En España hay más de 700.000 rumanos y casi 100.000 ucranianos. La gran mayoría de los católicos de rito oriental presentes en España son proceden de Rumanía, Ucrania y la India, y pertenecen a tradiciones católicas muy antiguas, como la bizantina o la siro-malabar.
Su rica pluralidad manifiesta la catolicidad de la Iglesia que, en palabras de san Juan Pablo II, respira con dos pulmones: Oriente y Occidente. La Iglesia greco-católica en Ucrania es la más numerosa de las Iglesias orientales católicas y está en plena comunión con la Santa Sede. El primado de esta Iglesia, en unión con el Romano Pontífice, recae en el llamado Arzobispo Mayor de Kiev-Halych y toda Rusia, Sviatoslav Shevchuk. Estos fieles son atendidos en nuestro país por sacerdotes de sus propios ritos, que han venido a España de lejos.
La puesta en marcha del Ordinariato para los católicos de rito oriental en España, en septiembre de 2016, tiene como objeto atender de forma especial a los fieles de las iglesias de rito oriental, cada vez más numerosos en nuestro país. Antes, los sacerdotes católicos orientales en España podían asemejarse a los sacerdotes españoles en territorio de misión: estaban incardinados y dependían de su diócesis de origen, que firmaba un acuerdo con una diócesis española que les daba los medios para trabajar en su territorio. Sin embargo, desde 2016, aunque siguen manteniendo el vínculo con su diócesis de origen y con la diócesis en la que están, dependen jurídicamente del Ordinario para los católicos del rito oriental, el cardenal Osoro. Cuando hace falta un capellán, se le pide a la Iglesia de origen, pero es el ordinario quien lo nombra como capellán de una comunidad concreta.
En España hay cerca de 100.000 católicos ucranianos. La comunidad greco-católica presente en Málaga tiene su sede en la iglesia de San Felipe Neri, aunque comenzó su andadura en la de San Ramón Nonato.
La comunidad está formada por personas de los países del este de Europa que en su emigración han llegado a Málaga. En la actualidad son unas 200 las que participan en cada una de las Misas que se celebran los sábados a las 10 horas y los domingos a las 11 horas. Con la reducción de aforo, las celebraciones propias de la pasión y resurrección se han trasladado a Santa Rosa de Lima para poder acoger a más personas con la distancia.
Román Hamratsey, sacerdote greco-católico en Málaga, lleva más de 14 años en Málaga, donde atiende a sus compatriotas, que se sienten una gran familia. Román se ordenó ya casado con Tatiana, como permite el rito greco-católico, y tienen dos hijos. «Los ucranianos tienen una fe muy fuerte», explica Román Hamratsey. Los fieles residentes en la diócesis viven su fe sin olvidarse de su país. Preocupados por el recrudecimiento de la guerra que vive Ucrania desde hace 7 años y que se ha cobrado unas 14.000 vidas según la ONU, estas personas han celebrado varios actos de oración por la paz en su país, como los que les congregaron en la plaza de la Marina al inicio del conflicto. «Seguimos teniendo allí nuestras raíces, y muchos residentes en Málaga tienen familia allí y tratan de estar informados de la situación actual por todos los medios posibles, aunque no es fácil porque se encuentra mucha desinformación», explica el sacerdote.
SACERDOTE Y CASADO
Tras el cisma de Constantinopla, se separó de la obediencia romana en 1054, pero se unió de nuevo a la Iglesia Católica en 1696 y lo hizo con tres condiciones: seguir con su liturgia, su tradición y su disciplina. Una de esas tradiciones es que el sacerdote puede escoger entre el celibato o el matrimonio, pero solo le es posible casarse antes de ordenarse de sacerdote. Si escoge ser célibe antes de ordenarse, el sacerdote deberá mantenerse célibe una vez ordenado. Asimismo, los obispos son escogidos entre los sacerdotes célibes. Este es el caso de Román Hamrastey, sacerdote ucraniano de rito bizantino, que desarrolla su ministerio en la diócesis de Málaga desde hace 14 años y que atiende las necesidades pastorales de la comunidad ucraniana afincada en la diócesis malacitana. «Vuestro patrimonio religioso, cultural e histórico es un tesoro para toda la Iglesia que hay que preservar y mantener vivo», reconocía el cardenal Osoro a los sacerdotes católicos de rito oriental presentes en España en el primer encuentro del Ordinariato para los católicos orientales en España celebrado en mayo de 2017 en Madrid.
