea llamado beato”.
Acto seguido, la reliquia del Médico de los Pobres fue llevada en procesión hasta el altar por Yaxury Solórzano en compañía de su madre. Simultáneamente, fue develada una imagen del nuevo Beato en la que se aprecia su aureola; se trató de la réplica del mosaico del Dr. Hernández, cuyo original se encuentra en Trujillo, su tierra de nacimiento y que fue realizado por el artista larense Luis Felipe Mogollón. Finalmente, el Cardenal Baltazar Porras, en nombre de todos los Obispos de Venezuela, agradeció al Papa Francisco, “por haberle conferido el título de beato al Siervo de Dios José Gregorio Hernández Cisneros”.
Continuó entonces la Santa Misa con la liturgia de la Palabra. Tras el Evangelio según san Mateo, capítulo 25 del 31 al 46, Mons. Giordano expresó en su homilía “ha llegado el gran día de la Beatificación de nuestro querido Dr. José Gregorio Hernández. Todos nos regocijamos en el Señor. Ha sido este un día largamente deseado y esperado; nos sentimos profundamente agradecidos con todas aquellas personas que han contribuido a llevar adelante su causa de Beatificación en medio de tantas dificultades”. Añadió que “aprobar la Beatificación ha sido una nueva y gran manifestación de cariño paternal por parte del Papa Francisco, un gran regalo para todos los venezolanos” y agradeció al Santo Padre “por el extraordinario mensaje que para esta ocasión nos envió”.
El Prelado acotó que “el Cardenal Pietro Parolin, con todo su corazón habría querido poder estar con nosotros en este momento, pero lamentablemente no ha sido posible. Esperemos que pueda volver pronto a Venezuela, quizás acompañando alPapa Francisco, quien nos confió, tiene muchas ganas de visitar nuestro país”.
Un Beato médico en medio de la pandemia
“Parece providencial celebrar la beatificación de un médico en medio de una pandemia que afecta a toda la humanidad. Oremos intensamente por los millones de víctimas y por todos los enfermos a causa del virus”, pidió el Nuncio Apostólico. “En la figura del José Gregorio Hernández, la Iglesia rinde hoy, a los profesionales de la medicina y de la salud, un homenaje de reconocimiento, gratitud y oración. Que el Beato José Gregorio interceda para que el acceso a las vacunas se logre, juntos, sin divisiones, sin resistencias”.
Afirmó que “la Beatificación del Dr. José Gregorio nos confirma que Venezuela es y será siempre tierra de gracia, aunque las circunstancias puedan parecer o sugerir lo contrario”, y continuó diciendo: “el nuevo Beato es capaz de unir a todos sus compatriotas por encima de las diferencias sociales, políticas y económicas, e incluso de las ideológicas o religiosas. Me atrevo a decir que, tal vez en estos momentos, no existe en Venezuela otra figura tan querida y aceptada por todos como el Dr. José Gregorio Hernández”.
“El Dr. José Gregorio es sin duda uno de los mejores venezolanos de todos los tiempos, porque él tenía un secreto: su secreto era su fe, su creencia en Dios, su constante búsqueda por hacer la Voluntad de Dios, su poner en práctica los mandamientos, su ser discípulo de Jesucristo, su vida de oración su amor por la Eucaristía”, destacó el Prelado; “Me impresiona constatar que en la figura del Beato José Gregorio se puede encontrar al gran científico, médico, catedrático y al mismo tiempo, la humildad radical, la renuncia a la arrogancia y la dedicación a los pobres”.
“El Dr. José Gregorio reconoció la imagen más pura de Dios en el rostro de los demás, pero en particular, en el de los pobres, los necesitados, los migrantes, los privados de libertado, con quienes Jesús se identificó”, puntualizó Mons. Giordano. “El respeto por la dignidad de las personas es un mandamiento divino, y nadie en la tierra puede negar la dignidad ni la libertad. El Dr. Gregorio luchó por el respeto de la dignidad sagrada de la vida, desde el instante de la concepción hasta la muerte natural. La vía para realizar los grandes sueños de la existencia pasa por las obras de caridad: a través de lavarnos los pies unos a otros, servir y dejar que los demás nos sirvan, porque todos necesitamos ayuda para salvarnos juntos”.
“Ahora ya podemos venerar pública y litúrgicamente la imagen del nuevo Beato, d ela misma manera que a la de tres grandes mujeres que lo antecedieron en el honor de los altares: María de San José, Candelaria de San José y Carmen Rendiles; pero a partir de hoy, el Beato José Gregorio ya no pertenece únicamente a los venezolanos, sino que desde Venezuela se dona a la Iglesia Universal y al mundo entero”, manifestó el Nuncio Apostólico.