FAMILIA UNIDA, TAMBIÉN ANTE EL COVID
Durante los meses más duros de la pandemia del Covid-19, la comunidad grecocatólica se encontró también con la imposibilidad de celebrar el culto públicamente, pero no por ello detuvo su actividad.
Como explica el sacerdote ucraniano, «tenemos nuestra cuenta en Facebook y celebrábamos las Misas online, en dos horas para poder favorecer la participación, con la asistencia de unas 120 o 130 personas. También tenemos un grupo de WhatsApp de la comunidad donde están casi todos los fieles y nos comunicamos mucho en esos momentos.
La pandemia ha hecho más visible aún la unión de los miembros de esta comunidad entre sí. «Cuando alguno enferma, le atendemos; si pierde el trabajo, le ayudamos a encontrar otro; si no ha podido salir por causa del Covid, le hemos ayudado a hacer la compra, a atenderlo como hemos podido. Estamos juntos para celebrar y para vivir el día a día. Somos como una gran familia, que además se siente unida a la Iglesia de Málaga», afirma Hamratsey.
«La vida contemplativa, cerca de Dios y del dolor del hombre» es el lema de este año de la Jornada Pro Orantibus, que la Iglesia celebra en la solemnidad de la Santísima Trinidad, el próximo 30 de mayo.
En el mensaje para esta Jornada, organizada por la Comisión para la Vida Consagrada, recuerdan que «este es un año más, pero no un año cualquiera. Estamos atravesando una situación global que ha trastocado fuertemente nuestras vidas». Por ello, subrayan la importancia de la vida contemplativa «que sufre cuando el mundo sufre porque su apartarse del mundo para buscar a Dios es una de las formas más bellas de acercarse a él a través de Él».
Materiales para la Jornada Pro Orantibus
En los Materiales que ofrece la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, además del mensaje de presentación de la Jornada, se pueden leer varios testimonios de personas consagradas y la homilía del papa Francisco a las monjas contemplativas en un encuentro en Lima ( Perú) a las que agradece su labor que es un camino privilegiado «para renovar esta certeza es la vida de oración, oración comunitaria y personal».
En enero del año 2018 el Papa pedía a los católicos conjugar cuatro verbos que marcan la ruta ante el desafío planteado por las migraciones contemporáneas: acoger, proteger, promover e integrar. Esta es la misión de la Iglesia ante las periferias geográficas o existenciales: descubrir el paso del Señor y encarnar el Evangelio creando una Casa Común para todos. Los cuatro verbos apuntan a que la presencia de los migrantes y refugiados en nuestra sociedad es una oportunidad y una invitación «a recuperar algunas dimensiones esenciales del cristianismo, y de la humanidad, que corren el riesgo de adormecerse con un estilo de vida lleno de comodidades».
Fray Dailos José Melo González fue ordenado sacerdote este pasado 8 de mayo, en la Basílica de Nuestra Señora de Candelaria. La celebración fue presidida por el obispo Nivariense. Un día más tarde, Melo celebró su primera Eucaristía como presbítero en el Monasterio de Santa Catalina de Siena, en La Laguna. Ambas celebraciones se pueden volver a ver a través del canal de Youtube “Basílica de Candelaria”.
Al término de la ordenación, el prior provincial de los dominicos en la provincia de Hispania, Jesús Díaz Sariego realizó una acción de gracias a Dios por “habernos regalado un sacerdote más en la Iglesia para el mundo”. En su intervención hizo referencia a muchas personas que han sido importantes en la vocación de Dailos, como su familia, obispo, comunidad y, de un modo especial, a las hermanas contemplativas de Santa Catalina. “No excluyas nunca a nadie de la mesa del Señor”, expresó Sariego. “En la no exclusión de la mesa, está Dios con toda su gracia y con toda plenitud”.
Posteriormente, Dailos José Melo también quiso pronunciar unas palabras de agradecimiento por este día tan señalado. “De mi corazón, solo me brota una palabra, gracias. Gracias por tanto bien que he recibido sin merecerlo. Este día es el fruto de tantas oraciones, y de tantas personas que la providencia puso en mi camino para confirmar mi vocación. Doy gracias a Dios porque todo lo he recibido de él, sin merecerlo”.
Melo también agradeció a la Virgen María por su cariño y paciencia. Asimismo, expresó que le debe mucho a Santo Domingo en el seguimiento de Jesucristo. Seguidamente, Melo dio gracias a Dios pos su familia. “Gracias a ellos soy quien soy. Con mi madre y mis hermanas aprendí lo que es el amor, la entrega, la donación total, el agradecimiento y tantos otros valores”.
Posteriormente, Melo dio gracias a monseñor Álvarez por haberlo ordenado sacerdote y por el acompañamiento de estos años. Además, tuvo unas palabras cariñosas hacia la Orden de Predicadores, hacia los frailes de Candelaria y de una forma especial, hacia las hermanas del Monasterio de Santa Catalina de Siena, tan importantes a lo largo de la vocación de este joven natural de Santa Cruz de Tenerife.
Melo no se quiso olvidar de varias personas de las que se ha servido Dios durante todo este tiempo. En este sentido, citó a su profesora de Religión del instituto, al sacerdote Mauricio González, sus padrinos de ordenación, sacerdotes, seminaristas y amigos. Asimismo, agradeció a la parroquia de Santa Ana, al coro del Orfeón La Laguna y a todos los que, de forma presencial o telemática, siguieron la celebración.
El obispo comenzó su Visita Pastoral a la isla de El Hierro celebrando la eucaristía en la parroquia de Candelaria (La Frontera). El prelado nivariense pudo dialogar y reflexionar, tras la misa, con las personas que quisieron, al tiempo que también visitó a algún enfermo. La visita pastoral de monseñor Álvarez a la isla del meridiano se prolongará hasta el 18 de mayo.
El pasado día siete de mayo, el Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, celebró el Sacramento de la Confirmación en la Parroquia de la Encarnación de Bailén.
“A vosotros os llamo amigos”. Estas palabras del Señor, que nos llenan de ilusión y de fuerza a todos los que nos consideramos sus amigos, estuvieron en el centro de la celebración en la que un grupo de casi sesenta jóvenes de las tres comunidades parroquiales de Bailén, recibieron el don del Espíritu Santo.
Nuestro Pastor insistió en la necesidad de cultivar esa amistad con el Señor y de vivir una vida cristiana comprometida, guiados por la fuerza del Espíritu Santo, que hace posible nuestra respuesta a la gracia divina.
Damos gracias a Dios por este gran regalo que ha recibido este grupo de cristianos de nuestras comunidades parroquiales.
La parroquia mayor de San Pedro de Huelva acogió el mediodía del pasado sábado, 8 de mayo, la Eucaristía de acción de gracias por el primer centenario de la fundación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, una celebración presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez.
El pasado lunes, 3 de mayo, se cumplían los cien años de la fundación de la congregación religiosa de Misioneras Eucarísticas de Nazaret, fundada por san Manuel González en Málaga, en 1921, y de Derecho pontificio desde 1960.
Por ser particularmente significativos en la vida de San Manuel González, quien fue arcipreste de Huelva, han sido designados algunos templos jubilares con ocasión de este jubileo extraordinario, en los que lucrar la indulgencia plenaria, entre los que se encuentra la parroquia mayor de San Pedro de Huelva, lugar donde fundó la primera rama de la Familia Eucarística Reparadora.
El Nuncio de Su Santidad el Papa Francisco en España, Mons. Bernardito Auza, ha presidido la festividad de San Juan de Ávila en Montilla con la celebración de la santa misa a los pies de la urna en la que se conservan los restos del Santo Maestro
La fiesta del 10 de mayo es una de las fiestas señaladas en el calendario de la diócesis de Córdoba, el día de la partida de san Juan de Ávila a la casa del Padre y el día que los presbíteros de la Diócesis se reúnen a los pies de su sepulcro para venerar su memoria y escuchar sus enseñanzas.