Reliquias de José Gregorio Hernández irán a las diócesis del país
Hacia el final de la celebración eucarística, luego del rito de comunión, Mons. Tulio Ramírez, Obispo de Guarenas y Vicepostulador de la Causa, otorgó un obsequio con la figura del Beato José Gregorio Hernández al Nuncio Apostólico en Venezuela, en nombre de todos los devotos del Médico del Pueblo. Seguidamente, se hizo lectura del quirógrafo en el que el Dr. Hernández es nombrado copatrono del ciclo de estudios en ciencias de la paz de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma. A continuación, el Cardenal Baltazar Porras dirigió unas breves palabras con las que hizo entrega simbólica de los relicarios con la reliquia del Beato José Gregorio Hernández, a cada una de las diócesis del país.
“Un gesto de envío de Iglesia en salida para que el Beato José Gregorio Hernández se haga presente más cercano a cada una de nuestras comunidades, toma cuerpo en la entrega de estos hermosos relicarios confeccionados por manos expertas, contentivos de una partecita auténtica de su cuerpo, colocadas en el lugar visible de los mismos, por las manos hacendosas de las hermanas Siervas de Jesús bajo la guía de la postuladora de la causa, Dra. Silvia Correale”, explicó el cardenal.
“José Gregorio, como en otros tiempos, sale hoy a recorrer el país. Sus reliquias lo hacen presente y cercano en cada una de nuestras diócesis, y en cada uno de nuestros estados tiene un santuario, como si dijéramos un consultorio en el que Dios seguirá oyendo las cuitas de su pueblo, y seguirá sanando por intercesión de nuestro paisano”, afirmó el Prelado. Finalizadas sus palabras, fueron entregados los relicarios a los Arzobispos y Obispos de Venezuela presentes en la ceremonia.
Mons. Aldo Giordano concedió la bendición final luego de la entrega de los relicarios, con lo que concluyó la Eucaristía. Un aspecto destacable del acto litúrgico, fue la música que contó diversos ritmos propios del país, con cantos litúrgicos compuestos por músicos venezolanos que fueron entonados por diversos intérpretes de orquestas y corales del país, bajo la dirección de Elisa Vegas y María Guinand.
Las delegaciones de Medios de Comunicación de las diócesis andaluzas emiten cada semana un espacio regional en la cadena COPE: el Espejo Andalucía.
Desde el viernes 28 de febrero de 2020, Día de Andalucía, el programa El Espejo que se emite los viernes en la Cadena COPE a las 13.33 horas, comienza con una sección regional protagonizada por las 10 diócesis de la Comunidad Autónoma: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Guadix, Huelva, Jaen, Jerez, Málaga y Sevilla.
El obispo de Guadix, Don Francisco Jesús Orozco, presidió el funeral por el eterno descanso del sacerdote Manuel Ruiz Ariza, oficiado este martes 27 de abril en la catedral de Guadix, A las 11: 00 horas, los miembros del Cabildo de la catedral acompañaron al obispo a la entrada del templo para recibir el féretro de D. Manuel Ruiz Ariza y así dar comienzo a su misa exequial. En los ritos iniciales no podía faltar el gesto de poner sobre sobre el ataúd los símbolos sacerdotales, usados por D. Manuel mientras presidia la Eucaristía, es decir la casulla y la estola. Seguidamente se colocó el evangeliario, recordando la misión que aquí en la tierra el sacerdote difunto tuvo de anunciar el Evangelio de Cristo.