Este año, la celebración ha contado con la presencia del Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Bernardito Auza, quien ha presidido la santa misa en la Basílica donde se conservan los restos del Santo Maestro. Monseñor Demetrio Fernández le ha dado la bienvenida ante el clero diocesano congregado en la Basílica y lo ha invitado a “sentirse en su casa” en este día tan especial para la diócesis de Córdoba. “Estamos muy contentos de que nos presida la fiesta de san Juan de Ávila y pedimos por las intenciones del Papa y por todos los sacerdotes en el día del patrón del clero”, ha afirmado el Obispo quien a su vez ha estado acompañado en el presbiterio por obispo emérito de Segovia, monseñor Ángel Rubio.
En su homilía, el Nuncio de Su Santidad ha comenzado expresando el sentimiento de comunión del Santo Padre con Córdoba y Montilla, más aún con ocasión de los 75 años de la declaración del Maestro como patrono del clero secular de España. “Este año es especial por ser la primera vez que san Juan de Ávila se celebra unánimemente en toda la Iglesia tras haber sido incluido en el calendario romano por el Papa Francisco”, ha comentado monseñor Bernardito Auza haciendo un repaso por la vida de este Doctor de la Iglesia Universal que “trasciende a todo el mundo”. “San Juan de Ávila es de todo el clero español, más aún como Santo de toda la Iglesia y vosotros, queridos sacerdotes, sois discípulos suyos”, ha destacado el Nuncio al tiempo que ha agradecido a los presbíteros “su celo apostólico”.
Recordando de manera especial los hitos que han marcado la etapa de cualquier sacerdote durante su formación en el seminario al conocer las palabras, vida y obra de san Juan de Ávila, Mons. Auza ha instado a los presentes a dar la vida por Jesucristo como lo hizo él. “Todo lo que proclamamos al cantar su himno no son exageraciones poéticas, sino una realidad para nosotros que cada uno tocamos en nuestra vida, tan grande que nos supera a veces, y al igual que el fuego nunca se apagó en el corazón de este sacerdote, no debe apagarse en nosotros”, ha afirmado.
El Nuncio ha recalcado que “es evidente que san Juan de Ávila es la exposición del Evangelio unida en la experiencia profunda de Dios que le hace ser invitado a compartir la cruz con el Señor, busca la obra de Dios en la cruz, nos da ejemplo a imitarle, sobre todo en la hora de dificultades o desilusión”. Asimismo, ha recordado que “el amor de Dios es cierto, se manifestó en la vida de nuestro patrón y en un modo y una forma extraordinaria”.
El Nuncio de Su Santidad ha culminado su homilía pidiendo a los sacerdotes mantener una profunda relación y amor filial a la Virgen María como lo hizo el Maestro, “con un corazón abierto y dispuesto por la humildad”. “Que María nos ayude siguiendo el magisterio de san Juan de Ávila a vivir permanentemente en la oración cristiana y con la verdad, que nos otorgue aumento de fe y nos ayude a no tener miedo a enfrentar la realidad y a construir un mundo mejor”, ha concluido.
Homilía del Nuncio de Su Santidad
Bodas de oro y plata
Este día viene siendo cada año una ocasión para recordar de manera especial a los sacerdotes difuntos en el pasado año y para celebrar las bodas de oro y de plata de aquellos que cumplen veinticinco y cincuenta años de ordenación sacerdotal. “Sois un testimonio para todo el presbiterio tras esos veinticinco y cincuenta años al servicio de la Iglesia”, ha expresado monseñor Demetrio Fernández.
En esta ocasión, celebran sus bodas de oro Enrique Díaz Oria, José Juárez Fernández, Juan Vera Campos, Lázaro Castro Villalobos y Miguel Ángel Vílchez Torés. Por su parte, el sacerdote David Ortiz García celebra las bodas de plata.
Jornada en el Teatro Garnelo
San Juan de Ávila es patrono del clero diocesano secular en España y precisamente este año se cumplen 75 años de la declaración por parte del Papa Pio XII como “principal patrono ante Dios del clero secular de España” (2 julio 1946). Una efeméride que ha sido recordada por todos los presentes, quienes tras la misa, se han concentrado en el Teatro Garnelo para asistir a la presentación del Atlas Visual sobre San Juan de Ávila y la conferencia “Alcanzados por Cristo: San Pablo y San Juan de Ávila frente a frente”, a cargo de Álvaro Pereira, profesor de Nuevo Testamento de la Facultad de Teología “San Isidoro” de Sevilla.