En su homilía, Don Francisco Jesús señaló que en la última conversación que tuvo con él, pocos días antes de morir, D. Manuel le dijo que lo mejor que le había pasado en la vida había sido ser sacerdote. La Misa fue concelebrada, además de por los canónigos, por un número importante de sacerdotes de la diócesis de Guadix y una abundante representación de la vida consagrada, junto con sus familiares y feligreses de la parroquia de San Miguel, de la cual fue párroco durante 36 años. Al finalizar la Eucaristía, como suele ser costumbre, los sacerdotes sacaron a hombros el féretro hasta el coche fúnebre, donde el obispo hizo un responso por su descanso eterno. Después, su cuerpo fue llevado al cementerio de Guadix, donde fue enterrado. Se da la circunstancia de que en muy poco espacio de tiempo, el primero de ellos fue el 13 de febrero, el prelado accitano ha tenido que enterrar a cuatro sacerdotes. Esto nos tiene que llevar a hablar aún más de la vocación, del mucho bien que hacen los sacerdotes y, sobre todo, a rezar por las vocaciones sacerdotales. José Antonio Martínez Delegado para el Clero
En la tarde del día 29 de abril, tuvo lugar, en el Monasterio de la Santísima Trinidad de las Madres Dominicas de Baza, el Capítulo de elecciones, que fue presidido por el obispo de Guadix, Don Francisco Jesús Orozco. Acompañaron al prelado accitano el delegado episcopal de Vida Consagrada y Visitador de Monasterio, Emilio José Fernández Valenzuela, y el delegado episcopal de Cultura, Arte Sacro y Patrimonio, Antonio Fajardo, que asistieron como testigos y escrutadores. Reunida la comunidad religiosa en el coro del monasterio, se inició el Cabildo con una oración en la que se invocó al Espíritu Santo. Después, se procedió a la votación por parte de las religiosas presentes y con derecho a voto.
En la votación salió elegida como priora la Madre Amada Carrasco y, hecha pública su aceptación, se concluyó el capítulo cantando en acción de gracias el Te Deum. Sor Amada Carrasco tiene 88 años de edad y 69 años de vida consagrada. Perteneció a la comunidad del Monasterio Madre de Dios de Huéscar, suprimido en mayo del año 2019, donde fue también elegida priora en tres ocasiones. A partir de este momento, la Madre Amada sustituye en el cargo a Sor Guadalupe Jiménez. Emilio J. Fernández Delegado episcopal de Vida Consagrada
El próximo 3 de mayo la Iglesia celebra la fiesta de la Santa Cruz, fecha en la que se conmemora el hallazgo de la cruz de Jesús gracias a santa Elena, madre del emperador Constantino. A lo largo de los siglos, son numerosas las reliquias distribuidas por todo el mundo provenientes del santo madero, la más conocida en la Diócesis de Cartagena es la de Caravaca de la Cruz, aunque localidades como Ulea, Abanilla y Cabezo de Torres poseen también un Lignum Crucis y realizan fiestas en su honor.
El Lignum Crucis de Cabezo de Torres se encuentra en la Parroquia Nuestra Señora de las Lágrimas, donde el próximo lunes, con motivo de esta festividad, se celebrará la Eucaristía a las 20:00 horas. El acto litúrgico será presidido por el obispo auxiliar de la Diócesis de Cartagena, Mons. Sebastián Chico, y estará amenizada por la rondalla de la peña La Picaza.
Antonio José Abellán, párroco de Nuestra Señora de las Lágrimas, declara que «la cruz siempre ha estado muy presente en esta población» y desde el año 2015 tiene lugar la fiesta de la Cruz de Mayo, organizada por la Asociación Cultural Cruces de Mayo de Cabezo de Torres, en la que «prácticamente, quedan representados todos los colectivos del pueblo: asociaciones de vecinos, cofradías, peñas huertanas, así como grupos y movimientos de la Iglesia; de esta manera, todo el Cabezo muestra cómo lleva el sentido de la cruz impregnado cada día en su vida».
Señora de la Vocación, sembradora de vocaciones, medianera de la gracia de la vocación, modelo perfecto vocacional, alcánzame la gracia de conocer bien mi propia vocación, de descubrir toda su grandeza y hermosura, y de valorar el don divino de ser llamado. Ayúdame a conseguir ese vacío interior de mí mismo con la entera disponibilidad requerida para seguir la vocación, como tú la tuviste. Señora y Madre de la vocación; Tú, que cuidas el desarrollo del Cuerpo de tu Hijo, que es la Iglesia, sé sembradora de vocaciones: despierta en las almas juveniles la fervorosa acogida a la divina llamada, y acompaña el desarrollo de toda vocación con tu cálida protección maternal, para gozo de la Santa Iglesia y de tu Hijo, Jesús. Amén.
MARÍA, MODELO DE VOCACIÓN, SEGÚN FRANCISCO
La Virgen María, modelo de toda vocación, no tuvo miedo a decir su «fiat» a la llamada del Señor. Ella nos acompaña y nos guía. Con la audacia generosa de la fe, María cantó la alegría de salir de sí misma y confiar a Dios sus proyectos de vida. A Ella nos dirigimos para estar plenamente disponibles al designio que Dios tiene para cada uno de nosotros, para que crezca en nosotros el deseo de salir e ir, con solicitud, al encuentro con los demás (cf. Lc 1,39). Que la Virgen Madre nos proteja e interceda por todos nosotros (Mensaje para la 52 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2015)